Sonora

Desde la playa el atardecer

desde el cerro el anochecer

sobre la arena el sol absorber

y sus bellas mujeres conocer.

 

De sus desiertos a sus mares

de su gente y de sus bares

todo lo conocí, todo me gustó

su recuerdo todo lo alegró.

 

El fuego que llueve

no hay quien sobrelleve

ni el quemón que conlleve.

 

De tu desierto sus cactáceas

de tus pueblos su historia

de tus ciudades, mis amigos.

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¿Confinamiento Solitario?

El sueño que he tenido ha sido tan perturbador y agitado que mi espíritu no me permite guardármelo, algo en mi interior me urge por compartirlo de alguna manera, después de todo, ¿Qué cosa puede ser tan terrible que no haya sucedido ya en la realidad? ¿Qué puedo decirles que les sorprenda?

En esa realidad tan insípida y escurridiza que ociosamente denominamos sueño, yo era un niño de nuevo, mis padres estaban preocupados por mi comportamiento tan inestable y neurótico durante los últimos meses, a raíz de esto, se resolvieron por buscarme ayuda profesional. No obstante, la ciudad en la que vivíamos aún tenía mucho camino por recorrer en cuanto a salud y sería muy difícil encontrar profesionales en un área tan «secundaria» como lo era la salud mental. Pero, ¿Es que acaso existe algo más frágil que la cordura? ¿Existe algún crimen del que un enfermo mental sea incapaz de cometer?

La respuesta de a dónde iría a parar siempre estuvo ahí, suspendida en el aire como el humo culposo del tabaco que por más que apaguemos nuestro cigarrillo estará enviciando el ambiente por horas, y es que yo, en mi profundo temor por eso que sabía pero prefería ignorar terminé convenciéndome de que algo evitaría que terminara en ese lugar, tuve fe en ello, pero todo fue en vano.

Por más que buscásemos por cielo mar y tierra no encontraríamos otro lugar más que el infame Hospital Psiquiátrico Central. No podía explicarme del todo por qué temía tanto ese lugar, quizá porque lo relacionaba con una prisión, con un lugar donde sería encerrado. Quizá porque había escuchado cosas siniestras acerca de los hospitales, especialmente de los psiquiátricos. Quizá porque temía a los enfermos mentales, porque sabía que eran peligrosos, lo sabía porque me conocía a mí mismo.

Así pues, se sucedieron los días tan veloces como un suspiro, no sin haber pensado en el incierto destino que se cernía en mi camino. Viví de aquellos días en los que actuamos automáticamente, aquellos días en los que nos olvidamos que estamos realmente vivos y tan sólo actuamos como autómatas, aquellos días en los que no recordamos el momento en el que despertamos o nos dormimos. En aquellos días no fui capaz de distinguir si vivía en un sueño, en mi imaginación o en la realidad (el sustantivo «realidad» cada vez perdía más peso) la idea de que yo, un niño de once años terminara en el mismo lugar donde terminan los psicópatas y los maníacos me parecía simplemente inconcebible, como sacado de un cuento de horror o una historia de algo que sabemos que es cierto pero que nos cuesta trabajo creer que realmente nos sucede a nosotros mismos. Para mí era tan aterrador como ser encerrado en un calabozo, o ser un prisionero de guerra o ser secuestrado. En esencia era lo mismo.

Así pues mi madre encendió el automóvil y partimos sin más, a decir verdad, el día parecía demasiado tranquilo para haber sido el día en que mi plácida vida de entumecimiento se convertiría en la más sórdida experiencia, más horrida que cualquier acontecimiento que haya vivido en la realidad, a pesar de que hoy, estoy de alguna forma consciente de que eso no sucedió, sigo estremeciéndome ante la idea de que mi mente haya proyectado algo más inquietante que lo que haya escuchado por parte de Nazis, Comunistas o Fascistas.

El día era azul y distante como lo es ese momento entre el mediodía y el crepúsculo, el cielo era pálido y estaba cubierto por nubarrones que por más ennegrecidos que estaban no soltaban una sola gota de lluvia. La visión estaba limitada por una niebla gris y extraña, no era muy densa y tampoco era húmeda, como cabía esperar, sino que ésta, aparte de ser azul tenía un olor muy impropio de la neblina, además de ser muy sofocante, pero no pude identificar su olor más que como una extraña mezcla entre mar y humo.

Mi madre había encendido el motor del automóvil mientras yo, por más que buscaba al sol no podía hallarlo, tampoco pude hallar a la luna, lo cual me hizo sospechar que algo andaba mal, pero mi ánimo estaba tan decaído que de haber visto dos lunas y dos soles no les habría puesto la más mínima atención.

El automóvil arrancó y agarramos camino en dirección al edificio, que se encontraba en la parte más al sur de la ciudad, una zona periférica en la que abundaban casas con paredes de adobe y techos de lámina. El sitio no destacaba en lo más mínimo pues era igual o más miserable que las casas lindantes. El lugar parecía un lugar de recaudación de impuestos. Mi madre detuvo el auto y bajamos ambos, yo, cabizbajo, trataba de pensar en lo que sucedería una vez que entrara en ese lugar; ¿Cómo podría explicar lo que andaba mal conmigo? Mi mente se enredaba tratando de encontrar una manera de hilvanar las ideas, pero no sabía cómo explicaría un problema que yo mismo no terminaba de entender, no era como decir que estaba deprimido por cierta razón en específico, o que un momento traumático me hacía tener esta extraña actitud. El problema era que simplemente yo no era el dueño de mi mente, alguien más la controlaba, pero, ¿Cómo podría explicar eso? ¿Quién podría entender mis pensamientos cuando ni siquiera puedo ponerlos en palabras? Al menos me tomarían por loco y finalmente tendrían algo de razón, pero no podía dejar que eso sucediera, no podía dejar que me encerrasen ahí de por vida.

Había alrededor de 7 personas formadas en la fila que había dentro del edificio que aparentaba ser de un solo piso, la fila desembocaba en una ventanilla donde se realizaba una cita. Yo, aburrido por el lento proceso me fui a sentar a una silla en la sala de espera mientras mi madre hacía cola en el rellano. El proceso resultó impresionantemente menos burocrático de lo que sospeché, por lo que mi madre terminó lo que debía hacer en la ventanilla y se acercó a mí con aire de resignación. Me dijo con una voz resuelta y lacónica «Ya está». Yo asentí temiendo que el hecho de que su rostro no reflejara luz alguna confirmaba mi más fundados temores. Luego me comentó que volveríamos a las 4:00 P.M. con una voz tan cortante que no quedo espacio en el ambiente para una respuesta mía.

Mis memorias sobre lo que ocurrió en ese lapso de tiempo son tan inconsistentes como la historia de Mongolia, con tantos huecos y lagunas como la Biblia. Sospecho que el hecho de no recordarme una sola vez despertándome sea la prueba más fidedigna de mis cambios bruscos de la realidad, supongo que mi cerebro procesaba tanto la información percibida del mundo real como la creada en el sueño, llegando a confundirlas por completo.

A las 4 en punto arribamos al Hospital Psiquiátrico Central. El lugar se veía más despejado que hace unas horas, un cambio tan fundamental como cuando vemos un árbol durante el atardecer y volvemos a verlo unos minutos después cuando ya hubo anochecido, el árbol que alguna vez pareció ser el árbol de la vida eterna del Edén llega a parecer un árbol típico donde se colgaría a una bruja.

Llegamos una vez más a la sala de espera y esperamos a una señorita, una vez que hubo llegado nos dijo que podíamos pasar, la sonrisa que se dibujó en su rostro se me antojó de una satisfacción morbosa, pero que finalmente acepté que era la sonrisa forzada profesionalmente, debió haber sido muy forzada pues le arrugaba el rostro haciendo que se contorsionase de una forma algo inquietante, era la explicación de cómo lo en exceso amistoso puede llegar a parecernos un peligro.

La señorita abrió las puertas exquisitamente pintadas con bellas flores y glifos aztecas pintados de toda clase de colores vivaces (al menos desde ese lado) Y entonces abrió la puerta y las campanas del infierno redoblaron al son de mi corazón que latía tan fuerte que habría podido abastecer de sangre al edificio entero, sentí que los músculos de mi corazón se desgarrarían vencidos por la presión sobrehumana de la sangre que se agolpaba contra ellos como si fuese un ariete tratando de abrir las puertas del tártaro.

¡Oh! Sentí la desolación que sentiría un niño al perderse en la tenebrosa oscuridad de un bosque por la noche, mas la fobia que la claustrofobia me producía, sobre todo la certidumbre de que jamás saldría de ese lugar hasta que me hubieran abandonado tanto mis sentidos que daría lo mismo si salía de ahí arrastrándome en mi propia sangre que si salía usando un brazo como bastón.

Yo había llegado ahí con la convicción de recuperar mi salud mental, si alguna vez la había tenido, pero en el momento en que mis ojos recibieron la funesta y débil luz rojiza que provenía de unas bombillas de neón alargadas y en forma de cigarro, me di cuenta de que cada segundo que durara ahí comprendiendo lo que sucedía a mi alrededor más cerca estaría de perder el juicio y caer en aquél pozo infinito de una obscuridad que absorbe incluso el tiempo. Era tan obvio que entre más tiempo pasara ahí más me enfermaría, no era un pensamiento necesariamente inteligente por su naturaleza flagrante, pero no había nada que inundara más mi mente que la idea de que en lugar de avanzar, como había supuesto que era el propósito de la vida, sólo decaería más descendiendo por las escalinatas de mi propia cordura. En algún punto dejaría de tolerarlo y alcanzaría el límite de mi cordura, donde en pos de preservarla yo mismo me arrancaría mis orejas, ojos y nariz, pues mis sentidos eran engañados y torturados en todos los medios posibles, y el olor a hierro incendiado sofocaba el ambiente ¿Hierro incendiado? ¡Sangre quemada! ¡Era el olor de la niebla! Sentí como mi garganta liberaba un respingo gutural, la única forma en que pude expresar mi desesperanza.

Hasta ese momento no me había dado cuenta de que todo lo que había visto no eran más que delirios, lo único que hoy me parece que estuvo allí con la restringida realidad que permite el sueño, era la luz rojiza de los focos de neón, cosa que recordaba a un submarino de la segunda guerra mundial, y el olor ya mencionado a hierro caliente, o sangre quemada, que olía pero no veía, no hallaba nada rojo en esa habitación salvo la luz, quizá la luz rojiza habría descompuesto el color de la sangre y la habría tornado del color púrpura oscuro que veía a mi derredor.

La señorita nos acompañó a mí y a mi madre a mi nueva habitación (prisión, pensé yo), recorrimos un tramo no muy largo bañado en tinieblas semirojizas, manchas púrpuras que escurrían en las paredes y sombras que en un principio me parecieron seres aterradores pero vivos de alguna manera, pero conforme recorría ese maldito pasillo más sentía el frío recorrer mi cuello y comencé a darme cuenta que todo cuanto me rodeaba estaba muerto en vida, esas extrañas manchas de color púrpura obscuro que divisé por ese extrañamente corto pasillo no era más que las representaciones de mi miedo a la muerte, cortesía de mi trastornado inconsciente, ¿O era la desafortunada posibilidad de una vida fría y oscura tras la muerte lo que me preocupaba?

Sabía que las manchas moradas eran sangre, pero eso no era lo importante, tampoco de quién era, lo importante era saber por qué les encontraba forma de símbolos que a pesar de su arbitrariedad eran bastante sugestivos, veía a un hombre siendo devorado por un parásito que se asomaba desde su pecho, veía a un ave carroñera mascando las entrañas de un recién nacido, y sin embargo, a un mismo tiempo no veía más que simples manchas púrpuras, como si se tratase de un enfermizo examen de Roscharsch impuesto por algún artista demente que asesinaba con el propósito de asustar a las personas con el poder de su propia imaginación.

Conforme avanzaba por ese pasillo, que como he mencionado, por instantes se sentía eterno pues mientras lo recorría me sentía débil y a punto de desfallecer de un terror que producía la debilidad que sólo se puede comparar con esa sensación de palidez y desvaído que sufre aquél que ha perdido varios litros de sangre, o aquél que se ha perdido en un delirio tan absorbente que se siente desconectado de la realidad. De cualquier manera, una vez que hube terminado de cruzarlo miré hacia atrás nerviosamente como voltea una muchacha que camina en una calle mal iluminada a altas horas de la noche, y lo que vi me sorprendió más que lo que me habría sorprendido ver al mismo diablo. Vi que tan sólo había recorrido unos pasos del pasillo, claro, lo he dicho desde un principio, el edificio era pequeño, en mi ciudad el estado no se había preocupado mucho por los enfermos mentales, después de todo, nada que sea imaginario puede hacernos daño, ¿Verdad?

Finalmente llegué a mi habitación, en su interior se encontraba un hombre en completa calma, estático, tieso, sumamente tenso, sin mover el más pequeño de los músculos. Mientras mi madre charlaba con la señorita auxiliar yo veía al hombre calmo como convenciéndome de que en cualquier momento se movería y me diría que todo era un juego, como aquellos hombres que fingen ser estatuas que yo había visto numerosas veces en el centro de la ciudad. Pero este hombre parecía que tenía un motivo mucho más turbio para guardar completa inmovilidad más allá de la simple diversión de un infante.

Cuando la imagen de dicho hombre era demasiado siniestra para mis ojos, giré la cabeza temiendo que el hombre recobrara vida y me hiciera daño mientras yo bajaba la guardia, lo cual me desagradó pues me sorprendí a mí mismo desconfiando de alguien simplemente por estar en un psiquiátrico, pero mi sentido común me decía que era una rudeza que valía la pena llevarse. Al haber volteado mi cabeza encontré a mi madre platicando despreocupada con la señorita auxiliar, tenía rostros despreocupados, como un par de muchachas que salían de la escuela en verano y sabían que tendría sus días libres, de pronto clavé mi vista en el rostro de la señorita y me pareció escudriñar un rostro de bella malicia, un rostro blanco como las hojas en que ahora escribo estas líneas. Acto seguido, se dieron la mano y la señorita del rostro inquietantemente blanco se despidió de mi madre con la sonrisa profesional, mas no se despidió de mí.

Mi madre me daba palabras de ánimo como solía hacer siempre, sus discursos solían ser muy elocuentes, como alguna especie de arenga que un soldado alemán escucharía antes de ir al campo de batalla y dar su vida por su patria y por su raza. Pero en esta ocasión yo no la escuchaba, estaba ofuscado porque sabía que algo andaba mal, pero no sabía si sucedía en esos centímetros cúbicos dentro de mi cráneo o si el lugar estaba cargado por una energía negativa, como si la locura y la desesperación se colara en los ladrillos de las paredes y en las losas del suelo. ¿Estaba el lugar hechizado o era mi mente paranoica la que veía peligros inexistentes? Estaba comenzando a darme cuenta de que tanto los peligros reales como los imaginarios son capaces de herirnos.

Yo me sentía como un soldado amedrentado por la posibilidad de morir de la manera más cruel e inhumana, atravesado por una bayoneta, ser un prisionero de guerra torturado por el hambre, la sed o algo más inmediato como una rata que devorara las entrañas de mi cabeza. Y es que el hombre que yacía a mi derecha, a pesar de estar más calmo que un monje budista que ha alcanzado al Nirvana, me producía un miedo mayor a cualquier barbaridad que se haya visto en la tierra, lucía más amenazador que los ustachas que arrancaban fetos del vientre de sus madres.

A pesar del miedo que me hacía sentir que cada hueso de mi cuerpo se partiría en mil pedazos como si estuviesen hechos de vidrio, sentía que debía estar ahí, que el destino me había llevado esa locación en concreto por algún motivo, un propósito que debía llevar a cabo. Mi madre seguía hablando, y yo mostraba mi rostro de valentía y vehemencia, la otra cara del soldado, el soldado que está dispuesto a abandonarlo todo, incluso a su familia y a su vida por los impulsos ideológicos que mueven las guerras. Interpreté todo lo que mi madre decía como una segunda noción a lo que mis pensamientos me decían, esto sería un infierno, pero quien escapa del mismo habiendo cumplido un propósito será el dueño de los cielos. Ciertamente palabras muy fuertes y románticas para un lugar tan miserable y olvidado, ahora entiendo que había perdido completamente la razón y me entregué a una suerte de delirios de grandeza religiosos.

Los siguientes minutos (¿Horas o segundos? El tiempo era tan absurdo en ese lugar donde jamás se veía más luz que aquella endemoniada luz rojiza) fueron los más extraños y difíciles de explicar, y sin embargo, fueron los más familiares para mí. Mientras veía que los labios de mi madre se movían y gesticulaban, en mi mente resonaban palabras que había dicho segundos atrás, como si mi cerebro captara muy lentamente sus palabras, a pesar de que su boca se movía con energía no podía escuchar lo que decía, todo sonido desapareció del ambiente, como si me hubiera vuelto sordo de un momento para otro, pero sin haberlo notado, tal y como si hubiese nacido de esa manera. ‘

Poco a poco fui perdiendo aún más la conciencia, gradualmente perdía el hilo de lo que mi madre decía y comencé a asentir de manera automática hasta que perdí completamente el control sobre mi cuerpo, tal como cuando uno sufre de parálisis del sueño y siente como «se le sube el muerto», sólo que en está ocasión no sólo perdí la capacidad de coordinar mis neuronas motrices, sino las del pensamiento también. Finalmente llegué al momento álgida de ese trance, pues mi mente se puso en blanco, más blanco que la nada en la que subsistimos antes de haber nacido. Sentí como entraba en el vacío, pero era tan impenetrable que no era oscuridad lo que se hallaba en el vacío de mi mente, sino un blanco infinito, con una profundidad abismal que invitaba a preguntarse si el mundo era real, pues después de haber visto eso me sentí tan inexistente como cuando aún no había nacido, el único pensamiento que pude esbozar fue «Donde estuviste antes de nacer».

De pronto escuché un click en mi interior, si fue tan ruidoso como el leve click de un bolígrafo o tan estridente como el big bang, no lo sé, pero súbitamente me llevó a la realidad, unos segundos después me sentí mareado, como si me saliera de lo más profundo de mi psique para volver a acomodarme en mi propio cuerpo. Una vez que hube recuperado la consciencia completamente fue como si algo hubiese accionado el switch de un abanico gigantesco y éste ocasionara un tornado, pues en mi mente se arremolinaron todos los pensamientos que alguna vez tuve y todos los que tendría en mi nueva vida en este calabozo, así cavilé unos segundos de extrema ansiedad, hasta que caí en la cuenta de que la única persona que podía salvarme de mi ominoso futuro me había abandonado, mi madre se había ido.

Mi madre se había esfumado como si nunca hubiese estado ahí, lo único que quedó fue la idea de que había estado ahí parada hace unos segundos, una afirmación tan sólida como que la gravedad no existe. Así quedé yo solo junto a aquél espeluznante hombre.

De pronto el hombre comenzó a moverse describiendo toda clase de figuras en el aire con sus miembros superiores, inferiores e incluso la cabeza, figuras acaso más extrañas que las antes vistas en las paredes con esas manchas púrpuras embarradas, sus movimientos eran cada vez más espasmódicos, y era muy difícil discernir si eran conscientes o no, «quizá son conscientes pero no comandados» pensé yo. De pronto, como si los movimientos de sus brazos y piernas no fueran algo lo suficientemente inquietante, comenzó a farfullar palabras extrañas e inescrutables, cada vez parecía más que estaba realizando una especie de danza ancestral en adoración a un dios pagano y olvidado.

Por más alto que profiriese mis gritos nadie acudía a socorrerme, yo, siendo víctima del horror más inefable jamás experimentado, me arrinconé y comencé a gritar aún más fuerte hasta quedar ensordecido por mis propios alaridos fusionados con llanto. A pesar de lo amenazador que lucía el hombre que ahora se convulsionaba extraña y frenéticamente, jamás se me acercó ni mostró señas de pretender hacerme daño tampoco. Quizá habré alucinado que tenía dos cuchillos de carnicero por manos, mas aún siendo así, debió estar a metros de distancia de mí, como si el espacio entre él y yo se hubiese dilatado por el terror de mis reclamos de auxilio. De una u otra manera, en ese momento me sentí fuera de peligro.

Me es imposible no hacer hincapié en como los minutos pasaban, pero yo los sentía como horas, pues en un lugar tan ajeno a la beatífica luz solar, el tiempo parecía haberse vuelto algo imposible de medir, como si el tiempo fuese tan extraño como lo fue para el hombre primitivo antes de la invención del reloj. Al final mis recuerdos se ven borrosos, como las notas de un escribo del antiguo Egipto que debían ser alteradas constantemente. Éste es el orden lógico que le encontré a las cosas; De alguna forma logré salir de la habitación que fungía de celda, acto seguido me vi a mí mismo en el corredor del hospital, envuelto en un velo de obscuridad debido a la mala iluminación del extraño edificio, la iluminación era prácticamente nula, salvo por una luz rojiza que descendía de las bombillas alargadas de neón que descendía en diagonal y parpadeaba en patrones incomprensibles para mí, pero que en algún extraño código como la clave morse quería decir;  «Si no te liberas ahora serás devorado por las sombras por toda la eternidad, ¿Crees que hay un límite para las tinieblas? La obscuridad es infinita y tú no eres nadie, únete a mí y seamos uno donde nada es realidad».

Allí en dicho corredor recobré el aliento, y, por algún motivo que no entiendo, tras haber escuchado esas palabras que parecían haber sido sacadas de un poema gótico escrito por algún místico, comencé a reírme de forma tan frenética como el hombre del rincón del cual me había escapado hace unos minutos, quizá horas o días. Mi risa iba en aumento, me dolían los ojos pues mis cuencas oculares se estiraban formando un ovalo, sentía que reventarían, empecé a asentir sin saber a qué y a arquear mi espalda hacía atrás comenzaba a sentir una agitación propia del asmático en mis pulmones, pero ni la falta de aliento ni el dolor que sentía en cada uno de mis músculos contraído me hizo detenerme, y continué, continué mi risa estrambótica y sonora mientras ésta comenzaba a tener tintes siniestros, pues cada vez se hacía más ronca y profunda, produciendo un sonido acústico que reverberaba por todo ese siniestro pasillo. De pronto mi piel comenzó a desprenderse y a prenderse en llamas de colores azul, verde, púrpura y violeta, las cuales se elevaban, lo cual me hizo voltear al techo del edificio por vez primera, pero lo que vi fue tan sólo una obscuridad tan dudosa como la que vemos cuando cerramos los ojos y seguimos viendo manchas iridiscentes, tal como lo eran los trozos de mi piel que se habían visto envueltas en una flama. Después la carne de mi rostro se vio expuesta como si fuese un leproso, todo esto debido a la fricción.

Debí haberme reído por horas pues de pronto todos los músculos de mi rostro comenzaron a desprenderse sin orden alguno, pero una vez que ya no formaba parte de mi rostro ya no lucían como carne humana, sino como un carbón negro como el azabache y viscoso como la mis ojos que habían explotado hacen tiempo, hasta que quedó a la vista mi cráneo blanco y húmedo. Estoy seguro que si mi nariz no se hubiese convertido en una masa informe hasta derretirse y caer al suelo sin nada que lo sujetase, habría olido toda la sangre y carne quemada por la fricción de mi rostro, pero no habría sentido el más mínimo desagrado, al contrario, pienso que me habría abierto el apetito para comer mis propias extremidades. Al f conforme era despojado de mi tejido muscular sentía que la voz se volvía más aguda alcanzando notas más altas, y luego descendía y sonaba como un sonido gutural, dándome la impresión de que no era mi voz, sino la del mismísimo diablo, o de alguien que llamaba al mismísimo satanás «lacayo».

Pero tal cambio tan horripilante en mi fisonomía no hubo de detenerme, no tenía mayor relevancia pues no era capaz de contemplar el cambio. Lo que hasta la fecha no comprenderé es el hecho de que era incapaz de sentir dolor, nada podía herirme, no obstante, temía todo, incluso llegué a sentir como me cortaba la respiración como si una navaja me rebanase mi faringe con las cuerdas vocales a su paso. Muerto de miedo pero de alguna forma invulnerable recorrí los pasillos que parecían forman parte de un complejo laberinto mil veces más amplio y complejo que el edificio al que había llegado con mi madre.

Finalmente llegué a la habitación maestra, la más grande de todas, la cual estaba ocupada por otro hombre, éste, muy diferente al anterior. En su pecho tenía rasgado la palabra «psicópata», tal como alguna vez marcaran los nazis a los judíos. Cuando hube cruzado el umbral de la habitación me comencé a sentir enfermo, nauseabundo y mareado a un tiempo, como si me hubiese estado desangrando por haber perdido una extremidad.

Encaré al peligroso hombre, quién, a pesar de lo azaroso de su apariencia, parecía lento, dándome el tiempo que precisaba para reaccionar. Me abalancé contra él y él me rechazo con una fuerza descomunal. Jamás en mi vida mi cuerpo había sido zarandeado con semejante poder. Así que decidí que lo más sensato sería huir de ahí. Estoy seguro que ese fue el único momento en el que fui capaz de razonar con claridad. Corrí, corrí y corrí por ese infinito pasillo sin mirar atrás, atravesando puerta tras puerta, parecía que había un sinfín de ellas, y si el psicópata alguna vez pareció lento era mera apatía, pues ahora corría más velozmente que aquél condenado a muerte al que se le da la oportunidad de huir antes de recibir un balazo en la nuca. No dejaba de preguntarme que podría desear de mí ese hombre que no tenía la más mínima capacidad de pensar, de alguna forma me convencí de que simplemente quería comer mi carne y roer mis huesos, pero para mi desgracia sabía que tenía que ser necesariamente algo más oscuro que eso, pero no pensaba averiguarlo, así que corrí y jamás me atreví a mirar atrás.

En algún punto de mi maratónica carrera debí haber atravesado una puerta que cruzaba el umbral del hospital, pues una luz blanca, enceguecedora pero agradable que no podría compararse con algo más que la luz del sol después de haber estado captivo por años, inundó mis ojos, y una sensación beata sobrecogió a mi corazón de pronto. La sensación de confusión que la luz había originado amainó y pude vislumbrar que me encontraba en el recibidor del hospital, donde se encontraban tanto mi madre como la señorita auxiliar.

No puedo describir cuan grata fue mi calma al ver como el momento cúspide había finalizado, y como yo me encontraba sano y salvo. Por una misteriosa naturaleza que poseen los sueños, no cuestioné como había sido transportado de regreso a ese lugar, ni cómo es que ambos pudiesen existir en el mismo edificio. Así que hablé con mi madre y le comenté el asunto del hombre que extendía sus extremidades y ella me respondió que debía respetar a los demás pacientes del hospital, por lo cual decidí no comentarle lo del psicópata, pues quizá había sido producto de mi imaginación y revelar cualquier muestra de delirio podría ocasionar que me encerrasen de nuevo en tan horrido lugar.

Mi madre, orgullosa por mi progreso, preguntó a la auxiliar si podía llevarme a casa y ella accedió, gozaba de la ventaja de poderme ir a casa debido a mi corta edad. La señorita sentenció que debía volver 8 horas cada día, volviendo de la escuela. Mi madre asintió y yo sentí a mi corazón detenerse en seco, el ciclo se repetiría, a menos que…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Fondo Del Pozo

Wölchaus

El viento soplaba furiosamente a lo largo de todo el árido cementerio de Wolchaus, produciendo un estridente silbido. La fuerte corriente de aire levantaba una polvareda que descubría y volvía a ocultar los huesos amarillos de hombres de otros siglos que se hallaban en tumbas superficiales al fondo del patíbulo, tras torres y torres subterráneas de cadáveres.

El polvo y la arena levantada por semejante corriente aérea fue a parar a los ojos del pequeño Víctor y del viejo guardatumbas Nüll, quienes se hallaban sentados al filo de un precipicio, lugar en el que se encontraban las tumbas más antiquísimas de todo el camposanto. Estaban junto a la lápida en forma de gárgola y cabeza de cuervo. Efigie que siempre había captura la atención del pequeño Víctor, una suerte de inquietud y fascinación. El monumento tenía una sonrisa trágica, y por sus cuernos y la barba de chivo tenía cierto aspecto demoniaco.

La cabeza de cuervo no era la única característica inquietante de la fisonomía de la gárgola, sino también su extremidad, pues tenía un brazo que alguna vez midió al menos dos metros, esto era sabido dado que aún quedaba la mitad de él, suspendida en el vacío. Misterioso era también el hecho de que no parecía haber sido mutilada, sino quitada con sumo cuidado, pues la parte donde se produjo el corte estaba pulida. El más grande enigma yacía en el hecho de que no había ningún lugar donde apoyarse para realizar dicho trabajo.

Ese lugar era magnético para él, aun cuando ni él mismo había notado los motivos por los cuales éste lo atraía. La atracción estaba presente a pesar de las ominosas corrientes de viento que traían consigo una ráfaga de polvos filosas como cuchillas, a pesar del frío que se colaba en los huesos y de la obscuridad casi impenetrable. El anciano y el infante descansaban tras un largo día de trabajo, un largo y tedioso día de mover lápidas, de excavar tumbas y de construir féretros. La guerra azotaba Europa, y la muerte era un impulsor de trabajo para ellos, cuanto más almas dejaran este mundo y más cadáveres fueran sepultados en la tierra, mientras más hombres sufrieran en el fragor de la batalla, mejor vivirían ellos. A Víctor la muerte le era indiferente, jamás había visto a un ser humano vivo a parte de Nüll, aquél hombre sombrío, de cabellos blanquecinos y piel pálida como la luz lunar, no era muy diferente a un cadáver, por lo que para él la muerte no era más que su compañía diaria, todo lo que conocía.

El cementerio de Wölchaus, más que cualquier cementerio convencional, era una fosa común, donde los cuerpos de los guerreros fallecidos eran enterrados, cuerpos de jóvenes que quedaron tan desfigurados por las armas que fue imposible para sus familiares reconocerlos, por lo que nadie les dedicó más que una lágrima al viento.

Tras un día de más trabajo de lo que el cansado hombre podía esperar, este no quiso más que sentarse a relajarse y fumar su pipa, dio una bocanada de humo y comenzó a exhalar a la vez que daba un resoplido, una mezcla entre cansancio y satisfacción.

La noche caía rápidamente y los astros nocturnos comenzaban a hacer acto de presencia. Víctor miró las estrellas con atención, fascinado por un mundo que era visible pero no palpable. Se esforzó en encontrar las constelaciones de las que tanto había leído en la vieja biblioteca del Guardatumbas, sabía que alguna vez los hombres y mujeres habían puesto sus destinos en manos de los cuerpos astronómicos, pero tan sólo recordaba esa lección histórica, porque no entendía en lo más mínimo cómo es que funcionaba el universo. Una luna en cuarto menguante apareció sobre sus cabezas, con un color dorado débil, crudo y pálido a una vez, no obstante, con mayor tonalidad que la misma piel del viejo Nüll, que rayaba en lo albino. Dicha luz lucía melancólica, como si alguien le hubiese robado su acostumbrado esplendor y añorara esos años de gloria, como la mirada de una mujer recién casada cuyo esposo se fue a pelear por su país y no volvió jamás.

Sobrará decir que fue incapaz de distinguir una sola constelación así como diferenciar siquiera los planetas de las estrellas, no obstante, eso no le impidió disfrutar el majestuoso espectáculo cósmico que danzaba sobre su cabeza, en una suerte de ignorancia. Finalmente viró su cabeza en dirección de la luna y su luz cruda y acechante, lo que lo hizo bajar la vista bruscamente para mirar al suelo.

El silencio era absoluto entre aquellas almas solitarias. Víctor, en su visión de las cosas, sentía que la luna los acompañaba como cualquier otro ser vivo, ¿Y por qué no? Parecía incluso más vivo que el mismísimo Nüll, o al menos no tenía esa aura de muerte y olvido, mientras la luna era brillante y vivaz. Nüll estaba cómodo, con la presencia del astro nocturno, mientras que Víctor no. De no ser por la luna, el silencio habría sido tranquilo y agradable, como la calma de la marea a altas horas de la noche, pero en lugar de eso fue un silencio fantasmagórico, pesado y asfixiante, como el silencio de un sepulcro. Para alivio de Víctor (al menos al principio) Nüll desgarró el silencio con su voz profunda y estentórea.

-He de partir- Dijo finalmente Nüll con una voz disfrazada con una seguridad de la cual carecía, por lo que su voz terminó por tornarse nerviosa y triste. Víctor lo notó, y su rostro se ensombreció mientras giraba su cuello en dirección de la tierra que pisaba. ¿A dónde habría de partir? Su vida entera le pertenecía al cementerio. Nadie le pudo haber pedido que emprendiese un «viaje de negocios» o algo similar, pues en toda su vida a lo único que se dedicó fue a resguardar los huesos de las generaciones pasadas, lo que lo llevó a una vida solitaria, por ende, carecía de amigos, y jamás supo nada de su familia, o al menos eso suponía Víctor. Esto sólo podía significar una cosa…

-Te llamaron, ¿verdad? -Replicó Víctor con una forma entrecortada de hablar, propia de un marginado, impidiéndole al anciano hablar, tan sólo abrió la boca y mostró su podrida dentadura, pero el niño no le dio la oportunidad de hablar. Víctor no dejó de mirar entristecido al suelo.

¿Qué supones? ¿Que me han llamado?- Respondió Nüll, perplejo.

-Te llamaron ellos, los «hombres de afuera» –Esa era la forma en la que el niño se expresaba de todos los humanos que no fueran ellos mismos, los hombres de afuera del cementerio –Te llevarán, ¿verdad? Quieras o no lo harán y después no se sabrá nada de ti.

-¿Quién te ha dicho eso?- replicó Nüll cuyo rostro se había ensombrecido.

-Ellos lo han hecho- respondió Víctor de manera crítica. El anciano entendió perfectamente a quienes se refería.

-Ya veo- Respondió Nüll con fingida serenidad -¿Y por qué crees que habrían de convocar a un decrepito viejo que no hace más que contemplar cómo la carne de hombres y mujeres es devorada por el pasar de los años?- respondió Nüll sin poder evitar impregnarle un dejo de angustia a su voz, de pronto comenzó a toser, su tiempo era corto.

-No lo sé –En verdad no lo sabía, pero ellos le habían informado que habrían de llevárselo, y esa era razón suficiente para creerlo, esas voces jamás le habían mentido –No te irás porque quieras, ellos te llevarán y yo no lo permitiré –La voz se le entrecortaba por el miedo que la idea de enfrentarse a un hombre de afuera le producía.

Nüll se dio cuenta más pronto que tarde que Víctor parecía entender la situación hasta mejor que él mismo, por lo que decidió arrojar un poco de luz a la situación, el niño lo merecía, después de todo el único ser humano que lo conocía habría de esfumarse pronto y él tendría que enfrentarse al mundo, era lo menos que le debía.

-Bueno, al menos la crueldad de los hombres no lo tomará desprevenido- Pensó Nüll.

-Está bien, hijo, te lo explicaré todo, pero debes esperar hasta que haya finalizado si deseas hacer alguna pregunta. Ésta es la historia, vaga e imprecisa detrás del motivo por el que he de partir- Dijo finalmente Nüll mientras le daba otra profunda bocanada a su pipa de hueso tallado.

 

 

 

 

El Hombre Sin Nación

-Hace muchos años se produjo una guerra entre todas las razas del mundo conocido. Todos luchaban por el orgullo de su casa, de su familia, de su reino. El ego de los reyes siempre ha sido grande, pero nadie contaba con que después de tantas crueles guerras aún no quedaran satisfechos. Tampoco se esperaba que esta batalla superara a las anteriores en cuanto a bajas y duración, me temo que la confrontación de la que te hablo no sea ni la mitad de lo que se está viviendo, y de lo que habrá de venir. Sin ahondar en detalles te diré que la familia Richtoffen del reino de Prusia se alió con los húngaros, los rumanos y demás pueblos de la Europa del Este, mientras que bajo el mando francés estuvieron los países del oeste, con una limitada participación de la corona británica. Cientos y cientos de bajas fueron causadas en ambos bandos, sin aparecer ninguna supremacía entre la potencia germana o la franca. La guerra era tan equitativa que llegó a conocérsele como «Las Guerras De Libra», en honor al signo zodiacal, el que tiene forma de balanza – Nüll señaló la constelación, pero Víctor seguía sin encontrarle forma alguna.

De cualquier manera, más allá de las causas profundas del conflicto, concretamente el objetivo del Imperio Prusiano era Transilvania y todos los montes Cárpatos, siempre ha sido un lugar considerado misterioso, quizá sus intenciones eran los de montar una especie de aquelarre en ese lugar, quizá realizar sus ritos religiosos. –Por supuesto aquellos no eran los propósitos del imperio prusiano, era claro que buscaban los recursos que los montes Cárpatos y Transilvania poseía, pero ¿Qué diablos iba a saber un ermitaño guardatumbas de los verdaderos móviles de la guerra? -Bueno, eres muy joven como para escuchar acerca de esto, pero los tiempos que vivimos te fuerzan a iniciar la vida de un adulto, una vez que haya partido tendrás que arreglártelas solo- Parecía imposible que el rostro de Víctor mostrase una tristeza más amarga, pero el miedo que le produjo la idea de «arreglárselas solo» lograron hacer que se le resbalara una lágrima a través del pómulo. Ambos empezaron a encender un fuego.

Víctor poco o nada sabía de la guerra, pues su mundo se resumía al inmenso cementerio rodeado por una misteriosa niebla. Lo poco que sabía de la guerra se debía a lo que había leído en los libros del estante de la cabaña, que constaba casi únicamente de libros viejos y polvorientos, gruesos con portadas de piel. Uno sólo podía imaginar que encontraría cosas aterradoras en ellos, por lo que el pequeño Víctor rara vez se les hubo acercado. Viniendo de un niño que vive en un cementerio y ve cadáveres a menudo es algo por lo menos impresionante.

-Debido a esa cruenta guerra, Víctor, muchas familias quedaron sin hogar alguno. La mayoría de nosotros proviene de una familia que ya no cuenta con su viejo hogar, por eso pareciera que todos nosotros estamos fuera de lugar, que somos extraños en este mundo… civilizado – ¿Todos? Víctor tan sólo lo conocía a él. ¿Civilizado? ¿Qué tiene de civilizado un maldito cementerio olvidado por Dios al que sólo llegaban carretas con pilas de cadáveres cuyo estado de putrefacción había empezado hace días ya? Víctor pensó que por eso tenía un trabajo tan triste y solitario como el de guardatumbas, nadie en su sano juicio trabajaría en algo así, moviendo pesadas lápidas con el olor de podredumbre a lo largo de ellas y nidos de cucarachas bajo ella, sin contar los huesos que debía reacomodar para que los nuevos cadáveres cupiesen, y ni hablar de las cosas espeluznantes que pasaban a menudo por ahí, las cosas inexplicables. A pesar de no conocer nada más suponía que había cosas mejores. Sí, incluso él sabía cuan desgraciado debía de sentirse Nüll, era el único ser humano con el que se había topado y sabía que todo en su vida era desdicha. ¿Por qué nacemos si únicamente somos arrojados al mundo para sufrir?-.

-Un ancestro tuyo emprendió un peligroso viaje por las vastas tierras de Europa central, en su afán de huir del fragor de una batalla que todos sabían que acaecería, pero de la que nadie supo prepararse. Si pudo huir fue gracias a unos soldados desertores, desencantados de la inhumana crueldad con la que la mayoría de los militares trataban a los civiles. No quiero ni mencionarte las atrocidades de las que esos hombres uniformados eran capaces de llevar a cabo-una llamarada más viva que el fuego de la fogata refulgió en los tristes ojos del anciano que se apasionaban cuando hablaba de eventos desafortunados y la crueldad humana.

-Ni siquiera los soldados sabían a dónde debían dirigirse, tan sólo sabían dónde se encontraban, por lo que terminaron en cualquier lugar. El norte de su brújula era aquél lugar que no estuviese destruido por la implacable ira de la caballería y por el atronador sonido de la artillería pesada. En su travesía llena de dolor, miseria y muerte recorrieron montes, lagos, ríos, desiertos, llanuras, pero todo parecía haber sido alcanzado por la funesta mano de la guerra, ¡Oh, maldita ambición humana y ciego odio fraternal!- Los ojos refulgieron una vez más, como si lo disfrutase.

-Finalmente cruzaron el río Szwelk y llegaron al bosque que alguna vez estuvo por ahí –señaló una zona al este, un lugar que en ese momento se veía tan estéril y seco que costaba trabajo imaginar que alguna vez haya albergado vida alguna que no fuese alacranes o cactus y demás flora propia del desierto- Es difícil discernir qué tanto tuvieron que avanzar para llegar a esta tierra, pues ese bosque era de una extensión incierta, tal como desapareció apareció, es claro que no siempre estuvo ahí… Y no hay razón para pensar que no volverá.

-De cualquier manera, la mujer llegó ahí, pues los soldados habían decidido volver a sus respectivas tierras, asustados por la idea de morir de hambre o sed, por lo que la mujer fue dejada a su suerte. Si es que la mujer llegó ahí por arte del destino o por mera coincidencia, lo ignoro. Lo que sí sé es que en aquél entonces no había más de una docena de tumbas, y el hombre que estaba a cargo de este lugar era un pruso exiliado, renegado por sus ideas «pacifistas» (En realidad sólo era muy cobarde para ir a la guerra, o quizá algo inepto para sostener un fusil). Lo que nos lleva a otra historia dentro de esta, permíteme hablarte un poco de aquél hombre de rubios cabellos.

-Se dice que mucho deambuló, pues no lo aceptaron en ninguno de los países que visitó en busca de asilo, y no es de extrañarse, ¿Quién habría aceptado a un enclenque teutón que no era capaz de empuñar un rifle? En aquellos tiempos, si eras hombre y no sabías matar, no era más que basura, esa siempre fue la filosofía alemana, una idea que se difundió por el mundo durante esa época, esparcida tan eficazmente como la pólvora, y quizá sí, fue rechazado también por el profundo odio que le tenía el mundo entero a los germanos.

Pero su suerte no fue así durante mucho tiempo, un 4 de abril de ese año iba caminando por las calles de Budapest, envuelto en una capa que mantenía sus dorados cabellos ocultos para que nadie supiese cuales eran sus orígenes, cuando escuchó a unos soldados que caminaban por el centro de la ciudad, cuchicheando y lanzando risotadas. Tal parecía que se burlaban de los rumanos y su superstición ante la fecha de «Walpurgis Nacht», decían que el toque de queda tácito de los Rumanos durante esa fecha era el momento ideal para tomarlos por sorpresa, eso, según ellos, cambiaría el curso de la guerra.

La gran superstición de los rumanos le dio la idea a ese hombre de que podría ir ahí, ¿Quién se preocuparía de un alemán cuando parecían temerle más a los espíritus que a un ejército de bravos germanos? Por lo que este hombre llegó a este país, y sin pedir permiso, sin decirle a nadie, se asentó en este mismo cementerio.

Se dice que por entonces no era un cementerio, sino un bosque cuya entrada estaba prohibida, se le conocía como el bosque de Iulia Dunkelheit, una mujer que se dice había enloquecido pues, según cuentas las estrellas, un lobo se había llevado a su bebé a través del bosque, y ella se hallaba buscándolo mientras lloraba y gritaba a todo pulmón.

Fue ahí cuando el misterioso hombre entró en escena, pues cuando llegó y la vio gritar un nombre en una lengua extraña para él (cosa que era estúpido que le sorprendiese, pues estaba en el extranjero) entró en pánico y asesinó a la mujer con la única arma que había conservado del ejército, un pequeño cuchillo. El hombre no era tan pacífico, después de todo, en verdad sólo era un cobarde, quizá era muy inestable para estar en el ejército y temía matar a sus compañeros en una ráfaga de un ímpetu malsano y por eso no le había permitido entrar en él. El punto es que quedó solo en ese lugar, y al enterrar a la mujer en ese sitio que ves por allá –Señaló la lápida que se encontraba a sus espaldas –este lugar quedó convertido en un auténtico cementerio.

Los ojos de Víctor se entornaron mientras miraba hipnotizado al fuego, cuyo crepitar incesante hacía perfecta armonía con la voz de Nüll, por fin conocía un poco de la historia del único lugar en que había estado, el cementerio que había sido todo su universo, todo su espacio físico. El anciano hizo una pausa y el crepitar del fuego alimentado por veloces ráfagas de viento tomaron el protagonismo por unos minutos, que se dilataron como la eternidad

-En fin, fue con ese hombre con el que se topó aquella mujer y aquellos soldados, ese hombre que ya no debía encapucharse más pues se había vuelto un ermitaño en un bosque que representaba un paraíso para él, nadie lo molestaría jamás, o al menos eso pensó hasta que está asustada prófuga lo encontró mientras desollaba un conejo junto a un pequeño fuego. Es difícil describir cuan impactante fue su sorpresa al encontrarse con un hombre rubio, de tez clara y de prominente estatura en medio de lo que sabían, no era el Reino de Prusia.

El hombre se le acercó lentamente y le preguntó si estaba herida. Ella se mostraba reticente ante esa persona, no le inspiraba sino desconfianza, pero de pronto su vientre comenzó a arder como si estuviese en ebullición y ella cayó en seco en el suelo. Él supuso que ella había colapsado tras un cansancio exorbitante. Por lo que fue a la cabaña y trajo prensas frías para ponérselas en la frente y en el vientre, pues era allí donde colocaban las manos en señal de dolor. Cuando ella despertó él le dio una jarra de agua de pozo, ella se hallaba en el suelo gimiendo, pero bebió el agua con una velocidad impresionante.

Por el dolor que expresaban sus alaridos, el hombre supuso que ella estaba embarazada, o peor aún, podía estar en labor de parto. Rápidamente la tomó en brazos y la llevó a su habitación, fue ahí donde la ayudó a dar a luz, cortando el cordón umbilical con el cuchillo del ejército sin el cual nunca salía, le extrajo la placenta del útero y se deshizo de ella. Dejó al bebé en una cama junto a la madre y se echó a dormir en un misterioso sueño.

A la mañana siguiente despertó la mujer con el bebé acurrucado junto a su pecho. Sintió una calma indescriptible al tener contacto con su delicada piel y al tener la sensación de su corazón latiendo. Pero toda calma se desvaneció en un instante cuando recordó en qué lugar estaba.

La mujer entró en pánico, tomó a su bebé en brazos y se levantó inmediatamente del camastro en el que aquél «asesino» la había acostado tomando a su hija en brazos. Notó tras un par de pasos que sus rodillas flaqueaban y que le quemaban las piernas debido las largas caminatas, además de que el vientre lo tenía aún dilatado y adolorido por los dolores de parto. Debido a todo ello cayó en seco en el suelo de madera, sin dejar de aferrarse al bebé, afortunadamente, antes de que su rostro impactase en el suelo fue capaz de reaccionar y poner un brazo en él para cubrirse y amortiguar su caída sosteniendo al bebé con el otro brazo, quien por suerte no sufrió ningún daño.

El sonido producido por la caída atrajo al hombre de la cabaña, quien se acercó aterrorizando sin querer a esa mujer, para sorpresa de ella él sólo pretendía ayudarla a ponerse de pie, por lo que tomó a la niña en sus brazos y la ayudó a erguirse mientras ella lo miraba con recelo, ante esta escena él sólo dijo que sentía mucha curiosidad de saber de dónde venía ella, lo que la puso aún más alerta, queriendo evitar a toda costa que él supiese que ella era húngara. Pero tras reflexionar en los amables cuidados que él le había procurado a ella y a su hija comenzó a considerar que su juicio ante él pudo haber sido precipitado, por lo que accedió a sentarse con él.

Ambos se acomodaron en la mesa y ella comenzó a contarle la novedades de la guerra como él le había solicitado, pero con gran cautela y mesura cuando pudiera tocar un tema referente a Prusia que pudiera exaltar a aquél hombre. En fin, todo lo que ya te he relatado fue lo que le comentó, pero guardó un secreto consigo.

Ella no habló de lo que le sucedió a su marido, por lo que el alemán no hizo ningún comentario al respecto. Él se levantó y le pidió que lo acompañara, ambos salieron de la cabaña y vieron los frondosos árboles que había a lo largo y ancho del cementerio. El pruso la dirigió al precipicio, justo donde estamos ahora, y le mostró la lápida con la gárgola que había junto al abismo, tenía su brazo extendido señalando al vacío y la gárgola-lápida tenía el apellido «Hayzam» inscrito en él. Le dio la mano a la mujer y se presentó; «Soy Nüll, y este es el cementerio de Wölchaus».

 

 

Solo En La Ciudad De Los Muertos

Se hizo una vez más el silencio en el cementerio, sólo se escuchaba el viento que aullaba y alimentaba las anaranjadas llamas de la fogata, aumentando su crepitar, finalmente Nüll rompió el silencio una vez más.

-Esa es la razón por la que he de partir, estoy implicado en los asuntos de la guerra, la guerra está volviendo a comenzar, y mi nombre está en el libro de los participantes –Dijo Nüll al aclararse la garganta mientras esperaba que Víctor fuera demasiado joven como para entender que lo buscaban para darle muerte, pero era inútil, ya lo sabía –Partiré mañana a primera hora, es momento de ir a descansar –dicho esto echó arena al fuego y puso su mano en el hombro de Víctor quien había enmudecido. Para cuando él despierte se hallara completamente solo en el mundo.

Víctor despertó de golpe, se levantó apresuradamente y fue a la habitación de Nüll, como había supuesto, ésta estaba completamente vacía. Él se sintió profundamente desanimado pues había intentado despertarse antes de que él se marcharse pero no lo había logrado. Ahora viviría solo en el cementerio abandonado.

 

 

 

 

 

Túneles Subterráneos

Diez años han pasado desde la partida de Nüll, Víctor ha crecido y ha dejado de esperar su regreso. Está decidido a encontrarlo él mismo, por lo que empieza a planificar el recorrido que hará para retomar los pasos que el anciano dio antes de marcharse. Víctor conocía ya el cementerio como la palma de su mano, pues había sido su hogar desde que tenía consciencia. El bosque prohibido había vuelto a crecer, él ya había exhumado tumbas incluso.

Un día notó que la tumba de la gárgola (donde Víctor suponía se hallaban sus antepasados) estaba vacía. ¡Había un túnel debajo de la losa! Muchas veces Víctor vio ese túnel sin la valentía requerida para atravesarlo, siempre poniendo de nuevo la pesada losa de vuelta a su lugar. Hasta que un día decidió entrar ahí, notó que había tablas clavadas en las paredes del agujero, de las cuales él se sujetó para descender, colgándose su linterna de cráneo humano en la cintura. Bajó, bajó y bajó con la visión limitada, únicamente favorecida por la tenue luz que emanaba de las vacías cuencas oculares del cráneo de un hombre que ya no era recordado por nadie.

De pronto la temperatura comenzó a ser más alta y sofocante, pues estaba adentrándose en las profundidades de una serie de catacumbas cuya existencia ignoraba pero sospechaba desde hace mucho, mucho tiempo. Entre más descendía más le era difícil respirar, el aire era húmedo y caliente, como en el mar, pero con un aroma a muerte.

Finalmente vio que las tablas se terminaban y que por fin podía poner sus pies en la tierra. Notó que estaba en penumbras, salvo por la luz de la pared en su espalda, pues una corriente de aire había apagado la vela de su linterna.

Comenzó a recorrer el lugar y se encontró con la sorpresa de ver un par de antorchas encendidas, de ahí provenía la luz, dejó de contemplarlas y giró su cabeza unos grados a su derecha, donde vio otras antorchas, pero éstas estaban apagadas, las encendió y notó que estaba frente a la mismísima tumba de Nüll. Era un altar con flores raras y negras, pero frescas, como si fuesen regadas constantemente y usaran los cadáveres como abono, también había símbolos de todas las culturas en su altar, y algunos otros que Víctor no pudo identificar. De entre todos aquellos emblemas le pareció distinguir el símbolo de la familia Hayzam (a pesar de jamás haberlo visto) sobre dicho símbolo había una corona. Víctor concluyó que eso debía significar que…. ¡La familia Hayzam era la familia real!

¿Qué habrá sucedido? –Se preguntó Víctor. Acercó la calavera apagada y la volvió a encender, volvía a tener llamaradas por ojos y vio unas palabras por debajo del emblema, así que leyó el epitafio que ahí se hallaba inscrito, el cual rezaba; «Aquél que busque los inquietos restos de Vlad Hayzam y Elizabeth Hayzam tendrá que adentrarse a las profundidades de este cementerio para llegar al fondo del pozo y emerger de su boca, sólo así llegará al pueblo perdido de Zayham». Víctor quedó atónito por lo extraña que era la posibilidad de dicha inscripción planteaba, ¿Pueblo perdido? ¿Emerger por la boca de un pozo? Eso lo extrañaba, aunque hacía juego con lo peculiar que era estar dentro de las catacumbas de los que quizá, tan sólo quizá pudieran ser sus antepasados.

Había llegado ahí meramente por curiosidad a la extraña lápida de la gárgola, pero ahora que tenía en claro que ese cenotafio estaba dedicado a la familia Hayzam, se preguntaba si esas personas tendrían algo que ver con la repentina partida del viejo. Algo tuvo que haber tenido que ver ¿Por qué otra razón sería el guardatumbas de un panteón abandonado? ¿Qué era lo que ocultaba?

Definitivamente tenía que averiguar que se escondía en esa ciudad de los muertos, ya no se trataba únicamente de encontrar a Nüll y dar con su paradero (por más egoísta que eso resultase) sino que por fin encontraría sus raíces y sabría porque había vivido toda su existencia en las sombras, al fin sucedía algo, por fin su vida era algo más que un sinfín de días y noches en el triste y aburrido aislamiento. Tragó saliva y siguió caminando a través de interminables paredes de tierra y mármol.

Entre más avanzaba, mayor era la humedad de la catacumba, pues seguía en descenso, el calor era cada vez más sofocante, las llamas del cráneo parecían absorber todo el oxígeno de la cámara subterránea, y aun así se notaba que palidecían. Pero eso no detuvo al ahora maduro Víctor, pues sentía su sangre bombear a través de todo su cuerpo con una furia sin precedentes, sentía cómo se agolpaban litros de ella en su ahora entumecida cabeza, pero debía seguir, seguir, seguir, pues de lo contrario jamás saldría de las sombras, debía encontrar la manera de entender qué demonios sucedía en su vida, quién era, y por qué había nacido en la soledad más recóndita que un cementerio representaba, y finalmente, ¿A dónde había ido ese hombre tan viejo como para poder caminar? ¿Seguía con vida?

Finalmente llegó a una bifurcación, y en una de ellas una piedra que rezaba; «Quién atraviese estos pasillos subterráneos se verá envuelto en una acción ilícita, estará entrando en un territorio prohibido por el peligro que representa, emergerá por aquél pozo sumidero de aguas ponzoñosas y aguas obscuras y llegará a una tierra que jamás pudo ser colonizada, un terreno meramente salvaje y supersticioso. Siga bajo su propio riesgo, nadie lo verá salir por estos túneles abandonados y es probable que nunca vuelva, al menos en forma humana». Víctor siguió ese camino sin rechistar.

Finalmente se encontró con unas escaleras hechas de los huesos de brazos y piernas de cientos y cientos de cuerpos, estaba pegada a la tierra que formaba un círculo, como una garganta bajo tierra. Víctor comenzó a trepar en dirección al pequeño punto lumínico que se hallaba encima de su cabeza, sin reparar jamás en el peligro que representaba seguir ese camino –No tengo nada que perder más que la ignorancia que tengo sobre la terrible soledad a la que me condiciona mi vida, en este universo no soy nadie- pensó para sí con amargura, y sin nada que perder, trepó y trepó, hasta que llegó a la boca del pozo, habiéndose percatado que había emergido del fondo del mismo.

 

 

 

A Través Del Pozo

Habiendo salido del abismo se encontró en un lugar sacado de la imaginación del mismo Dante Alighieri; el cielo era rojo y la tierra era negra, había nubes nebulosas y anaranjadas surcando el cielo entero, árboles oscuros y secos hasta donde alcanzaba la vista, el sol era obscuro así como la luna. Era su llegada al pueblo de Zayham, el pozo no era más que un pasadizo.

Comenzó a caminar por las calles pobremente adoquinadas, conforme veía gentezuela caminando en sus capas con negras capuchas que les cubría el rostro, todo menos esos blancuzcos y brillantes ojos, que a perspectiva de Víctor se le quedaban viendo fijamente, notando que no sólo era un forastero, sino un hombre que provenía de… lejos.

Trató de ignorar la acusativa mirada de aquellos transeúntes y se abrazó a sí mismo en un intento de abrigarse de un frío tan gélido como los ojos de aquél pueblerino. Había llegado a ese lugar en la búsqueda de Nüll, pero no sabía cómo buscarlo, por lo que no pudo hacer más que preguntarle al hombre que lo observaba recelosamente.

Éste, como era de esperarse, hablaba un lenguaje desconocido para nuestro protagonista, así que comenzó a explicarse en señas. Sea cual sea la mímica que hiciera Víctor la respuesta del hombre era siempre la misma; señalaba aquella montaña humeante, por lo que él se despidió y emprendió camino ignorando el insoportable frío que se le colaba hasta los huesos. Caminó por una vereda que se veía marcada en la nieve que poco a poco terminaba por cubrir todas las calles y la copa de los pinos. Jamás en su vida había estado en un lugar más frío, claro, no conocía mucho y el cementerio en el que vivía el fuego y la leña siempre abundaban, ese fuego con un aroma pestilente, similar al que notaba con creciente intensidad conforme avanzaba en dirección a la montaña humeante rodeada de un bosque.

No pretendo llenar de tedio la travesía de nuestro personaje hacia dicho bosque, pues en poco o nada se fijó Víctor al transitarlo gracias a su vista nublada por la ventisca helada y la mente obsesionada con encontrar a su único amigo, de quién ahora conocía su pasado, lo conocía desde hacía años pero no lo había visto desde entonces.

Corrió tan rápido como pudo y finalmente vio de soslayo una llamarada que despedía una hoguera, la cual estaba rodeada de hombres encapuchados. Todos se encontraban en un perfecto círculo, salvo uno que se hallaba en una especie de templete, uno que hablaba, y acto seguido todos repetían al unísono. Naturalmente le fue imposible comprender lo que estos decían, pero lastimosamente pudo reconocer la voz de aquél hombre ataviado con un hábito de papa y parado en lo alto de una plataforma; Era Nüll.

Víctor salió de pronto de su escondite y los hombres de negro no tardaron en salir a su encuentro, en eso el papa se quitó la capucha y gritó con vehemencia que se detuvieran. A Víctor lo sorprendió el aspecto que tenía su viejo amigo, pues carecía de ojos, y sobre sus órbitas oculares se encontraba una gruesa capa de algo que Víctor sólo pudo identificar como hilo negro, sellándolos para siempre.

La duda y la confusión era lo que imperaba en la mente de todos los presentes, menos de Nüll, quien sólo lucía poco sorprendido. Finalmente Víctor rompió el silencio gritándole a Nüll a todo pulmón que bajase y regresase a su hogar, pero éste no respondió

Víctor había llegado ahí por medio de un túnel en el cementerio, Nüll había desaparecido y todos creyeron que había muerto… ¿Todos? Sólo él sabía de su existencia ¿Murió? ¿Había muerto él también?

-Pero no hay muerte que no preceda a la insurrección, Víctor, y si te unes a nuestra ceremonia hoy también podrás renacer de tus cenizas y elevarte hasta las estrellas- Dijo una voz que parecía provenir de otra realidad, de una dimensión superior, una vez que venía del interior de su mente

De pronto los encapuchados lo tomaron en brazos y se dispusieron a arrojarlo al humeante fuego, mientras observaba como Nüll se tiraba hacia al fuego, y lo escuchó rugir hasta que el fuego terminó de consumir su carne y no se escuchó más su alarido, posteriormente todos los demás procedieron a introducirse al fuego también, hasta que no se escuchó nada más en aquél infierno oscuro y congelado.

Víctor se acercó a la hoguera y notó que aquellos hombres no dejaban de reírse frenéticamente. Nüll volteó a ver a Víctor con sus ojos negros y vacíos

-¿Aún no lo entiendes? –Le dijo fríamente –No estás muerto, y tampoco podemos morir, no puede quemarse lo que ha sido creado con la mente.

Y así Nüll1 y aquél pueblo imaginario desaparecieron, y sólo quedó Víctor riéndose nerviosamente en el suelo de un bosque en alguna parte de los confines orientales de Europa, hasta que oyó el atronador sonido de la metralla y una bala finalmente lo alcanzó.

Muerte En El Desierto

La taberna estaba por cerrar, tan pronto el reloj marcaba las 2 a.m. y a pesar de haber bebido incansablemente por horas me sentía sobrio, ¿Ahogar las penas en alcohol? ¡Más bien ahogarme en las penas! Lo más triste era que tenía que retirarme de aquel lugar, aun cuando estaba lleno de almas atormentadas, siempre había actividad allí, las personas con problemas siempre son las más interesantes. Me preguntaba a donde iría el viejo Salazar, aquél abogado de palabras complicadas y rudos modos, ¡Mira cómo le cuesta andar! Y sin embargo nadie lo ayudaba a levantarse de su silla. Me preguntaba también a donde iría aquella jovencilla de unos trece años que bebía en un rincón sin engañar a nadie, todos sabíamos que era menor de edad, pero todos nos hallamos tan ensimismados en nosotros mismos que no le dábamos la más mínima importancia. Sé lo que estarán pensando, una chica así, ebria, y a esa edad es un peligro para sí misma, pero quizá si piensan ello es porque jamás han puesto pie en un bar como este, donde sólo se juntan alcohólicos melancólicos que buscan en la bebida un sorbo del hubiera y del jamás volverá.

No había más, debía pagar la cuenta y retirarme, por lo que me despedí del hombre de la barra, me abroché la chaqueta de cuero negro, ajusté mi sombrero color gris y salí por la puerta de madera. Afuera estaba ligeramente lluvioso, sin saber exactamente a donde me dirigía recorrí la acera, de alguna forma seguía las brillantes luces de la ciudad, me agradaba ver a la gente por las calles, pero a las 2 a.m. en martes no era muy común ver a demasiados transeúntes. Lo único que alcancé a ver fue a un hombre con un automóvil grande y blanco, que pasaba muy despacio por calles estrechas, como si buscase algo. En ese momento sentí una gran curiosidad sobre qué era lo que pretendía encontrar (en aquellos momentos cualquier cosa me parecía interesante) pero recordé que hacia un par de días estuve a unos veinte minutos de presenciar un asesinato en primer grado, pues había pasado por la escena del crimen unos minutos antes de que este se concretara, así que me pareció peligroso caminar junto al automóvil, de modo que corté camino por la avenida principal.

El viento soplaba agudo, sordo, era una noche inusual de verano, me acomodé el cuello de la chaqueta de modo que cubriese mis friolentas orejas y seguí caminando, tratando de poner atención en cada detalle a mi alrededor. Así pasé por las zonas más importantes del centro de la ciudad de Chihuahua, me maravillé ante el rostro de aquél maniquí traído hace tantos años, ante esa catedral de arquitectura gótica construía hacia siglos atrás, de esos puentes tan altos, y cuando no estaba ni cerca de terminar de maravillarme, vi algo que me incomodó.

Había un hombre de tez muy clara con una elegante chaqueta, acompañado por un par de hombres con camisas a cuadros, de fieltro y botas vaqueras y sombreros rancheros, aquellos hombres eran bajos, de tez morena y aspecto mestizo. Inmediatamente dos pensamientos contradictorios chocaron en mi mente, primeramente, pensé en cuan peligrosos se veía, me vino a la mente todas las historias que había escuchado de los crímenes perpetuados en toda Latinoamérica, especialmente en México los últimos años. Pensé en el sujeto que le rompieron las manos con ladrillos habiéndolo confundido con un capo de la droga de los contrarios, a todos los sujetos que mataron e hicieron parecer un suicidio, a todos los que colgaron en la frontera con los Estados Unidos. Pero también pensé que mi mentalidad era apresurada e infundada, ¿Cómo podía juzgarlos? Debo admitir que eran sus rasgos faciales, quizá la tez de su piel o la manera en que se vestían lo que me producía tanta desconfianza. Siempre he tenido la extraña sensación que mis paisanos me despreciaban por mi tono de piel.

Por lo que continué caminando, pero nervioso y apretando el paso, cada vez los sentía más cerca, habían encendido el automóvil e iban a por mí, lo sabía. Traté de evadirlos dentro de lo posible, sin hacerles evidente que huía de ellos, finalmente, tras cruzar avenida tras avenida intentando cortar camino terminaron por irse en otra dirección. De pronto escuché un sonido sordo, espontáneo, me quedé petrificado allí donde me ubicaba. Me arrodillé en el suelo y me ubiqué en la esquina de la calle, escondido, con la oportunidad de echar un ojo a la calle donde esos sujetos se hallaban, pero sin el valor suficiente para mirar.

Debieron haber pasado unos treinta minutos, o al menos eso calculaba que la policía tardaría en llegar, no porque la oficina estuviese lejos, pues se hallaban a no más de a dos cuadras de ese lugar (era el centro de la ciudad, vaya) sino porque siempre esperaba un espacio de tiempo “prudencial” de unos 25 minutos antes de lanzarse a la escena. Cuando llegaron sentí una especie de temor mayor al que sentí cuando me escondía, sentía una especie de desasosiego que no había experimentado con tal magnitud hasta aquel día, pues cuando me armé de valor para mirar con el rabillo del ojo a la calle contigua noté que tres oficiales y los tres hombres que había visto antes charlaban alrededor de un cadáver.

Si la policía trabajaba con los criminales, ¿Quién velaba por la justicia? En ese momento no me importaba, o quizá me importase más de lo que me hubiese gustado admitir. Estaba encasillado, no era a mí a quien pretendía ejecutar, no obstante, no había forma de salir de ahí, los policías lo apresarían y los maleantes le dispararían sin rechistar, o peor, lo secuestrarían y torturarían antes de ello.

Traté de acercarme al extremo contrario de la calle, pero estaba enteramente cerrada, de pronto escuché ladrar a un perro y noté que se acercaban a mí, no sabía qué hacer, el fin era inminente. Me tiré al suelo y de pronto comencé a escuchar aún más balazos, una ráfaga más que unos cuantos tiros aislados. Lo primero que sentí fue el terror de más balas sobre mí, pero las emociones, lamentablemente, son más veloces que el pensamiento. Para mi fortuna (quizá) tras unos cuantos minutos de fuego intermitente todo estuvo calmo, de pronto escuché cómo todos se alejaban en completo silencio, supuse que era una banda rival y no perdí el tiempo, me esfumé tan pronto como pude.

Me levanté titiritando y me retiré tan pronto como pude tratando de evitar llamar la atención, pero no importaba, a nadie le interesa lo que hiciera o siquiera lo que hubiera pasado, la vida en la ciudad permanecía exactamente igual. Finalmente decidí caminar hacia mi casa, pero esta vez más atento en mi trayecto y por un sendero más iluminado. Por alguna razón me emocionaba lo que acababa de presenciar, y no podía reprimir el deseo de contarlo como una anécdota inmediatamente, tenía esa sensación tan familiar que experimentaba cada vez que algo fuera de lo común me sucedía. No sabía si lo sentía como un deseo por presumir algo, como una actitud estoica y valiente en aquella situación (muchos podrían considerarlo valiente por el simple hecho de haber vivido aquello sin quedar traumatizado, pensaba) O si era una forma de llamar la atención, esas ideas me incomodaban así que intenté desecharlas.

Finalmente llegué a mi apartamento al norte de la ciudad, pero no pude distraerme, no dejaba de pensar no sólo en lo que acaba de pasar, si no me preguntaba qué había ocasionado todo eso, quería saberlo todo acerca del crimen en ese país, sentía que debía hacerlo, sentía que era algo que me competía, por algo había estado en ese lugar y en ese momento, por algo había nacido en una de las ciudades más peligrosas del mundo como lo era Chihuahua.

Así permanecí meditando en mi cama por horas, tratando de hallar algún contacto me conectase con ese mundo, quizá no para involucrarme en él de principio, pero quería averiguar más acerca del mismo, en fin, no importa, ya se verá, decidí irme a dormir a las 3 a.m.

 

Al día siguiente decidí que debía saber todo lo relacionado con la violencia en la ciudad de Chihuahua a lo largo de la historia. En primera instancia decidí buscarlo en internet. El lugar no era muy diferente a la historia del resto del país, aborígenes viviendo aquí, especialmente los Raramurís que peleaban por su autonomía frente a los españoles. A diferencia de lo acaecido al sur del actual país de México era muy diferente a lo sucedido en el norte, pues no había información acerca de que los pueblos indígenas del norte hubiesen peleado entre sí como hicieron los Mexicas con el resto de las civilizaciones mesoamericanas. Al norte parecía que cada etnia tenía su espacio propio, cosa que vino a verse interrumpida con la llegada de los españoles.

Recuerdo una conversación que sostuve alguna vez con Salazar, hablábamos de aquella lejana guerra entre los Estados Unidos y México, la más importante de muchas, no necesito precisar cuál. Había leído que el territorio del aquél entonces California, Tejas y Nuevo México (la actual Texas y toda la cesión mexicana) fue difícil de explorar por la incipiente nación mexicana, por lo cual más difícil fue defender de los estadounidenses, a diferencia del estado de Chihuahua cuya población indígena predominante eran los “pacíficos” raramurís. Cosa que tenía sentido, pues los únicos contactos que había tenido con ellos sólo me inspiraban lástima, a decir verdad.

Pero parecía que lo que Salazar mencionaba no era del todo cierto, a dicho pensamiento llegué al encontrar la historia de Teporaca, el célebre tarahumara que hubo combatido contra los españoles al querer conquistar el territorio de Chihuahua. Parecía que los aborígenes no eran tan dóciles después de todo.

Empero, los raramurís no solían mezclarse con europeos, ni viceversa, por lo que la población mestiza chihuahuense poco o nada tiene de ellos, queda claro que no podríamos haber heredado nada de su violento actuar. Además, ¿Cómo podía juzgarlo sólo por un caudillo? ¿Me constaba que la inclinación por la violencia era algo hereditario? ¿Sería posible que una ciudad en sí misma influyera la actitud de sus habitantes?

Me olvidé de eso y busqué qué comer, no hubo sorpresa al notar que no había mucho, pero bastó con prepararme una taza de café para que mi estómago se volviese indiferente a la necesidad, también agarré un pan algo duro, el último de la bolsa. Me senté a comerlo frente al televisor mientras cambiaba entre emisora y emisora. Más que mirar la televisión tan sólo busqué infructuosamente algo de mi interés que jamás hallé.

Ya saliendo a la calle noté que hacia un calor nada sorprendente pero no por eso más tolerable. Cerré el botón más superior de mi camisa dado que no quería los rayos del sol cayeran sobre mi pecho pues irritaba mi piel. La temperatura debía rondar por los 38-45 grados centígrados, era difícil saberlo, no tenía forma de consultarlo en mi teléfono. Junté unas monedas en mis bolsillos, afortunadamente y a diferencia de otros días el cambio era justo el necesario para abordar el autobús. Me subí a la plataforma del camión “Lucha obrera” y tomé la ruta “¡Viva la Revolución!” ¿A dónde iba? Por el momento me hallaba desempleado y honestamente no tenía muchos ánimos por buscar cualquier empleo, seguía esperando recibir una llamada, pero sólo como justificación por mi ociosa actitud. Es cierto que no era fácil hallar empleo, un empleo digno esto es. ¿Acaso existe un empleo decente o es una mera contradicción?

De modo que como acostumbraba a hacer a menudo, me dirigí al centro histórico de la ciudad nuevamente, quizá hoy no terminara en la cantina, más bien quería recorrer esos parajes de la ciudad que le daban el mote de “histórico” al centro. Desbordé en la estación “Juárez” que recibía su nombre por la calle en la que se hallaba que a su vez lo recibía por estar bajo lo que hoy se conoce como la “Casa Juárez” y que algún día fuera el cuartel general de la resistencia de Benito Juárez contra el imperio Francés y su regente el austríaco Maximiliano I de Habsburgo.

Una vez en la calle continué con mi excéntrica actividad semanal de vagar por el centro de la ciudad. Paseaba por la plaza Hidalgo y veía nuevamente ese humilde pero macabro monumento colocado justo encima de la placa de Marisela Escobedo, la madre que había sido asesinada impunemente justamente en frente de dicho edificio, símbolo del poder en todo el estado de Chihuahua. ¿Cuál había sido el motivo de su asesinato? Exigir justicia por su hija asesinada. A decir verdad, desconozco la historia con exactitud, es increíble las cosas espeluznantes que suceden en esta región del mundo que tienen poca cobertura, o quizá simplemente yo no me informaba bien, pues tenía vagos recuerdos de haber escuchado acerca del caso, quizá sólo era joven y esos asuntos no me competían. Siempre me hubo molestado que esos temas me fuesen ocultos cuando niño con la premisa de que “eran cosas de adultos”, cuando de una u otra manera todos los sectores de la sociedad se veían envueltos. De cualquier manera, lo que creía haber escuchado es que la hija de Marisela salía con un hombre que terminó por asesinarla, un hombre quien fue acusado y encontrado culpable, mas fue puesto en libertad de cualquier manera, muy al estilo de los tribunales de los Estados Unidos cuando a alguien importante y poderoso se le imponían cargos, la condena siempre era depuesta. Nada nuevo ni en Chihuahua ni en México ni en Latinoamérica, ¡Qué va! Ningún país del mundo es ajeno a la corrupción

Era loable que alguien se atreviera a denunciar a alguien, pues en un lugar como ese la justicia era más amiga de las armas que del derecho, no era difícil ser eliminado por el mismo que se le exigía justicia, además el proceso de demanda era burocrático y para serles honestos, desconocido al menos para mí, si alguien me cometiese un delito no sabría cómo proceder. Y finalmente nunca había certeza de si sería transparente, lo que era más probable que no lo fuese, y más allá de eso, uno no podía conseguirse tan sólo la peligrosa animosidad del acusado, sino del poder judicial mismo el cual a menudo trabajaba en conjunto con el mismo que debía ser puesto en justicia. Una vez más, la placa que indignada había sido incrustada en el suelo ostentaba el nombre de una mujer que quizá no fuera muy conocida fuera de los límites del estado, pero que había hecho gala de una valentía inusitada producto de la tragedia a la que pocos se enfrentaban.

Pero la placa no era lo único inquietante de ese memorial oscuro plantado en frente del Palacio De Gobierno en el centro histórico de la ciudad, sino la cruz tras ella, en la cual se plasmaban fechas y nombres de fallecidos en masacres, ya hayan sido estas en la Sierra Tarahumara o de abogados en la misma capital, nombres de los que nunca había oído, cosas que difícilmente se verían en las noticias o que pasarían debajo del radar por lo común de estos macabros siniestros en esa región del estado mexicano. Es curioso como la región donde hube nacido se volvía cada vez más relevante en el mundo debido a su infamia, en algún reportaje habré leído que México era el segundo país más violento del mundo, producía más muertos que Iraq e Irán que se hallaban en una guerra internacional. Era el país donde más muertos se producían tan sólo por detrás de Siria, un país que ha estado en conflicto por milenios enteros, presumiblemente la guerra más larga de la humanidad, esto lo corroboré con un amigo estadounidense aproximadamente 8 años después de haber perdido contacto con dicho profesor. Incluso en el mismo país los norteños cargamos con ese no tan errado estigma de violentos narcotraficantes. No importaba desde donde lo vieras, si eres un fan de la entropía y tienes un interés morboso en conflictos violentos o sientes indignación por la violación de los derechos humanos, México, concretamente el norte, era una región que sangraba.

Y todo eso representaban los monumentos en frente de mí, sentí una energía culpable, sentí cómo en otros momentos no muy lejanos alguien fue disparada justo en el punto donde me hallaba. Me sentía un poco incómodo porque en realidad nunca al pasar por ahí vi a individuo alguno detenerse a contemplar dichos monumentos, a lo que me preguntaba si era por desinterés o por temor al hecho de tener un edificio gubernamental justo en frente.

Pero la sensación era sobrecogedora, casi vulgar, ¿Por qué me sentía tan atraído a ese lugar? ¿Era porque cada vez me sentía más atraído a la violencia? La violencia cada vez parecía una mejor forma de enfrentar la vida, uno no puede argumentar con una Smith & Wesson, en la guerra, en una pelea lo único que importa es sobrevivir, y todo lo demás es innecesario, sobrevivir es ganar. Esos pensamientos quizá eran incorrectos cuando son mencionados, pero en mi mente estaban bien, además, ¿Qué podían criticar? Yo no tenía contacto directo con ningún narcotraficante (digo directo porque a decir verdad en esta ciudad era difícil no conocer a alguno) pero sabía que todo en este lugar rondaba alrededor del tráfico ilegal de droga y otros crímenes, la violencia se respiraba en los aires y siempre lo hizo, ¿Por qué debía de avergonzarme de mis instintos primarios? No era muy diferente de la crítica por parte del catolicismo y el cristianismo del sexo, el señor dijo “Creced y multiplacadse” no obstante el sexo era mal visto. No había razón para negar los instintos primarios. Lujuria, lujuria por la sangre era la emoción que se gestaba en mi interior.

Me alejé de la cruz y caminé en dirección del Palacio de Gobierno, pasando por la fachada que hacía tan sólo un año había sido asaltada por ciudadanos enfurecidos contra el gobierno de César Duarte, o al menos eso se suponía, se decía, o al menos eso habré escuchado de un bolero, que alborotadores encapuchados por el PRI habían arribado iniciando el escándalo para desprestigiar al supuesto instigador Jaime García Chávez. Sea como sea las puertas y ventanas habían sido restauradas ya, y el Palacio recuperaba su usual belleza.

Seguí mi tránsito hasta llegar a la entrada, no sin cierta timidez pues a pesar de ser un lugar en el cual cualquier transeúnte puede acceder, por el hecho de ser un centro turístico, siempre había un par de oficiales de policía en la entrada, en realidad sólo cotorreaban, pero probablemente por su supuesto labor de vigilancia siempre dedicaban una mirada desconfiada a cualquiera que pasase en frente del mismo. En mi intento esquivo terminé frente a una placa que rezaba “Este edificio fue reconstruido en el año 1947 por los ingenieros Enrique Müller, Manuel O’Reilly y Carlos Ochoa”. Me llamaron la atención los apellidos extranjeros, uno de origen alemán y otro de origen inglés. Relacioné el apellido con la calle Elías Müller, mismo apellido mas diferente nombre de pila, al no haber demasiados alemanes o personas de origen alemán en el país y mucho menos en la ciudad de Chihuahua (más allá de los menonitas) no me pareció descabellada la idea de que fuesen parientes, aunque si no me equivoco Müller es el apellido más común en Alemania.

Seguí mi camino sin rumbo, pasando por la plaza mayor y mirando el ángel de la libertad, réplica del que se hallaba en el Paseo Reforma en la Ciudad De México, no hacía mucho había estado ahí y a decir verdad me entristecía la clara inferioridad de esa estatua hallada en mi ciudad natal, pero eso no era lo más destacable, sino el hecho de que hubiese un edificio que representaba la emancipación de México de España aun cuando por entonces la provincia de la Nueva Vizcaya no podía interesarle menos la lealtad o la independencia de la corona española, y no era para menos, los actuales estados de Durango, Chihuahua y Nuevo México eran simples territorios de explotación minera, no obstante las poblaciones eran escasas y ni hablar de ese extraño fenómeno que había inspirado tanto la Revolución de las 13 colonias americanas o todas las demás guerras independentistas de la actual América Latina. No había nada de eso, Aridoamérica era simplemente una tierra desértica y minera. Sin mencionar el actual resentimiento de los estados del norte con los del sur, muy al estilo estadounidense, y a decir verdad, de cualquier país, reino o imperio de esta o cualquier época, sociedades divididas que encuentran más diferencias y razones para resentirse que semejanzas. De muchas maneras esa estatua parecía fuera de lugar, yo en lo particular nunca me he sentido muy atraído a las ideas de la religión, la relación entre un ángel, la libertad y la nación me parecen conceptos incompatibles, y es que la idea de ángel para mí no es más que la de un concepto. De cualquier manera, esa estatua era parte de la identidad de la ciudad, una ciudad de México, que para mi regocijo o resentimiento, era mi hogar y también era parte de México.

Finalmente terminé por desistir en mi recorrido, quizá porque hablar de esto es menos interesante de lo que resulta para mí hacerlo, quizá ustedes no compartan mi placer que realizo semanalmante, que no es necesariamente propio de esta ciudad, en realidad igual me daría explorar cualquier ciudad o pueblo. Pero mi historia nos lleva nuevamente al alcohol, esta vez fue en la Sotolería, la cual se pavonea de ser el primer bar de sotol de la ciudad. Lugar donde se servía el más icónico Sotol Hacienda de la región, y siendo este un producto originado en esta región desde hace al menos ocho mil años por consecuencia era el mejor del mundo.

Pedí un cabrito de haciendo y lo tomé tan pronto lo recibí, mi garganta ardió y mi estómago lo resintió. Dejé el cabrito en la mesa y me dediqué a observar a los transeúntes mientras encendía mi habano que mi hermano me había traído de Cuba en su último viaje. Debo admitir que vi a muchas mujeres muy atractivas por la calle, de todos aspectos, las había rubias, no en demasía, claro, tan sólo con cabellos claros, así como su piel, también había morenas de un rasgo más mestizo e incluso más inclinado a lo indígena, muy bellas también con ojos vivos y grandes. Me recordaban a aquella chica con la que había salido un par de semanas y que tan hermosa me parecía con su quebrado cabello oscuro y su piel lisa y morena. Me preguntaba qué estaría haciendo en ese momento, recordaba que comentábamos vagamente sobre realizar un viaje a Cancún, nunca había estado en la playa y ella lo había hecho en repetidas ocasiones, pero no había forma de pensar que fuera posible, no había encontrado trabajo desde que me habían despedido en dos ocasiones y la situación no se veía favorable, pero no había nada que quisiese hacer más que visitar esa exótica y alegre costa con esa mujer cuyo cuerpo y rostro me volvían loco de deseo.

Sabía bastante de ella, pero no era mía y no la conocía por mucho tiempo, pero de alguna manera inexplicable sabía que tenía que ser mía, y el deseo fue tan intenso que al no poder tenerla en aquel momento sentí que debía hacer algo para distraerme, por lo que pedí otro cabrito de sotol y el mismo llegó a la mesa y a su vez a mí ya más lastimada garganta por el habano y el alcohol serrano. Finalmente me levanté y pagué la cuenta. No tenía mucho dinero para dejar una buena propina, pero me forcé a hacerlo porque conocía su importancia para el mesero, lo sabía porque lo había sido. Tomé camino y esta vez me decidí ir a casa, claramente menos ebrio que lo común, no tenía suficiente dinero para patrocinarme la borrachera.

Mientras caminaba por las aceras del centro histórico manoseaba el interior de mis bolsillos mientras el escaso cambio tintineaba en su interior. Me encaminé a tomar un camión y en el camino notaba cómo varias trocas de militares hacían sus rondas, siempre me había sentido atraído por las armas, pero conseguir un arma para un civil como era resultaba ilegal, la única forma de asesinar a alguien con una ametralladora y que esto no fuese un crimen era si yo me volvía militar…. ¡Si yo me volvía soldado! No sé por qué no se me había ocurrido. Y así en un segundo decidí qué era lo que haría, sentí que el tío Sam me llamaba a través de esos serios encapuchados ataviados con el uniforme militar y armados hasta los dientes. Era perfecto para mí, no temía la muerte, y no porque fuese valiente sino porque temía más a la vida. Además, mi enemigo no sería Afganistán, Irak o Palestina como lo era para los que realmente seguían al tío Sam, sino para el crimen organizado, ese ente que tenía secuestrada nuestra ciudad, nuestro país y en general a la américa latina.

Estaba decidido, al día siguiente iría a la SEDENA y me enlistaría en el ejército, no podía hacerlo ese día porque era tarde y debía estar sobrio.

 

II

El día siguiente hube de despertarme temprano pues las oficinas del cuartel militar se hallaban hasta el lado sur de la ciudad y cerraban alrededor de las 12 del mediodía. Al carecer de automóvil debía ingeniarme la manera de llegar ahí caminando dado que ningún camión pasaba por ese lugar. Salí de mi apartamento y tomé un camión que me acercara al sur de la ciudad, cerca de la terminal de camiones. Una vez ahí caminé bajo el sol abrasador del verano. Pasé por colonias de bajos recursos y bien no se acababa la cuadra ya me encontraba frente a casas de lujo también. Así caminé unos diez kilómetros hasta llegar al cuartel, de pronto me sentí sumamente inseguro, no sabía cómo llegar, no conocía nada del proceso, mas ya había llegado hasta ahí y no podía retroceder pues había llegado únicamente con esa meta. Así pues, atravesé la puerta y hablé con el primer encargado que vi, me explicó el proceso, firmé un par de papeles y de pronto ya estaba en el ejército, ni siquiera importó que fuera muy viejo o que no tuviese experiencia real con las armas. Me preguntaron si podía entrenar ese mismo día y accedí, cuando menos lo pensé ya tenía un rifle en mis manos.

El entrenamiento era duro, pero no tan imposible como siempre se nos hacía pensar. Pasaron un par de semanas si acaso y ya me hallaba patrullando las calles de la ciudad en la caja de una troca, con mi impresionante semi automática apuntando directamente a las calles, fungía como los militares que me habían “inspirado” en primer lugar, si es que la resignación podía considerarse inspiración. Así pasaron un par de semanas de nuevo si acaso cuando me transfirieron al kilómetro 31 hacia la carretera hacia ciudad Cuahtémoc. Aquí es donde mi vida tuvo un giro y no fui nunca más un simple espectador de la violencia en mi tierra.

Un día mientras revisamos en las aduanas en el kilómetro 31 de la carretera entre Chihuahua y Cuahtémoc llegó un automóvil de una familia que no llamaba la atención en absoluto, era conducido por un hombre de la mediana edad, con barba copiosa y el cabello arreglado con un peinado estilo Benito Juárez, en el asiento del copiloto se hallaba una mujer de quizá unos 27 años, con un cabello rubio que se me antojaba artificial, detrás de ellos venía una niña de no más de 10 años, a su diestra un niño que no podía ser mucho menor. No había nada extraordinario ahí, no obstante, los detuvimos para registrarlos. En realidad, fue algo aleatorio, o al menos eso me disponía a hacer yo como es que hacíamos para no tener que registrar todos los vehículos que pasaban, cuando mi compañero Carlos Villagrán se acercó al hombre tras el volante, regresó con un fajo de billetes y dejo pasar al automóvil. No hacía falta le preguntase qué había sucedido, flagrantemente había pedido mordida y el hombre había pasado impune. No eran tan inocentes después de todo.

A pesar de lo sucedido, no estaba seguro de si fue Carlos quien los había extorsionado o si el hombre había sobornado a Charly para que lo dejase pasar. Podía ser un peligroso delincuente y lo único que nosotros hacíamos al respecto era enriquecernos de aquél dinero. Esa era la realidad, jamás fui un idealista ingenuo que lo ignorara, pero había que decirlo (o al menos pensarlo dado que no me atrevería jamás a mencionarlo) nos enriquecíamos del dinero que a tantos les había costado la vida. En realidad, yo aún no tomaba sobornos, pero no tardé en ser convencido de lo merecidos que eran. Trabajábamos demasiado tiempo en esos yermos de las carreteras de Chihuahua, estábamos alienados, solos en la infinitud del desierto chihuahuense con una Super .38 en la cadera y una ametralladora Thomson en las espaldas. Ni hablar de lo que ganábamos, en los cuarteles nos alimentaban apenas, desde luego la comida que nos facilitaban no era suficiente para el esfuerzo requerido para nuestro demandante trabajo físico, por lo que no sólo me convencí de tomar dichas “ayudas” sino que las sentí más merecidas que mi propio salario, más fundamentales en mi trabajo como las propinas de un mesero.

Pero un día las cosas cambiaron radicalmente, resulta que el PAN ganó de nuevo, y con él su candidato, Felipe Calderón, quien había declarado la guerra contra el narcotráfico. El presidente es el supremo comandante de todas las fuerzas armadas y con una guerra abierta los carteles respondieron a dicha guerra, ya no confiaban lo suficiente en nosotros, la prueba fue el día 1ero de diciembre del 2017. En esa ocasión nos hallábamos en la carretera hacia Jiménez. Dieron las doce del mediodía, el sol se aposentaba a lo alto pero el clima chihuahuense de invierno hacía que sus rayos palidecieran. Llegaron un par de trocas pick-up Chevrolet Silverado, en la primera se hallaba un hombre con un sombrero que fumaba un cigarro Marlboro, a su diestra un hombre bajo y moreno en demasía, posiblemente indígena. Charly se acercó a él con desconfianza pues no lo reconocía, no era el hombre que continuamente pasaba por ahí y le ofrecía mordida.

Yo tenía un mal presentimiento al respecto, pero quizá mi obediencia hacia Charly o el miedo que me enfundaba aquél sombrerudo hicieron que me detuviera. Apenas alcancé a sobre escuchar que el hombre que el piloto de la Chevrolet lo llamaba “Pobre Diablo Pendejo” y acto seguido le disparó en la cabeza de forma que esta quedó deformada por el impacto de la bala. Con una velocidad vertiginosa más automóviles se dieron a la carrera hasta la aduana y comenzaron a disparar contra el pequeño edificio. Yo me refugié detrás de un tambo de basura hasta que arrojaron una granada y tuve que salir de mi parapeto. Ahí fue cuando me encontraron, en cuestión de minutos ya era yo el único superviviente. Me tomaron y me preguntaron quién era yo, les dije la verdad, un militar. Uno de los narcos sacó un cuchillo y dijo que me cortaría las orejas. Alguien por detrás de él gritó que me necesitaban con mi vida y en mis cinco sentidos, era claro que dicho hombre tenía un importante grado de poder puesto que me colocaron en una bolsa con un bozal, alancé a ver como el cadáver de Carlos y otros compañeros eran puestos a mi lado en la cajuela de un Volkswagen, encendieron el automóvil y me llevaron secuestrado por varias horas.

 

En ese momento no dejaba de maldecir la infinitud del desierto chihuahuense, no comprendía por qué después de un par de horas no nos habíamos detenido, para mí tenía sentido que se pararan a deshacerse de los cadáveres de mis compañeros en medio de la nada, el insoportable sol del Norte de México descompondría los cuerpos en poco tiempo. Conforme pasaban los minutos que se sentían como días enteros comencé a pensar que nos llevarían a todos al mismo lugar, suponía que nos llevaban al cuartel general del Cártel De Juárez, lo cual tomaría al menos 9 horas.

Hace mucho tiempo había perdido la capacidad del olfato gracias al constante hedor de podredumbre a mí alrededor, me había defecado y orinado más veces de la que pudiera contar, mi hambre me hacía sentir tan débil que paradójicamente había dejado de sentirla, lo que más me torturaba era la sed. Dichas necesidades físicas eran tan latentes que mi mente no ocupaba pensamiento alguno, había entrado en ese estado en el que están todos aquellos cuyos cuerpos simplemente están al borde del colapso, mi consciencia estaba desapareciendo.

De pronto nos detuvimos, era imposible saber cuánto tiempo había sucedido, la cajuela fue abierta y me sacaron con tanta violencia que mi magullado rostro pasó arrastrándose por la putrefacta carne de los que habían sido mis compañeros hace sólo Dios sabía cuánto tiempo. Una vez fuera reconocí a lo lejos el edificio de la Coca, un anuncio de Coca-Cola que era icónico de Ciudad Cuahtémoc, por lo que ya sabía dónde me hallaba, asumí que había sido secuestrado por La Línea, brazo armado del Cártel De Juárez.

Me llevaron a un lugar no muy lejos de los campos menonitas pues a lo lejos podía ver todos aquellos campos de manzanos, no obstante, esta era una llanura, varios hombres se acercaron a un punto en la tierra de donde apareció una trampilla hacia el subsuelo. Me forzaron a entrar a punta de una AK-47 y yo apenas con fuerzas repté por el piso hasta llegar al interior de la base, ahí adentro había un nombre de camisa lisa, pantalón negro y botas. Me amarraron en una silla, me dieron agua y alimento, no tenía idea de qué era pero no pudo importar menos a qué supiera pues paradójicamente fue una tortura comer, mi estómago estaba a punto de estallar al haber tan sólo comido un bocado. No obstante, fui forzado a comer y cuando hube terminado empezó el interrogatorio.

Me preguntaron quién era y para quién trabajaba, supongo que para quién trabajaba lo sabían de sobra, quizá sólo quería probar mi honestidad antes su interrogatorio. Les respondí que trabajaba para la SEDENA, que era simplemente un soldado Aduanal, y le dije, cobardemente y presa del terror, que yo siempre había apoyado al cártel y que tenía mi total lealtad. El presunto líder río exclamando “¡Mira a este puñetas! ¡No tiene un gramo de huevos!”. Debió haberse percatado que no había visto realmente nada de acción, muy apenas sabía disparar un arma. Pero algo debió ver en mí porque me hacía preguntas que a mi perspectiva en nada lo beneficiarían. Estaba interesado en qué pensaba del gobierno actual y cómo es que me había corrompido tan fácilmente.

A pesar de ser el presunto líder de una organización del crimen organizado, me producía muchísima simpatía, me preguntó acerca de cómo funcionaban las cosas desde la administración de Calderón y antes de que pudiera responder pareció percatarse de cuál sería mi honesta respuesta porque me dijo que sabía que no iban muy bien las cosas y que tenía una propuesta para mí, me pidió que fuera tan amable como para tomarla en cuenta. En alguna parte de mi interior debió de haberse escuchado una risotada irónica pues más alternativa que escuchar la propuesta, fuese cual fuese esta.

Trabajarás como agente doble, dijo él. Me dijo que volvería al ejército y tendría que volver a las 4 de la tarde todos los domingos para rendirles cuentas sobre los planes de la SEDENA. También mencionó que tendría que subir de rango para adquirir la información que más valiosa les parecía, pero me mencionó que no me preocupara, que de eso se encargaría él. No me quedó más alternativa que aceptar y me llevaron a una habitación más cómoda.

Para la mañana del día siguiente llegó un convoy de gendarmes federales, vinieron en busca mía, habían pagado un “rescate”. Me llevaron al hospital para una revisión, notaron que tenía el oído infectado y principios de gangrena en las muñecas. Me dijeron que debía asistir a terapia por lo menos dos veces a la semana, dicho esto me permitieron volver a casa y descansar por una semana.

Qué curiosa fue la experiencia de regresarme en camión y ver a mi paso personas en su cotidianeidad, con preocupaciones que a mí ahora se me antojaban hasta ridículas. Aunque de una u otra manera volvía a lo mismo, desconocía por lo que habían pasado dichas personas, ¿No fui yo mismo el que había afirmado que todos estaban relacionados al menos un poco con este viciado mundo?

Decidí descansar un poco recostándome en mi asiento, eran las siete de la mañana y para mi fortuna había asientos vacíos en la parte trasera del vehículo. Mi oído ardía como si una aguja se hallara perforándolo. Cuando llegué a mi apartamento me recosté, trataba de llorar, pero las lágrimas no emanaban de mis cuencas oculares. Sentí que debía haber alguien a quien le interesara mi desdichada y atemorizante situación, recordé a Corina y decidí llamarla. Tuve que marcar su número al menos tres veces antes de que contestara el teléfono, ella no sabía que era yo, debió haber borrado mi número. No importaba, la saludé y su voz denotaba desagrado. Pero no quise perder tiempo, mi voz estaba a punto de quebrarse. Cuando hube terminado de contarle me pregunto si estaba en peligro, le dije con voz aterrada que creía estarlo, acto seguido ella me pidió que jamás le volviera a hablar en su vida y colgó el teléfono.

Sentí un vuelco en el interior de mi pecho y la llamé de vuelta sin pensarlo pero ella jamás contestó, repetidas veces intenté comunicarme con ella, debí haber durado al menos media hora hasta que la operadora dijo que el número había sido desconectado. Fue entonces cuando pude llorar, y lo hice a lágrima viva, de manera tan intensa que perdí el conocimiento.

A la mañana siguiente me sentía ansioso, débil físicamente, pero sabía que debía continuar, algo me decía que sería lo último que haría antes de poder descansar finalmente. Decidí no desayunar mucho, tomé mi Súper .38 y me dirigí a la comandancia, una vez allí rendí mi reporte y “denuncié” al capo del cártel de Juárez que me había secuestrado. Pasaron al menos dos días hasta que hubo una investigación contra él y se resolvieron por ir en su búsqueda, me pidieron que yo me quedara, que no valía la pena arriesgar mi vida una vez más. Que pensara en mi mujer o en mis hijos, dicho comentario me hizo un nudo la garganta pues no había nadie que me esperara con vida mas no lo mencioné. Di un paso al frente y en un acto de suicidio (que fue confundido con heroísmo) decidí subirme al automóvil ministerial.

Una vez llegamos al medio del desierto a las afueras de Ciudad Cuahtémoc buscamos la trampilla de la que les había comentado, cuando de pronto saqué mi pistola de 9 mm y disparé contra el piloto que se hallaba a mi derecha, no tardaron más de treinta segundos en llegar el resto de los miembros del cártel con los que había planeado la emboscada y un tiroteo tomó lugar en medio de la arena entre ministeriales corruptos y miembros del cártel. Yo me parapeté bajo una troca y dejé que la carnicería se diera sin mi presencia. Finalmente, los narcotraficantes terminaron por abatir a los ministeriales debido a su superioridad en número y armamento. Fueron a por mí y esta vez, con más respeto, me llevaron con el líder.

Éste me preguntó qué información pude adquirir, todo lo que fui capaz de decirle fue que esa división que acababan de eliminar se hallaba trabajando para el cártel de Sinaloa, quienes eran naturalmente sus enemigos.

Al jefe pareció agradarle el servicio que le había ofrecido, pero la única razón por la que le hube servido fue porque quería eliminar a aquellos que de alguna forma con su corrupción tomaron lugar en el asesinato de mi amigo Carlos y en la penuria que hube de pasar al ser secuestrado por el cártel. Hacía esto para sobrevivir, por supuesto, en cuanto el cártel no me hallase utilidad me eliminarían, deseaba la muerte pero era demasiado arriesgado estar a su merced, conocían formas de venganza que superaban con creces la crueldad de la muerte.

Le dije al jefe que podíamos hallar más información si nos dirigíamos a la Zona del Silencio, en la frontera con Durango y Coahuila. El jefe me había tomado confianza y pareció creer en mi palabra de que ahí podríamos emboscar al cártel de Sinaloa, que el cuando sólo era cuestión de investigar en la comandancia, sólo hacía falta llamar refuerzos y decirles que me habían dejado con vida como advertencia.

Puse en ejecución mi plan e informé a la policía de lo que había planeado con el cártel, me pusieron en protección de testigos. Me sentí como un agente doble durante la guerra fría, un hombre sin bandera, un antihéroe que sólo buscaba salir libre de un conflicto en el que el violento mundo me había metido. Me gustaba convencerme de que podía acabar al menos en parte con esta guerra entre las fuerzas armadas mexicanas y el crimen organizado, pero era sólo una ilusión, cuando yo me hubiese ido la batalla continuaría, y el número de bajas que esta ocasionará era incierto.

Finalmente llegó el día y nos vimos en la Zona Del Silencio, una vez allí llegué con la Policía Federal, el cártel ya se hallaba ahí armado hasta los dientes, pude ver que poseían ametralladoras MG-42, M80, Thomson, Rifles Mondragón, AK-47, bueno, todo un colofón internacional de armas de alto calibre, era evidente que fuerzas internacionales financiaban su armamento, yo comenzaba a sospechar que las grandes potencias belicosas como Rusia o los Estados Unidos estuvieran detrás de esto, pero decidí enfocarme en mi propio plan.

Los gendarmes comenzaron a disparar e inmediatamente se detonaron varias minas de movimiento en el suelo que abatieron tanto policías como narcos, los supervivientes retrocedieron y al sospechar ambos el uno del otro cesaron el fuego, yo ya me había esfumado de nuevo, me había escondido tras una roca y desde ahí arrojé una granada de mano que detonó el lugar entero, sólo un hombre del cártel sobrevivió, se arrastraba sin piernas por la arena mientras gemía, me acerqué a él con toda velocidad después de haber tomado una Walther P99 que había hallado en el suelo. Lo apunté a la cabeza pero el hombre suplicaba piedad, por su mujer y sus hijos.

Por un momento la envidia me agolpó a la cabeza, ¿Por qué el merecía tener una mujer y un hijo y yo no? ¡Yo era el héroe de la situación! ¡Mi vida entera había sido sacrificada por hombres corruptos! Eso era verdad en parte, pero mi soledad había existido desde siempre. Le dije al hombre que no si disparaba no estaría haciendo nada más que un favor, que una vida en su estado no merecía la pena vivirla, no hube terminado de hablar cundo él me disparó en el pecho y caí desplomado en la arena.

Pasamos horas el uno junto al otro maldiciéndonos mutuamente hasta que ambos terminamos por desangrarnos y finalmente la muerte llegó. El último pensamiento que recorrió mi mente fue uno de liberación, sí, había muerto solo y olvidado, pero jamás derrotado, luché hasta el último momento contra lo que consideré injusto y esperaba de pleno corazón que la violencia en mi país fuera a acabar algún día, no había dejado descendencia para que cumpliera con mi deber, pero sabía que alguien tomaría la antorcha por mí, debía hacerlo, alguien que amara su patria y a su gente tenía que buscar la paz. Era casi como Orwell dijo, La guerra es la paz, yo había buscado la paz y sólo había encontrado la guerra. Mi sucesor deberá ser más coherente y buscar la paz a través de la paz.

El Fondo Del Pozo

El viento soplaba furiosamente a lo largo de todo el árido cementerio de Wolchaus, produciendo un estridente silbido. La fuerte corriente de aire levantaba una polvareda que descubría y volvía a ocultar los huesos amarillos de hombres de otros siglos que se hallaban en tumbas superficiales al fondo del patíbulo, tras torres y torres subterráneas de cadáveres.

El polvo y la arena levantada por semejante corriente aérea fue a parar a los ojos del pequeño Víctor y del viejo guardatumbas Nüll, quienes se hallaban sentados al filo de un precipicio, lugar en el que se encontraban las tumbas más antiquísimas de todo el camposanto. Estaban junto a la lápida en forma de gárgola y cabeza de cuervo. Efigie que siempre había capturado la atención del pequeño Víctor, una suerte de inquietud y fascinación. El monumento tenía una sonrisa trágica, y por sus cuernos y la barba de chivo tenía cierto aspecto demoniaco.

La cabeza de cuervo no era la única característica inquietante de la fisonomía de la gárgola, sino también su extremidad, pues tenía un brazo que alguna vez midió al menos dos metros, esto era sabido dado que aún quedaba la mitad de él, suspendida en el vacío. Misterioso era también el hecho de que no parecía haber sido mutilada, sino quitada con sumo cuidado, pues la parte donde se produjo el corte estaba pulida. El más grande enigma yacía en el hecho de que no había ningún lugar donde apoyarse para realizar dicha trabajo.

Ese lugar era magnético para él, aun cuando ni él mismo había notado los motivos por los cuales éste lo atraía. La atracción estaba presente a pesar de lo retirado que estaba el lugar, a pesar del frío que se colaba en los huesos y de la obscuridad casi impenetrable. El anciano y el infante descansaban tras un largo día de trabajo, un largo y tedioso día de mover lápidas, de excavar tumbas y de construir féretros. La guerra azotaba Europa, y la muerte era un impulsor de trabajo para ellos, cuanto más almas dejaran este mundo y más cadáveres fueran sepultados en la tierra, mientras más hombres sufrieran en el fragor de la batalla, mejor vivirían ellos. A Víctor la muerte le era indiferente, jamás había visto a un ser humano vivo a parte de Nüll, aquél hombre sombrío, de cabellos blanquecinos y piel pálida como la luz lunar, no era muy diferente a un cadáver, por lo que para él la muerte no era más que su compañía diaria, todo lo que conocía.

El cementerio de Wolchaus, más que cualquier cementerio convencional, era una fosa común, donde los cuerpos de los guerreros fallecidos eran enterrados, cuerpos de jóvenes que quedaron tan desfigurados por las armas que fue imposible para sus familiares reconocerlos, por lo que nadie les dedicó más que una lágrima al viento.

Tras un día de más trabajo de lo que el cansado hombre podía esperar, este no quiso más que sentarse a relajarse y fumar su pipa, dio una bocanada de humo y comenzó a exhalar a la vez que daba un resoplido, una mezcla entre cansancio y satisfacción.

La noche caía rápidamente y los astros nocturnos comenzaban a hacer acto de presencia. Una luna en cuarto menguante apareció sobre sus cabezas, con un color dorado débil, crudo y pálido a una vez, no obstante, con mayor tonalidad que la misma piel del viejo Nüll, que rayaba en lo albino. Dicha luz lucía melancólica, como si alguien le hubiese robado su acostumbrado esplendor y añorara esos años de gloria, como la mirada de una mujer recién desposada cuyo hombre se fue a pelear por su país y no volvió jamás (algo que debía estar sucediendo mucho por aquellos momentos). Víctor miró las estrellas con atención, fascinado por un mundo que era visible pero no palpable. Se esforzó en encontrar las constelaciones de las que tanto había leído en la vieja biblioteca del Guardatumbas, sabía que alguna vez los hombres y mujeres habían puesto sus destinos en manos de los cuerpos astronómicos, pero tan sólo recordaba esa lección histórica, porque no entendía en lo más mínimo cómo es que funcionaba el universo, mucho menos veía figuras tan creativas en el cielo obscuro.

Sobrará decir que fue incapaz de distinguir una sola constelación así como diferenciar siquiera los planetas de las estrellas, no obstante, eso no le impidió disfrutar el majestuoso espectáculo cósmico que danzaba sobre su cabeza, en una suerte de ignorancia. Finalmente viró su cabeza en dirección de la luna y su luz cruda y acechante, lo que lo hizo bajar la vista bruscamente para mirar al suelo.

El silencio era absoluto entre aquellas almas solitarias. Víctor, en su cosmovisión, sentía que la luna los acompañaba como cualquier otro ser vivo, ¿Y por qué no? Parecía incluso más vivo que el mismísimo Nüll, o al menos no tenía esa aura de muerte y olvido, la diferencia radicaba en que con Nüll estaba cómodo, con la presencia del astro nocturno, no. De no ser por la luna, el silencio habría sido tranquilo y agradable, como la calma de la marea a altas horas de la noche, pero en lugar de eso fue un silencio fantasmagórico, pesado y asfixiante, como el silencio de un sepulcro. Para alivio de Víctor (al menos al principio) Nüll desgarró el silencio con su voz profunda y estentórea.

-He de partir- Dijo finalmente Nüll con una voz disfrazada con una seguridad de la cual carecía, por lo que su voz terminó por tornarse nerviosa y triste. Víctor lo notó, y su rostro se ensombreció mientras giraba su cuello en dirección de la tierra que pisaba. ¿A dónde habría de partir? Su vida entera le pertenecía al cementerio. Nadie le pudo haber pedido que emprendiese un “viaje de negocios” o algo similar, pues en toda su vida a lo único que se dedicó fue a resguardar los huesos de las generaciones pasadas, lo que lo llevó a una vida solitaria, por ende, carecía de amigos, y jamás supo nada de su familia, o al menos eso suponía Víctor. Esto sólo podía significar una cosa…

-Te han convocado, ¿No es así?- Replicó Víctor impidiéndole al anciano hablar, tan sólo abrió la boca y mostró su podrida dentadura, pero el niño no le dio la oportunidad de hablar. Víctor no dejó de mirar entristecido al suelo.

¿Qué sabes tú de las convocaciones?- Respondió Nüll, perplejo.

-Sé que es cuando la corte te hace llamar, desees o no desees ir eres forzado, si te niegas vienen unos hombres y te llevan a cuestas en medio de la noche, después no se sabe nada de ti, y nadie jamás pronuncia más tu nombre, por temor a ser llevados ellos también-.

-¿Quién te ha dicho eso?- replicó Nüll cuyo rostro se había ensombrecido.

-Ellos lo han hecho- respondió Víctor de manera críptica. El anciano entendió perfectamente a quienes se refería; los niños del cementerio…

-Ya veo- Respondió Nüll con fingida serenidad -¿Y por qué crees que habrían de convocar a un decrepito viejo que no hace más que contemplar cómo la carne de hombres y mujeres es devorada por el pasar de los años?- respondió Nüll sin poder evitar impregnarle un dejo de angustia a su voz, de pronto comenzó a toser, su tiempo era corto.

-No lo sé, pero sé que así fue. Ahora entiendo por qué vi a ese mochuelo y qué era lo que decía la carta que llevaba en sus garras. Entiendo por qué la campana de Bucovina sonó en ese preciso instante y por qué vi esa columna de humo negro ascender más alto que las montañas de los montes Cárpatos. Todas estas eran señales del mismo suceso inminente, más que presagios, se estaban preparando un sacrificio, y la víctima eres tú.

Nüll se dio cuenta más pronto que tarde que Víctor parecía entender la situación hasta mejor que él mismo, por lo que decidió arrojar un poco de luz a la situación, el niño lo merecía, después de todo el único ser humano que lo conocía habría de esfumarse pronto y él tendría que enfrentarse al mundo, era lo menos que le debía.

-Bueno, al menos la crueldad de los hombres no lo tomará desprevenido-Pensó Nüll.

-Está bien, hijo, te lo explicaré todo, pero debes esperar hasta que haya finalizado si deseas hacer alguna pregunta. Ésta es la historia, vaga e imprecisa detrás del motivo por el que he de partir- Dijo finalmente Nüll mientras le daba otra profunda bocanada a su pipa de hueso tallado.

II

-Hace muchos años se produjo una guerra entre todas las razas del mundo conocido. Todos luchaban por el orgullo de su casa, de su familia, de su reino. El ego de los reyes siempre ha sido grande, pero nadie contaba con que después de tantas crueles guerras aún no quedaran satisfechos. Tampoco se esperaba que esta batalla superaría a las anteriores en cuanto a bajas y duración, me temo que la confrontación de la que te hablo no sea ni la mitad de lo que se está viviendo, y de lo que habrá de venir. Sin ahondar en detalles te diré que la familia Richtoffen del reino de Prusia se alió con los húngaros, los rumanos y demás pueblos de la europa del Este, mientras que bajo el mando francés estuvieron los países del oeste, con una limitada participación de la corona británica. Cientos y cientos de bajas fueron causadas en ambos bandos, sin aparecer ninguna supremacía entre la potencia germana o la franca. La guerra era tan equitativa que llegó a conocérsele como “Las Guerras De Libra”, en honor al signo zodiacal, el que tiene forma de balanza -Nüll señaló la constelación, pero Víctor seguía sin encontrarle forma alguna.

De cualquier manera, más allá de las causas profundas del conflicto, concretamente el objetivo del Imperio Prusiano era Transilvania y todos los montes Cárpatos, siempre ha sido un lugar considerado misterioso, quizá sus intenciones eran los de montar una especie de aquelarre en ese lugar, quizá realizar sus ritos religiosos. –Por supuesto aquellos no eran los propósitos del imperio prusiano, era claro que buscaban los recursos que los montes Cárpatos y Transilvania poseía, pero ¿Qué diablos iba a saber un huraño guardatumbas de los verdaderos móviles de la guerra? -Bueno, eres muy joven como para escuchar acerca de esto, pero los tiempos que vivimos te fuerzan a iniciar la vida de un adulto, una vez que haya partido tendrás que arreglártelas solo- Parecía imposible que el rostro de Víctor mostrase una tristeza más amarga, pero el miedo que le produjo la idea de “arreglárselas solo” lograron hacer que se le resbalara una lágrima a través del pómulo. Ambos empezaron a encender un fuego.

Víctor poco o nada sabía de la guerra, pues su mundo se resumía al inmenso cementerio rodeado por una misteriosa niebla. Lo poco que sabía de la guerra se debía a lo que había leído en los libros del estante de la cabaña, que constaba casi únicamente de libros viejos y polvorientos, gruesos con portadas de piel. Uno sólo podía imaginar que encontraría cosas aterradoras en ellos, por lo que el pequeño Víctor rara vez se les hubo acercado. Viniendo de un niño que vive en un cementerio y ve cadáveres a menudo es algo por lo menos impresionante.

-Debido a esa cruenta guerra, Víctor, muchas familias quedaron sin hogar alguno. La mayoría de nosotros proviene de una familia que ya no cuenta con su viejo hogar, por eso pareciera que todos nosotros estamos fuera de lugar, que somos extraños en este mundo… civilizado – ¿Todos? Víctor tan sólo lo conocía a él. ¿Civilizado? ¿Qué tiene de civilizado un maldito cementerio olvidado por Dios al que sólo llegaban carretas con pilas de cadáveres cuyo estado de putrefacción había empezado hace días ya? Víctor pensó que por eso tenía un trabajo tan triste y solitario como el de guardatumbas, nadie en su sano juicio trabajaría en algo así, moviendo pesadas lápidas con el olor de podredumbre a lo largo de ellas y nidos de cucarachas bajo ella, sin contar los huesos que debía reacomodar para que los nuevos cadáveres cupiesen, y ni hablar de las cosas espeluznantes que pasaban a menudo por ahí, las cosas inexplicables. A pesar de no conocer nada más suponía que había cosas mejores. Sí, incluso él sabía cuan desgraciado debía de sentirse Nüll, era el único ser humano con el que se había topado y sabía que todo en su vida era desdicha. ¿Por qué nacemos si únicamente somos arrojados al mundo para sufrir?-.

-Un ancestro tuyo emprendió un peligroso viaje por las vastas tierras de Europa central, en su afán de huir del fragor de una batalla que todos sabían que acaecería, pero de la que nadie supo prepararse. Si pudo huir fue gracias a unos soldados desertores, desencantados de la inhumana crueldad con la que la mayoría de los militares trataban a los civiles. No quiero ni mencionarte las atrocidades de las que esos hombres uniformados eran capaces de llevar a cabo-una llamarada más viva que el fuego de la fogata refulgió en los tristes ojos del anciano que se apasionaban cuando hablaba de eventos desafortunados y la crueldad humana.

-Ni siquiera los soldados sabían a dónde debían dirigirse, tan sólo sabían dónde se encontraban, por lo que terminaron en cualquier lugar. El norte de su brújula era aquél lugar que no estuviese destruido por la implacable ira de la caballería y por el atronador sonido de la artillería pesada. En su travesía llena de dolor, miseria y muerte recorrieron montes, lagos, ríos, desiertos, llanuras, pero todo parecía haber sido alcanzado por la funesta mano de la guerra, ¡Oh, maldita ambición humana y ciego odio fraternal!- Los ojos refulgieron una vez más, como si lo disfrutase.

-Finalmente cruzaron el río Szwelk y llegaron al bosque que alguna vez estuvo por ahí –señaló una zona al este, un lugar que en ese momento se veía tan estéril y seco que costaba trabajo imaginar que alguna vez haya albergado vida alguna que no fuese alacranes o cactus y demás flora propia del desierto- Es difícil discernir qué tanto tuvieron que avanzar para llegar a esta tierra, pues ese bosque era de una extensión incierta, tal como desapareció apareció, es claro que no siempre estuvo ahí… Y no hay razón para pensar que no volverá.

-De cualquier manera, la mujer llegó ahí, pues los soldados habían decidido volver a sus respectivas tierras, asustados por la idea de morir de hambre o sed, por lo que la mujer fue dejada a su suerte. Si es que la mujer llegó ahí por arte del destino o por mera coincidencia, lo ignoro. Lo que sí sé es que en aquél entonces no había más de una docena de tumbas, y el hombre que estaba a cargo de este lugar era un pruso exiliado, renegado por sus ideas “pacifistas” (En realidad sólo era muy cobarde para ir a la guerra, o quizá algo inepto para sostener un fusil). Lo que nos lleva a otra historia dentro de esta, permíteme hablarte un poco de aquél hombre de rubios cabellos.

-Se dice que mucho deambuló, pues no lo aceptaron en ninguno de los países que visitó en busca de asilo, y no es de extrañarse, ¿Quién habría aceptado a un enclenque teutón que no era capaz de empuñar un rifle? En aquellos tiempos, si eras hombre y no sabías matar, no era más que basura, esa siempre fue la filosofía alemana, una idea que se difundió por el mundo durante esa época, esparcida tan eficazmente como la pólvora, y quizá sí, fue rechazado también por el profundo odio que le tenía el mundo entero a los germanos.

Pero su suerte no fue así durante mucho tiempo, un 4 de abril de ese año iba caminando por las calles de Budapest, envuelto en una capa que mantenía sus dorados cabellos ocultos para que nadie supiese cuales eran sus orígenes, cuando escuchó a unos soldados que caminaban por el centro de la ciudad, cuchicheando y lanzando risotadas. Tal parecía que se burlaban de los rumanos y su superstición ante la fecha de “Walpurgis Nacht”, decían que el toque de queda tácito de los Rumanos durante esa fecha era el momento ideal para tomarlos por sorpresa, eso, según ellos, cambiaría el curso de la guerra.

La gran superstición de los rumanos le dio la idea a ese hombre de que podría ir ahí, ¿Quién se preocuparía de un alemán cuando parecían temerle más a los espíritus que a un ejército de bravos germanos? Por lo que este hombre llegó a este país, y sin pedir permiso, sin decirle a nadie, se asentó en este mismo cementerio.

Se dice que por entonces no era un cementerio, sino un bosque cuya entrada estaba prohibida, se le conocía como el bosque de Iulia Dunkelheit, una mujer que se dice había enloquecido pues, según cuentas las estrellas, un lobo se había llevado a su bebé a través del bosque, y ella se hallaba buscándolo mientras lloraba y gritaba a todo pulmón.

Fue ahí cuando el misterioso hombre entró en escena, pues cuando llegó y la vio gritar un nombre en una lengua extraña para él (cosa que era estúpido que le sorprendiese, pues estaba en el extranjero) entró en pánico y asesinó a la mujer con la única arma que había conservado del ejército, un pequeño cuchillo. El hombre no era tan pacífico, después de todo, en verdad sólo era un cobarde, quizá era muy inestable para estar en el ejército y temía matar a sus compañeros en una ráfaga de un ímpetu malsano y por eso no le había permitido entrar en él. El punto es que quedó solo en ese lugar, y al enterrar a la mujer en ese sitio que ves por allá –Señaló la lápida que se encontraba a sus espaldas –este lugar quedó convertido en un auténtico cementerio.

Los ojos de Víctor se entornaron mientras miraba hipnotizado al fuego, cuyo crepitar incesante hacía perfecta armonía con la voz de Nüll, por fin conocía un poco de la historia del único lugar en que había estado, el cementerio que había sido todo su universo, todo su espacio físico. El anciano hizo una pausa y el crepitar del fuego alimentado por veloces ráfagas de viento tomaron el protagonismo por unos minutos, que se dilataron como la eternidad

-En fin, fue con ese hombre con el que se topó aquella mujer y aquellos soldados, ese hombre que ya no debía encapucharse más pues se había vuelto un ermitaño en un bosque que representaba un paraíso para él, nadie lo molestaría jamás, o al menos eso pensó hasta que está asustada prófuga lo encontró mientras desollaba un conejo junto a un pequeño fuego. Es difícil describir cuan impactante fue su sorpresa al encontrarse con un hombre rubio, de tez clara y de prominente estatura en medio de lo que sabían, no era el Reino de Prusia.

El hombre se le acercó lentamente y le preguntó si estaba herida. Ella se mostraba reticente ante esa persona, no le inspiraba sino desconfianza, pero de pronto su vientre comenzó a arder como si estuviese en ebullición y ella cayó en seco en el suelo. Él supuso que ella había colapsado tras un cansancio exorbitante. Por lo que fue a la cabaña y trajo prensas frías para ponérselas en la frente y en el vientre, pues era allí donde colocaban las manos en señal de dolor. Cuando ella despertó él le dio una jarra de agua de pozo, ella se hallaba en el suelo gimiendo, pero bebió el agua con una velocidad impresionante.

Por el dolor que expresaban sus alaridos, el hombre supuso que ella estaba embarazada, o peor aún, podía estar en labor de parto. Rápidamente la tomó en brazos y la llevó a su habitación, fue ahí donde la ayudó a dar a luz, cortando el cordón umbilical con el cuchillo del ejército sin el cual nunca salía, le extrajo la placenta del útero y se deshizo de ella. Dejó al bebé en una cama junto a la madre y se echó a dormir en un misterioso sueño.

A la mañana siguiente despertó la mujer con el bebé acurrucado junto a su pecho. Sintió una calma indescriptible al tener contacto con su delicada piel y al tener la sensación de su corazón latiendo. Pero toda calma se desvaneció en un instante cuando recordó en qué lugar estaba.

La mujer entró en pánico, tomó a su bebé en brazos y se levantó inmediatamente del camastro en el que aquél “asesino” la había acostado tomando a su hija en brazos. Notó tras un par de pasos que sus rodillas flaqueaban y que le quemaban las piernas debido las largas caminatas, además de que el vientre lo tenía aún dilatado y adolorido por los dolores de parto. Debido a todo ello cayó en seco en el suelo de madera, sin dejar de aferrarse al bebé, afortunadamente, antes de que su rostro impactase en el suelo fue capaz de reaccionar y poner un brazo en él para cubrirse y amortiguar su caída sosteniendo al bebé con el otro brazo, quien por suerte no sufrió ningún daño.

El sonido producido por la caída atrajo al hombre de la cabaña, quien se acercó aterrorizando sin querer a esa mujer, para sorpresa de ella él sólo pretendía ayudarla a ponerse de pie, por lo que tomó a la niña en sus brazos y la ayudó a erguirse mientras ella lo miraba con recelo, ante esta escena él sólo dijo que sentía mucha curiosidad de saber de dónde venía ella, lo que la puso aún más alerta, queriendo evitar a toda costa que él supiese que ella era húngara. Pero tras reflexionar en los amables cuidados que él le había procurado a ella y a su hija comenzó a considerar que su juicio ante él pudo haber sido precipitado, por lo que accedió a sentarse con él.

Ambos se acomodaron en la mesa y ella comenzó a contarle la novedades de la guerra como él le había solicitado, pero con gran cautela y mesura cuando pudiera tocar un tema referente a Prusia que pudiera exaltar a aquél hombre. En fin, todo lo que ya te he relatado fue lo que le comentó, pero guardó un secreto consigo.

Ella no habló de lo que le sucedió a su marido, por lo que el alemán no hizo ningún comentario al respecto. Él se levantó y le pidió que lo acompañara, ambos salieron de la cabaña y vieron los frondosos árboles que había a lo largo y ancho del cementerio. El pruso la dirigió al precipicio, justo donde estamos ahora, y le mostró la lápida con la gárgola que había junto al abismo, tenía su brazo extendido señalando al vacío y la gárgola-lápida tenía el apellido “Hayzam” inscrito en él. Le dio la mano a la mujer y se presentó; “Soy Nüll, y este es el cementerio de Wolchaus”.

 

III

Se hizo una vez más el silencio en el cementerio, sólo se escuchaba el viento que aullaba y alimentaba las anaranjadas llamas de la fogata, aumentando su crepitar, finalmente Nüll rompió el silencio una vez más.

-Esa es la razón por la que he de partir, estoy implicado en los asuntos de la guerra, la guerra está volviendo a comenzar, y mi nombre está en el libro de los participantes –Dijo Nüll al aclararse la garganta mientras esperaba que Víctor fuera demasiado joven como para entender que lo buscaban para darle muerte, pero era inútil, ya lo sabía –Partiré mañana a primera hora, es momento de ir a descansar –dicho esto echó arena al fuego y puso su mano en el hombro de Víctor quien había enmudecido. Para cuando él despierte se hallara completamente solo en el mundo.

 

Víctor despertó de golpe, se levantó apresuradamente y fue a la habitación de Nüll, como había supuesto, ésta estaba completamente vacía. Él se sintió profundamente desanimado pues había intentado despertarse antes de que él se marcharse pero no lo había logrado. Ahora viviría solo en el cementerio abandonado.

IV

Diez años han pasado desde la partida de Nüll, Víctor ha crecido y ha dejado de esperar su regreso. Está decidido a encontrarlo él mismo, por lo que empieza a planificar el recorrido que hará para retomar los pasos que el anciano dio antes de marcharse. Víctor conocía ya el cementerio como la palma de su mano, pues había sido su hogar desde que tenía consciencia. El bosque prohibido había vuelto a crecer, él ya había exhumado tumbas incluso.

Un día notó que la tumba de la gárgola (donde Víctor suponía se hallaban sus antepasados) estaba vacía. ¡Había un túnel debajo de la losa! Muchas veces Víctor vio ese túnel sin la valentía requerida para atravesarlo, siempre poniendo de nuevo la pesada losa de vuelta a su lugar. Hasta que un día decidió entrar ahí, notó que había tablas clavadas en las paredes del agujero, de las cuales él se sujetó para descender, colgándose su linterna de cráneo humano en la cintura. Bajó, bajó y bajó con la visión limitada, únicamente favorecida por la tenue luz que emanaba de las vacías cuencas oculares del cráneo de un hombre que ya no era recordado por nadie.

De pronto la temperatura comenzó a ser más alta y sofocante, pues estaba adentrándose en las profundidades de una serie de catacumbas cuya existencia ignoraba pero sospechaba desde hace mucho, mucho tiempo. Entre más descendía más le era difícil respirar, el aire era húmedo y caliente, como en el mar, pero con un aroma a muerte.

Finalmente vio que las tablas se terminaban y que por fin podía poner sus pies en la tierra. Notó que estaba en penumbras, salvo por la luz de la pared en su espalda, pues una corriente de aire había apagado la vela de su linterna.

Comenzó a recorrer el lugar y se encontró con la sorpresa de ver un par de antorchas encendidas, de ahí provenía la luz, dejó de contemplarlas y giró su cabeza unos grados a su derecha, donde vio otras antorchas, pero éstas estaban apagadas, las encendió y notó que estaba frente a la mismísima tumba de Nüll. Era un altar con flores raras y negras, pero frescas, como si fuesen regadas constantemente y usaran los cadáveres como abono, también había símbolos de todas las culturas en su altar, y algunos otros que Víctor no pudo identificar. De entre todos aquellos emblemas le pareció distinguir el símbolo de la familia Hayzam (a pesar de jamás haberlo visto) sobre dicho símbolo había una corona. Víctor concluyó que eso debía significar que…. ¡La familia Hayzam era la familia real!

¿Qué habrá sucedido? –Se preguntó Víctor. Acercó la calavera apagada y la volvió a encender, volvía a tener llamaradas por ojos y vio unas palabras por debajo del emblema, así que leyó el epitafio que ahí se hallaba inscrito, el cual rezaba; “Aquél que busque los inquietos restos de Vlad Hayzam y Elizabeth Hayzam tendrá que adentrarse a las profundidades de este cementerio para llegar al fondo del pozo y emerger de su boca, sólo así llegará al pueblo perdido de Zayham”. Víctor quedó atónito por lo extraña que era la posibilidad de dicha inscripción planteaba, ¿Pueblo perdido? ¿Emerger por la boca de un pozo? Eso lo extrañaba, aunque hacía juego con lo peculiar que era estar dentro de las catacumbas de los que quizá, tan sólo quizá pudieran ser sus antepasados.

Había llegado ahí meramente por curiosidad a la extraña lápida de la gárgola, pero ahora que tenía en claro que ese cenotafio estaba dedicado a la familia Hayzam, se preguntaba si esas personas tendrían algo que ver con la repentina partida del viejo. Algo tuvo que haber tenido que ver ¿Por qué otra razón sería el guardatumbas de un panteón abandonado? ¿Qué era lo que ocultaba?

Definitivamente tenía que averiguar que se escondía en esa ciudad de los muertos, ya no se trataba únicamente de encontrar a Nüll y dar con su paradero (por más egoísta que eso resultase) sino que por fin encontraría sus raíces y sabría porque había vivido toda su existencia en las sombras, al fin sucedía algo, por fin su vida era algo más que un sinfín de días y noches en el triste y aburrido aislamiento. Tragó saliva y siguió caminando a través de interminables paredes de tierra y mármol.

Entre más avanzaba, mayor era la humedad de la catacumba, pues seguía en descenso, el calor era cada vez más sofocante, las llamas del cráneo parecían absorber todo el oxígeno de la cámara subterránea, y aun así se notaba que palidecían. Pero eso no detuvo al ahora maduro Víctor, pues sentía su sangre bombear a través de todo su cuerpo con una furia sin precedentes, sentía cómo se agolpaban litros de ella en su ahora entumecida cabeza, pero debía seguir, seguir, seguir, pues de lo contrario jamás saldría de las sombras, debía encontrar la manera de entender qué demonios sucedía en su vida, quién era, y por qué había nacido en la soledad más recóndita que un cementerio representaba, y finalmente, ¿A dónde había ido ese hombre tan viejo como para poder caminar? ¿Seguía con vida?

Finalmente llegó a una bifurcación, y en una de ellas una piedra que rezaba; “Quién atraviese estos pasillos subterráneos se verá envuelto en una acción ilícita, estará entrando en un territorio prohibido por el peligro que representa, emergerá por aquél pozo sumidero de aguas ponzoñosas y aguas obscuras y llegará a una tierra que jamás pudo ser colonizada, un terreno meramente salvaje y supersticioso. Siga bajo su propio riesgo, nadie lo verá salir por estos túneles abandonados y es probable que nunca vuelva, al menos en forma humana”. Víctor siguió ese camino sin rechistar.

Finalmente se encontró con unas escaleras hechas de los huesos de brazos y piernas de cientos y cientos de cuerpos, estaba pegada a la tierra que formaba un círculo, como una garganta bajo tierra. Víctor comenzó a trepar en dirección al pequeño punto lumínico que se hallaba encima de su cabeza, sin reparar jamás en el peligro que representaba seguir ese camino –No tengo nada que perder más que la ignorancia que tengo sobre la terrible soledad a la que me condiciona mi vida, en este universo no soy nadie- pensó para sí con amargura, y sin nada que perder, trepó y trepó, hasta que llegó a la boca del pozo, habiéndose percatado que había emergido del fondo del mismo.

 

V

Habiendo salido del abismo se encontró en un lugar sacado de la imaginación del mismo Dante Alighieri; el cielo era rojo y la tierra era negra, había nubes nebulosas y anaranjadas surcando el cielo entero, árboles oscuros y secos hasta donde alcanzaba la vista, el sol era obscuro así como la luna. Era su llegada al pueblo de Zayham, el pozo no era más que un pasadizo.

Comenzó a caminar por las calles pobremente adoquinadas, conforme veía gentezuela caminando en sus capas con negras capuchas que les cubría el rostro, todo menos esos blancuzcos y brillantes ojos, que a perspectiva de Víctor se le quedaban viendo fijamente, notando que no sólo era un forastero, sino un hombre que provenía de… lejos.

Trató de ignorar la acusativa mirada de aquellos transeúntes y se abrazó a sí mismo en un intento de abrigarse de un frío tan gélido como los ojos de aquél pueblerino. Había llegado a ese lugar en la búsqueda de Nüll, pero no sabía cómo buscarlo, por lo que no pudo hacer más que preguntarle al hombre que lo observaba recelosamente.

Éste, como era de esperarse, hablaba un lenguaje desconocido para nuestro protagonista, así que comenzó a explicarse en señas. Sea cual sea la mímica que hiciera Víctor la respuesta del hombre era siempre la misma; señalaba aquella montaña humeante, por lo que él se despidió y emprendió camino ignorando el insoportable frío que se le colaba hasta los huesos. Caminó por una vereda que se veía marcada en la nieve que poco a poco terminaba por cubrir todas las calles y la copa de los pinos. Jamás en su vida había estado en un lugar más frío, claro, no conocía mucho y el cementerio en el que vivía el fuego y la leña siempre abundaban, ese fuego con un aroma pestilente, similar al que notaba con creciente intensidad conforme avanzaba en dirección a la montaña humeante rodeada de un bosque.

No pretendo llenar de tedio la travesía de nuestro personaje hacia dicho bosque, pues en poco o nada se fijó Víctor al transitarlo gracias a su vista nublada por la ventisca helada y la mente obsesionada con encontrar a su único amigo, de quién ahora conocía su pasado, lo conocía desde hacía años pero no lo había visto desde entonces.

Corrió tan rápido como pudo y finalmente vio de soslayo una llamarada que despedía una hoguera, la cual estaba rodeada de hombres encapuchados. Todos se encontraban en un perfecto círculo, salvo uno que se hallaba en una especie de templete, uno que hablaba, y acto seguido todos repetían al unísono. Naturalmente le fue imposible comprender lo que estos decían, pero lastimosamente pudo reconocer la voz de aquél hombre ataviado con un hábito de papa y parado en lo alto de una plataforma; Era Nüll.

Víctor salió de pronto de su escondite y los hombres de negro no tardaron en salir a su encuentro, en eso el papa se quitó la capucha y gritó con vehemencia que se detuvieran. A Víctor lo sorprendió el aspecto que tenía su viejo amigo, pues carecía de ojos, y sobre sus órbitas oculares se encontraba una gruesa capa de algo que Víctor sólo pudo identificar como hilo negro, sellándolos para siempre.

La duda y la confusión era lo que imperaba en la mente de todos los presentes, menos de Nüll, quien sólo lucía poco sorprendido. Finalmente Víctor rompió el silencio gritándole a Nüll a todo pulmón que bajase y regresase a su hogar, pero éste no respondió

Víctor había llegado ahí por medio de un túnel en el cementerio, Nüll había desaparecido y todos creyeron que había muerto… ¿Todos? Sólo él sabía de su existencia ¿Murió? ¿Había muerto él también?

-Pero no hay muerte que no preceda a la insurrección, Víctor, y si te unes a nuestra ceremonia hoy también podrás renacer de tus cenizas y elevarte hasta las estrellas- Dijo una voz que parecía provenir de otra realidad, de una dimensión superior, una vez que venía del interior de su mente

De pronto los encapuchados lo tomaron en brazos y se dispusieron a arrojarlo al humeante fuego, mientras observaba como Nüll se tiraba hacia al fuego, y lo escuchó rugir hasta que el fuego terminó de consumir su carne y no se escuchó más su alarido, posteriormente todos los demás procedieron a introducirse al fuego también, hasta que no se escuchó nada más en aquél infierno oscuro y congelado.

Víctor se acercó a la hoguera y notó que aquellos hombres no dejaban de reírse frenéticamente. Nüll volteó a ver a Víctor con sus ojos negros y vacíos

-¿Aún no lo entiendes? –Le dijo fríamente –No estás muerto, y tampoco podemos morir, no puede quemarse lo que ha sido creado con la mente.

Y así Nüll1 y aquél pueblo imaginario desaparecieron, y sólo quedó Víctor riéndose nerviosamente en el suelo de un bosque en alguna parte de los confines orientales de Europa, hasta que oyó el atronador sonido de la metralla y una bala finalmente lo alcanzó.

Curiosidades del Rock

Me he antepuesto la grata tarea de recopilar «Curiosidades Del Rock», aun cuando la pertenencia a una «tribu urbana» me ha eludido siempre , pues, es una forma de fragmentar la sociedad, el llamarse «rockero» no es un asunto de mera moda, el Rock y sus resonancias han echado profundas raíces en la sociedad y la cultura popular, en mi experiencia personal lo he experimentado, si bien el Rock no se ha desarrollado plenamente desde la década de los 90’s las corrientes musicales como lo son el Rock Alternativo, que hoy en día siguen bandas como Radiohead, R.E.M., Muse, Blur, Sonic Youth, Nirvana o the SMashing Pumpkins etc. Siguen causando fuerte ruido en la conciencia social, como es el caso del subgénero Rock Industrial, cuyos principales exponentes son; Rammstein, Chrome y Killing. No es mi objetivo escrudiñar todos los vastos impactos de un género musical tan ácido, pro activo y amplio de, ya que tal tarea sería exhaustiva en sobremanera además de inagotable, debido a esto, sin más preámbulo, comenzaré pues, mi odisea de relatar susodichas curiosidades.

1.-Radiohead posee una canción llamada «2+2=5 (The Lukewarm) y está inspirada en la novela 1984 de George Orwell y el poema épico del poeta italiano del periodo entre el renacimiento y la edad media, Dante Alighieri «El Infierno», además, el bajista Ed O’brien comparte apellido con el personaje O’brien de la novela.

2.- La Renga, banda argentina de Blues posee una canción llamada «2+2=3» que habla de la historia de un loco que va a parar al manicomio

3.-Brian May (guitarrista principal de Queen) formó una banda llamada 1984 antes de pertenecer a Queen en honor a la novela de George Orwell

4.-Rick Wakerman tiene un álbum llamado 1984 inspirado en la novela homónima de George Orwell

5.-La canción de «Testify» De Rage Against The Machines contiene una Frase del escritor y periódista inglés George Orwell «Quién controla el pasado controla el futuro, quien controla el presente controla el pasado»

6.-El álbum de Alan Parson Project «Eye In The Sky» está inspirado en 1984

7.-El ingeniero de audio del álbum “The Wall” de Pink Floyd Es nada menos que Alan Parson, líder de la la banda Alan Parson Project

8.- AC/DC en verdad tuvo 4 cantantes. Cuando a los hermanos Young no les parecio bueno para la banda Dave Evans (por ser más un cantante glam) de vez en cuando lo sustituia Dennis Laughlin, quien era el primer manager de AC-DC. Luego, Bon Scott en 1974 reemplazo a Dave Evans definitivamente. Tras la muerte de Bon Scott, Brian Johnson se encargó de la voz de AC-DC.

9.-Bon Scott (de AC/DC) se ahogó con su propio vómito en una fiesta, semanas después de grabar “Highway To Hell”

10.-Thom Yorke (De Radiohead)  Fue boxeador amateur durante su infancia

11.- Antes de Nirvana, Kurt Cobain había hecho una banda que versionaba canciones de Creedence Clearwater Revival (con kurt en la bateria, krist novoselic en guitarra y voces y Steve Newman en bajo).

12.- Se intuye que la canción “Dr. Robert” de los Beatles esta inspirada en Bob Dylan, quien les facilito el Cannabis Sativa por primera vez

13.- Eric Clapton le dedicó su canción “Tears In Heaven” a su hijo Conor, quien falleció el 20 de marzo de 1991 al caer accidentalmente del piso número 53 de une edificio de Manhattan La canción ocupa el puesto 353 de las 500 mejores canciones de todos los tiempos según Rolling Stone.

14.- Dave Mustaine era un integrante de la Banda de Thrash Metal; Metallica, pero fue expulsado por sus compañeros Cliff Burton, James Hetfield y Lars Ulrich por su carácter violento y su humor al embriagarse, Mustaine fue enviado en autobús a su hogar, él cual no estaba contento de su expulsión y por la rabia que esta le ocasionó decidió formar una banda que hoy en día se conoce como Megadeth.

14.- La canción del álbum Ride The Lightning, de 1984; “The Call Of Ktulu” está claramente influenciado en el cuento homófono de Howard Philips Lovecraft, Cliff Burton decidió cambiarle el nombre a dicho tema instrumental, el cual originalmente se llamaba “When The Hell Freezes over”, La razón del cambio de “Cthulhu” a “Ktulu” es el hecho de que escribirlo de la forma original es un medio de invocarlo, cosa que quería evitar el supersticioso Cliff Burton (bajista) y quizá también impedir problemas legales con el dueño de los derechos de Lovecraft. La canción fue reclamada por Dave Mustaine posteriormente y no logró quedarse con su parte.

15.- El nombre de la banda Led Zeppelin surgió a raíz de un mal chiste de Keith Moon (baterista de la banda The Who) que dijo que la banda fracasaría como un Zeppelin de plomo. Sin embargo, el bajista de The Who, John Entwistle, posee su propia versión de los hechos: «Después de cuatro años empecé a estar harto de los Who, así que hablé con un tío que ahora es jefe de producción de Led Zeppelin. Estaba hablando con él en un club, en Nueva York, y le dije ‘Sí, estoy pensando en dejar el grupo y formar el mío. Lo voy a llamar ‘Led Zeppelin’. Y como portada del disco voy a poner el Hindenburg en llamas, ya sabes, todo este negocio…’ Y unos dos meses después, empezó a trabajar con Jimmy Page, y como estaban buscando un nombre, él sugirió ‘Led Zeppelin’, a Page le gustó y salieron con la misma portada de disco que yo había planeado.

16.- Todas las canciones y letras del álbum The Dark Side Of The Moon de Pink Floyd tardaron en ser escritas 7 semanas.

17.- En 1958 Jimi hendrix obtuvo en el colegio solo una mala calificación, una F en la clase de música.

18.-John Lennon, admirador de Chuck Berry, tomó prestado un verso de la canción de Berry «You can’t catch me» para su canción «Come together» y fue demandado posteriormente por los administradores de Berry

19.- Se dice que en una ocasión Una noche en un club nocturno estaba Jimi Hendrix improvisando con los Chambers Brothers, cuando de un momento para otro sube al escenario Jim Morrison totalmente borracho y grita Quiero chupártela!!!, en ese momento lo oye Janis Joplin que estaba entre el público y sube al escenario con una botella de vidrio y se la parte en la cabeza a Jim, eso generó que los echaran a los 3 del local, Jimi y Janis se enojaron mucho pero por otro lado quedaron contentos por pegarle a Jim. Pero Morrison que yacía en el suelo borracho y riéndose a carcajadas no le afecto mucho.

20.- En la portada del álbum Load de Metallica se comenta que lo que realmente aparece en la portada no es ni fuego ni lava, sino es sangre de oveja y semen entre 2 láminas de plexiglás.

21.- Dimebag Darrel (ex guitarrista de la banda Pantera) fue asesinado en el 24° aniversario de la muerte de John Lennon, este mismo fue sepultado con una guitarra de Van Halen

22.- Antes de convertirse en el baterista de Metallica, Lars Ulrich, era tenista

23.- La canción Crazy Little Thing Called Love de la banda Queen la compuso Freddie Mercury mientras se duchaba

24.- La primer canción que Kurt Cobain (Líder de Nirvana) aprendió a tocar es Back in Black de AC/DC

25.- El nombre de la banda australiana “AC/DC” proviene de las dos corrientes principales que existen, La Corriente Directa (DC) y la Corriente Alterna (AC) patentadas por Thomas Alva Edison y Nikola Tesla respectivamente.

26.- Se cree que cuando John Lennon declaro en una conferencia ¨Somos más grandes que Jesús¨ (en referencia a los Beatles y a la popularidad de estos) alguien en el vaticano dijo ¨Tiene Razón ¨

27.- Ozzy Osbourne aspiro hormigas por su nariz porque perdió una apuesta.

28.- El nombre de la banda Guns and Roses deriva de la combinación de los nombres de 2 bandas muy importantes en Hollywood los L.A Guns y los Hollywood Roses

29.- Los Ramones en sus comienzos se ponían nerviosos antes de tocar debido a eso, tocaban rápido y saltaban, lo cual fue muy característico en el Punk y una pauta que fue seguida por el mismo subgénero posteriormente.

30.- El riff de la canción de los Rolling Stones (Satisfaction) llego a Keith Richards en un sueño en mayo del 65 mientras dormían en un hotel de florida en una parada de la tercera gira por los estados unidos de los Rolling Stones

31.- el álbum “La Leyenda de la mancha” de Mago De Oz está inspirada en la novela “El ingenioso Hidalgo Don quijote de la Mancha “de Miguel De Cervantes Saavedra, al igual que el tema homónimo y temas como “Molinos De Viento” donde se referencia explícitamente a Sancho. Con una imagen de un Don Quijote más “Rockero” con una camiseta de AC/DC

32.- Debido a los incidentes destructivos que causaba el baterista Keith Moon, la cadena hotelera Holiday Inn prohibió al conjunto The Who alojarse en cualquiera de sus sucursales de modo vitalicio

33.- The Who inició con la en ocasiones imitada costumbre de romper los instrumentos en vivo.

34.- La señal de los cuernos (lml) fue introducida por la banda Coven en su álbum de 1969 “Witchcraft Destroys Minds and Reaps Souls”, contrario a la creencia popular de que fue introducido por Ronnie James Dio quien a su vez lo tomó de su abuela que empleaba dicho ademán para espantar los espíritus obscuros cual talismán (Dio si empleo este ademán pero posteriormente a Coven)

35.- La banda de Rock Progresivo Jethro Tull Tiene una canción inspirada en la pieza de música clásica homónima de Johan Sebastian Bach “Boureé”

36.- La Banda “Imagine Dragons” tocó en vivo con el compositor de videojuegos mayormente conocido por ser el compositor de las exitosas franquicias The Legend Of Zelda y Mario Bros Koji Kondo pertenecientes a la Multinacional fundada en 1889; Nintendo tocando una canción de ellos “It’s Time” y temas de la susodicha franquicia The Legend Of Zelda

37.- Antes de unirse a los Red Hot Chili Peppers, John Frusciante era fan y seguidor de la banda

38.- La Banda Coven posee una canción llamada “Black Sabbath” y el guitarrista se llama Os Osborne, otras coincidencias se han encontrado entre ambas bandas, como su género, estilo y ademanes, además del enervado interés en el esoterismo.

39.- El cantante Kurt Cobain a menudo escribía mal su nombre como por ejemplo: Kurdt Kobain o Curt Cobain, Es probable que sufriera de disortografía y/o disgrafía.

40.- La banda Bad Religion tiene un tema llamado “Stumping On A Human Face Forever” en referencia a la novela de George Orwell 1984.

41.- Pink Floyd inspiró su álbum “Animals” en Rebelión En La Granja De George Orwell

42.- En el momento que Joey Ramone murió escuchaba ¨In a little while¨ de U2

43.- la canción de Ozzy Osbourne “Mr. Crowley” va dedicada al místico británico Alisteir Crowley, quien trabajaría para Winston Churchill en contraposición a la sociedad Thuel y Vril durante la segunda guerra mundial.

44.- En la portada del álbum Sgt. Pepper Lonely Hearts Club Band (que es un alter ego de los Beatles) aparecería el actor mexicano Mario Moreno “Cantinflas” pero no pudo asistir a la sesión fotográfica, no obstante, aparecen Edgar Allan Poe y Alisteir Crowley y una versión más pusilánime de los Beatles.

45.- El álbum de la banda británicas de Heavy Metal Iron Maiden “Brave New World” esta inspirado en la novela homónima de Aldous Huxley de 1932, y contiene otro tema inspirado en una novela del británico Clave Staples Lewis; “Out Of The Silent Planet”.

46.- En MOTHER2 (EarthBound) hay muchas referencias del grupo The Beatles puesto que Shigesato Itoi es fan de este grupo. Estas referencias incluyen: la pregunta de un edificio de Onett («A Beatles song: Yesterday») con la canción Yesterday, el ritmo de música cuando el grupo de niños sale de Dungeon Man (similar a Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band (Reprise) y parte de la letra de una canción de los Runaway Five con la canción beatle Money (That’s What I Want).

47.- Farrokh Bommi Bulsara nacio en Zanzibar (actual Tanzania).Quien es más conocido como Freddie Mercury.

48.- Ozzy Osbourne dejo la escuela a los 15 años.

49.- En 1985 Michael Jackson compró el catálogo de canciones de The Beatles. Hoy en día el 50% de este catálogo pertenece a Sony/ATV y el otro 50% continua perteneciendo a Michael Jackson hasta su muerte.

50.- La CIA quiso echar a John Lennon del país de Estados Unidos

51.- Coldplay tiene un álbum con la portada de una pintura de la revolución francesa, el álbum se llama “Viva La Vida”

52.- Scorpions se inspiró en la caída del muro de Berlín para componer “Wind Of Change” canción que fue tocada por vez primera en Berlín, tiene su versión en ruso y español, por lo mismo, Scorpions se convirtió en la primera banda en penetrar el “Telón de Acero”

53.- La canción “Climbing Up The Walls” de Radiohead está inspirada en la mente de un asesino

54.-Versos de la canción “Money” de Pink Floyd aparecen en la película “The Wall” de la misma banda, específicamente cuando Pink está en clases.

55.- Coldplay posee una canción inspirada en la novela de 1984; “spies”, respecto la “cacería de brujas” que se describe en la novela, donde los ciudadanos denuncian a los “Criminales del pensamiento” a la “Policía Del Pensamiento”

56.- El Vídeo “Paranoid Android” de Radiohead fue prohibido en MTV latino

57.-Cuando el primer manager de Ramones habló con ellos les dijo “Vayan a conseguirse un trabajo”

58.- La canción de Radiohead; “Paranoid Android” fue compuesta por Thom Yorke, quien dijo haberse inspirado en una mala experiencia que tuvo en un bar.

59.- El nombre original del primer álbum de Metallica; “Kill ‘Em All” originalmente iba a ser llamado “Metal Up Your Ass” e iba a tener un excusado con una mano que salía del mismo con un cuchillo.

60.- Thom Yorke nació con un mal congénito que le impide abrir completamente uno de sus ojos, de hecho, nació con ambos ojos cerrados y sólo se lo abrieron bajo operaciones, él podría continuar con las operaciones pero ya no las desea.

61.-La música de Metallica se usó en el medio oriente como método de tortura hasta que James Hetfield demandó al gobierno estadounidense por lo mismo, apelando a que Metallica es una banda pacifista, a lo que un general respondió “Amigo, ustedes tienen un álbum llamado “Kill ‘em all”, aun así, tuvieron que cesar esas actividades, hasta donde sabemos eso hicieron.

62.-Los Ramones tomaron su nombre del pseudónimo de Paul McCartney usaba en los hoteles “Paul Ramon”

63.- Existe una leyenda de que Robert Johnson le vendió su alma al diablo, el hecho de que fuese malísimo y practicase sólo la guitarra de noche en un cementerio no ayudo mucho a su reputación.

64.-Según reporteros, el mismo John Lennon admitió fumarse un porro de mota en el baño del palacio de Buckingham en el año 1965, cuando iban a conocer a la reina, George Y Paul dijeron que sólo fue tabaco. Ringo dice haber estado demasiado “High” para recordarlo.

65.- Lynyrd Skynyrd se llama así para hacer burla a su profesor de deportes que les decía que nunca llegarían a nada. El profesor se llama Leonard Skiner.

66.- Angus Young debe su vestuario a que un profesor le dijo que nunca iba a llegar lejos y como burla o para demostrar lo contrario usa vestuarios parecidos al uniforme de ese colegio.

67.- Bono debe su apodo a un compañero de secundaria que le decía Bono Vox: Buena Voz; pero ese era el nombre de una tienda de música de Dublín por lo que sólo se quedó con Bono.

68.-El primer nombre del grupo fue Sigma 6 y no fue el único, ya que tuvo otros nombres previos al definitivo, pasando por llamarse “T-set”, “The Megadeths” “Abdabs”, este último ampliado a “The Architectural Abdabs” o “The Screaming Abdabs” e incluso, antes del definitivo, también se llamaron “Pink Floyd Sound”

69.- El nombre definitivo de la banda fue fruto de la imaginación de Syd Baret que sólo combino el nombre de dos músicos de Blues de Georgia (Pink Anderson y Floyd Council).

70.-El título del álbum “Atom Heart Mother” (de Pink Floyd) se refiere a una curiosa experiencia médica fidedigna, relacionada con la intervención de un corazón artificial- gracias a una pequeña batería atómica- en la recuperación de una mujer embarazada.

71.-El científico inglés Stephen Hawking colaboró en el álbum Division Bell (De Pink Floyd) específicamente en el tema “Keep Talking”, es la voz robótica que se escucha al principio y durante el tema. En una visita a chile lo recibieron con música de Pink Floyd ya que es un gran seguidor del conjunto

72.-Brian May (Queen) se juntó con Gilmour (Pink Floyd) para hacer el solo de Smoke On The Water en 1985

73.-La canción de “Creep” de Radiohead fue grabada en la primera tocada, los guitarrazos por parte de Colin Greenwood se debieron a que él detestaba la canción y planeaba arruinarla, pero fueron estos acordes los que le dieron la intensidad a la canción, en la Radio UK ONE fue baneada por ser demasiado “Depresiva”

74.-Ozzy Osbourne fue expulsado de Black Sabbath, pero se quedó con los derechos de “Mr. Crowley” y “Crazy Train” por lo que están bajo su nombre.

75.- En los inicios de la banda Creedence Clearwater Revival, Doug Clifford tocaba con una batería que él mismo construyó a base de cubetas.

76.-Existe una versión parodia de la canción “sonne” del conjunto alemán; Rammstein, la cual habla acerca de Hitler su gobierno durante el tercer Reich

77.-Cuando la banda de Nirvana comenzó versionaban covers de Creedence Clearwater revival.

78.-La banda de rock progresivo británica; Jethro Tull es una de las bandas más longevas de la historia, trabajo de un modo ininterrumpido desde 1967 hasta 2011.

79.- La banda Jethro Tull funciona como apoyo a su líder Ian Anderson, el cual es el autor de prácticamente todas sus canciones, dado que es el único miembro que ha estado durante toda la historia de la banda, solamente seguido por  el guitarrista Martin Barre que esta desde el segundo álbum.

80.- Jethro Tull fue la primera banda en recibir un premio en los años 70 por vender más entradas en el Madison Square Garden (Nueva York) que ningún otro grupo, generalmente teniendo que añadir un cuarto show en sus visitas dada la altísima demanda.

81.-El guitarrista de la mítica banda Jethro Tull Dee Palmer (antes David Palmer) cambió su nombre de pila legalmente unos años antes de realizarse una operación de cambio de sexo

82.-En el 2015, un aficionado a la banda de Rock Blues Argentina (La Renga) fue encontrado muerto tras una golpiza durante el recital de la misma banda en Villa Rumpai.

83.-La banda estadounidense “Metallica” creo el subgénero de “Thrash Metal” con el álbum; “Kill ‘Em All”, el cual originalmente se llamaría “Metal Up Your Ass”y tendría una portada con un inodoro y una mano que emanaba de él mismo con un cuchillo, pero la disquera no les permitió hacerlo. EL subgénero fue luego seguido por bandas como Anthrax, Megadeth o Slayer.

84.- Audioslave fue un supergrupo estadounidense de metal alternativo formado en Los Ángeles, California en 2001 por el vocalista de Soundgarden Chris Cornell y la sección instrumental de Rage Against the Machine: Tom Morello (guitarra), Tim Commerford (bajo y coros) y Brad Wilk (batería).

Si tienes más curiosidades compártelas en la caja de comentarios.

Curiosidades Del Rock And Roll

Me he antepuesto la grata tarea de recopilar «Curiosidades Del Rock», aún cuando la pertenencia a una «tribu urbana» me ha eludido siempre , pues, es una forma de fragmentar la sociedad, el llamarse «rockero» no es un asunto de mera moda, el Rock y sus resonancias han echado profundas raíces en la sociedad y la cultura popular, en mi experiencia personal lo he experimentado, si bien el Rock no se desarrolló mucho en mi época (1997-presente 2015) las corrientes del Rock alternativo que hoy en día siguen bandas como Radiohead, R.E.M., Muse, etc. Siguen causando fuerte ruido en la conciencia social, sin más preámbulo, comenzaré pues, mi odisea de relatar susodichas curiosidades.
1.-Radiohead posee una canción llamada «2+2=5 (The Lukewarm) y está inspirada en la novela 1984 de George Orwell y el poema épico del poeta italiano del periodo entre el renacimiento y la edad media, Dante Alighieri «El Infierno», además, el bajista Ed O’brien comparte apellido con el personaje O’brien de la novela.
2.- La Renga, banda argentina de Blues posee una canción llamada «2+2=3» que habla de la historia de un loco que va a parar al manicomio
3.-Brian May (guitarrista principal de Queen) formó una banda llamada 1984 antes de pertenecer a Queen en honor a la novela de George Orwell
4.-Rick Wakerman tiene un álbum llamado 1984 inspirado en la novela homónima de George Orwell
5.-La canción de «Testify» De Rage Against The Machines contiene una Frase del escritor y periódista inglés George Orwell «Quién controla el pasado controla el futuro, quien controla el presente controla el pasado»
6.-El álbum de Alan Parson Project «Eye In The Sky» está inspirado en 1984
7.-El ingeniero de audio del álbum “The Wall” de Pink Floyd Es nada menos que Alan Parson, líder de la la banda Alan Parson Project
8.- AC/DC en verdad tuvo 4 cantantes. Cuando a los hermanos Young no les parecio bueno para la banda Dave Evans (por ser más un cantante glam) de vez en cuando lo sustituia Dennis Laughlin, quien era el primer manager de AC-DC. Luego, Bon Scott en 1974 reemplazo a Dave Evans definitivamente. Tras la muerte de Bon Scott, Brian Johnson se encargó de la voz de AC-DC.
9.-Bon Scott (de AC/DC) se ahogó con su propio vómito en una fiesta, semanas después de grabar “Highway To Hell”
10.-Thom Yorke (De Radiohead) Fue boxeador amateur durante su infancia
11.- Antes de Nirvana, Kurt Cobain había hecho una banda que versionaba canciones de Creedence Clearwater Revival (con kurt en la bateria, krist novoselic en guitarra y voces y Steve Newman en bajo).
12.- Se intuye que la canción “Dr. Robert” de los Beatles esta inspirada en Bob Dylan, quien les facilito el Cannabis Sativa por primera vez
13.- Eric Clapton le dedicó su canción “Tears In Heaven” a su hijo Conor, quien falleció el 20 de marzo de 1991 al caer accidentalmente del piso número 53 de une edificio de Manhattan La canción ocupa el puesto 353 de las 500 mejores canciones de todos los tiempos según Rolling Stone.
14.- Dave Mustaine era un integrante de la Banda de Thrash Metal; Metallica, pero fue expulsado por sus compañeros Cliff Burton, James Hetfield y Lars Ulrich por su carácter violento y su humor al embriagarse, Mustaine fue enviado en autobús a su hogar, él cual no estaba contento de su expulsión y por la rabia que esta le ocasionó decidió formar una banda que hoy en día se conoce como Megadeth.
14.- La canción del álbum Ride The Lightning, de 1984; “The Call Of Ktulu” está claramente influenciado en el cuento homófono de Howard Philips Lovecraft, Cliff Burton decidió cambiarle el nombre a dicho tema instrumental, el cual originalmente se llamaba “When The Hell Freezes over”, La razón del cambio de “Cthulhu” a “Ktulu” es el hecho de que escribirlo de la forma original es un medio de invocarlo, cosa que quería evitar el supersticioso Cliff Burton (bajista) y quizá también impedir problemas legales con el dueño de los derechos de Lovecraft. La canción fue reclamada por Dave Mustaine posteriormente y no logró quedarse con su parte.
15.- El nombre de la banda Led Zeppelin surgió a raíz de un mal chiste de Keith Moon (baterista de la banda The Who) que dijo que la banda fracasaría como un Zeppelin de plomo. Sin embargo, el bajista de The Who, John Entwistle, posee su propia versión de los hechos: «Después de cuatro años empecé a estar harto de los Who, así que hablé con un tío que ahora es jefe de producción de Led Zeppelin. Estaba hablando con él en un club, en Nueva York, y le dije ‘Sí, estoy pensando en dejar el grupo y formar el mío. Lo voy a llamar ‘Led Zeppelin’. Y como portada del disco voy a poner el Hindenburg en llamas, ya sabes, todo este negocio…’ Y unos dos meses después, empezó a trabajar con Jimmy Page, y como estaban buscando un nombre, él sugirió ‘Led Zeppelin’, a Page le gustó y salieron con la misma portada de disco que yo había planeado.
16.- Todas las canciones y letras del álbum The Dark Side Of The Moon de Pink Floyd tardaron en ser escritas 7 semanas.
17.- En 1958 Jimi hendrix obtuvo en el colegio solo una mala calificación, una F en la clase de música.
18.-John Lennon, admirador de Chuck Berry, tomó prestado un verso de la canción de Berry «You can’t catch me» para su canción «Come together» y fue demandado posteriormente por los administradores de Berry
19.- Se dice que en una ocasión Una noche en un club nocturno estaba Jimi Hendrix improvisando con los Chambers Brothers, cuando de un momento para otro sube al escenario Jim Morrison totalmente borracho y grita Quiero chupártela!!!, en ese momento lo oye Janis Joplin que estaba entre el público y sube al escenario con una botella de vidrio y se la parte en la cabeza a Jim, eso generó que los echaran a los 3 del local, Jimi y Janis se enojaron mucho pero por otro lado quedaron contentos por pegarle a Jim. Pero Morrison que yacía en el suelo borracho y riéndose a carcajadas no le afecto mucho.
20.- En la portada del álbum Load de Metallica se comenta que lo que realmente aparece en la portada no es ni fuego ni lava, sino es sangre de oveja y semen entre 2 láminas de plexiglás.
21.- Dimebag Darrel (ex guitarrista de la banda Pantera) fue asesinado en el 24° aniversario de la muerte de John Lennon, este mismo fue sepultado con una guitarra de Van Halen
22.- Antes de convertirse en el baterista de Metallica, Lars Ulrich, era tenista
23.- La canción Crazy Little Thing Called Love de la banda Queen la compuso Freddie Mercury mientras se duchaba
24.- La primer canción que Kurt Cobain (Líder de Nirvana) aprendió a tocar es Back in Black de AC/DC
25.- El nombre de la banda australiana “AC/DC” proviene de las dos corrientes principales que existen, La Corriente Directa (DC) y la Corriente Alterna (AC) patentadas por Thomas Alva Edison y Nikola Tesla respectivamente.
26.- Se cree que cuando John Lennon declaro en una conferencia ¨Somos más grandes que Jesús¨ (en referencia a los Beatles y a la popularidad de estos) alguien en el vaticano dijo ¨Tiene Razón ¨
27.- Ozzy Osbourne aspiro hormigas por su nariz porque perdió una apuesta.
28.- El nombre de la banda Guns and Roses deriva de la combinación de los nombres de 2 bandas muy importantes en Hollywood los L.A Guns y los Hollywood Roses
29.- Los Ramones en sus comienzos se ponían nerviosos antes de tocar debido a eso, tocaban rápido y saltaban, lo cual fue muy característico en el Punk y una pauta que fue seguida por el mismo subgénero posteriormente.
30.- El riff de la canción de los Rolling Stones (Satisfaction) llego a Keith Richards en un sueño en mayo del 65 mientras dormían en un hotel de florida en una parada de la tercera gira por los estados unidos de los Rolling Stones
31.- el álbum “La Leyenda de la mancha” de Mago De Oz está inspirada en la novela “El ingenioso Hidalgo Don quijote de la Mancha “ de Miguel De Cervantes Saavedra, al igual que el tema homónimo y temas como “Molinos De Viento” donde se referencia explícitamente a Sancho. Con una imagen de un Don Quijote más “Rockero” con una camiseta de AC/DC
32.- Debido a los incidentes destructivos que causaba el baterista Keith Moon, la cadena hotelera Holiday Inn prohibió al conjunto The Who alojarse en cualquiera de sus sucursales de modo vitalicio
33.- The Who inició con la en ocasiones imitada costumbre de romper los instrumentos en vivo.
34.- La señal de los cuernos (lml) fue introducida por la banda Coven en su álbum de 1969 “Witchcraft Destroys Minds and Reaps Souls”, contrario a la creencia popular de que fue introducido por Ronnie James Dio quien a su vez lo tomó de su abuela que empleaba dicho ademán para espantar los espíritus obscuros cual talismán (Dio si empleo este ademán pero posteriormente a Coven)
35.- La banda de Rock Progresivo Jethro Tull Tiene una canción inspirada en la pieza de música clásica homónima de Johan Sebastian Bach “Boureé”
36.- La Banda “Imagine Dragons” tocó en vivo con el compositor de videojuegos mayormente conocido por ser el compositor de las exitosas franquicias The Legend Of Zelda y Mario Bros Koji Kondo pertenecientes a la Multinacional fundada en 1889; Nintendo tocando una canción de ellos “It’s Time” y temas de la susodicha franquicia The Legend Of Zelda
37.- Antes de unirse a los Red Hot Chili Peppers, John Frusciante era fan y seguidor de la banda
38.- La Banda Coven posee una canción llamada “Black Sabbath” y el guitarrista se llama Os Osborne, otras coincidencias se han encontrado entre ambas bandas, como su género, estilo y ademanes, además del enervado interés en el esoterismo.
39.- El cantante Kurt Cobain a menudo escribia mal su nombre como por ejemplo: Kurdt Kobain o Curt Cobain, Es probable que sufriera de disortografía y/o disgrafía.
40.- La banda Bad Religion tiene un tema llamado “Stumping On A Human Face Forever” en referencia a la novela de George Orwell 1984.
41.- Pink Floyd inspiró su álbum “Animals” en Rebelión En La Granja De George Orwell
42.- En el momento que Joey Ramone murió escuchaba ¨In a little while¨ de U2
43.- la canción de Ozzy Osbourne “Mr. Crowley” va dedicada al místico británico Alisteir Crowley, quien trabajaría para Winston Churchill en contraposición a la sociedad Thuel y Vril durante la segunda guerra mundial.
44.- En la portada del álbum Sgt. Pepper Lonely Hearts Club Band (que es un alter ego de los Beatles) aparecería el actor mexicano Mario Moreno “Cantinflas” pero no pudo asistir a la sesión fotográfica, no obstante, aparecen Edgar Allan Poe y Alisteir Crowley y una versión más pusilánime de los Beatles.
45.- El álbum de la banda británicas de Heavy Metal Iron Maiden “Brave New World” esta inspirado en la novela homónima de Aldous Huxley de 1932, y contiene otro tema inspirado en una novela del británico Clave Staples Lewis; “Out Of The Silent Planet”.
46.- En MOTHER2 (EarthBound) hay muchas referencias del grupo The Beatles puesto que Shigesato Itoi es fan de este grupo. Estas referencias incluyen: la pregunta de un edificio de Onett («A Beatles song: Yesterday») con la canción Yesterday, el ritmo de música cuando el grupo de niños sale de Dungeon Man (similar a Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band (Reprise)) y parte de la letra de una canción de los Runaway Five con la canción beatle Money (That’s What I Want).
47.- Farrokh Bommi Bulsara nacio en Zanzibar (actual Tanzania).Quien es más conocido como Freddie Mercury.
48.- Ozzy Osbourne dejo la escuela a los 15 años.
49.- En 1985 Michael Jackson compró el catálogo de canciones de The Beatles. Hoy en día el 50% de este catálogo pertenece a Sony/ATV y el otro 50% continua perteneciendo a Michael Jackson hasta su muerte.
50.- La CIA quiso echar a John Lennon del país de Estados Unidos
51.- Coldplay tiene un álbum con la portada de una pintura de la revolución francesa, el álbum se llama “Viva La Vida”
52.- Scorpions se inspiró en la caída del muro de Berlín para componer “Wind Of Change” canción que fue tocada por vez primera en Berlín, tiene su versión en ruso y español, por lo mismo, Scorpions se convirtió en la primera banda en penetrar el “Telón de Acero”
53.- La canción “Climbing Up The Walls” de Radiohead está inspirada en la mente de un asesino
54.-Versos de la canción “Money” de Pink Floyd aparecen en la película “The Wall” de la misma banda, específicamente cuando Pink está en clases.
55.- Coldplay posee una canción inspirada en la novela de 1984; “spies”, respecto la “cacería de brujas” que se describe en la novela, donde los ciudadanos denuncian a los “Criminales del pensamiento” a la “Policía Del Pensamiento”
56.- El Vídeo “Paranoid Android” de Radiohead fue prohibido en MTV latino
57.-Cuando el primer manager de Ramones habló con ellos les dijo “Vayan a conseguirse un trabajo”
58.- La canción de Radiohead; “Paranoid Android” fue compuesta por Thom Yorke, quien dijo haberse inspirado en una mala experiencia que tuvo en un bar.
59.- El nombre original del primer álbum de Metallica; “Kill ‘Em All” originalmente iba a ser llamado “Metal Up Your Ass” e iba a tener un excusado con una mano que salía del mismo con un cuchillo.
60.- Thom Yorke nació con un mal congénito que le impide abrir completamente uno de sus ojos, de hecho, nació con ambos ojos cerrados y sólo se lo abrieron bajo operaciones, él podría continuar con las operaciones pero ya no las desea.
61.-La música de Metallica se usó en el medio oriente como método de tortura hasta que James Hetfield demandó al gobierno estadounidense por lo mismo, apelando a que Metallica es una banda pacifista, a lo que un general respondió “Amigo, ustedes tienen un álbum llamado “Kill ‘em all”, aun así, tuvieron que cesar esas actividades, hasta donde sabemos eso hicieron.
62.-Los Ramones tomaron su nombre del pseudónimo de Paul McCartney usaba en los hoteles “Paul Ramon”
63.- Existe una leyenda de que Robert Johnson le vendió su alma al diablo, el hecho de que fuese malísimo y practicase sólo la guitarra de noche en un cementerio no ayudo mucho a su reputación.
64.-Según reporteros, el mismo John Lennon admitió fumarse un porro de mota en el baño del palacio de Buckingham en el año 1965, cuando iban a conocer a la reina, George Y Paul dijeron que sólo fue tabaco. Ringo dice haber estado demasiado “High” para recordarlo.
65.- Lynyrd Skynyrd se llama así para hacer burla a su profesor de deportes que les decía que nunca llegarían a nada. El profesor se llama Leonard Skiner.
66.- Angus Young debe su vestuario a que un profesor le dijo que nunca iba a llegar lejos y como burla o para demostrar lo contrario usa vestuarios parecidos al uniforme de ese colegio.
67.- Bono debe su apodo a un compañero de secundaria que le decía Bono Vox: Buena Voz; pero ese era el nombre de una tienda de música de Dublín por lo que sólo se quedó con Bono.
68.-El primer nombre del grupo fue Sigma 6 y no fue el único, ya que tuvo otros nombres previos al definitivo, pasando por llamarse “T-set”, “The Megadeths” “Abdabs”, este último ampliado a “The Architectural Abdabs” o “The Screaming Abdabs” e incluso, antes del definitivo, también se llamaron “Pink Floyd Sound”
69.- El nombre definitivo de la banda fue fruto de la imaginación de Syd Baret que sólo combino el nombre de dos músicos de Blues de Georgia (Pink Anderson y Floyd Council).
70.-El título del álbum “Atom Heart Mother” (de Pink Floyd) se refiere a una curiosa experiencia médica fidedigna, relacionada con la intervención de un corazón artificial- gracias a una pequeña batería atómica- en la recuperación de una mujer embarazada.
71.-El científico inglés Stephen Hawking colaboró en el álbum Division Bell (De Pink Floyd) específicamente en el tema “Keep Talking”, es la voz robótica que se escucha al principio y durante el tema. En una visita a chile lo recibieron con música de Pink Floyd ya que es un gran seguidor del conjunto
72.-Brian May (Queen) se juntó con Gilmour (Pink Floyd) para hacer el solo de Smoke On The Water en 1985
73.-La canción de “Creep” de Radiohead fue grabada en la primera tocada, los guitarrazos por parte de Colin Greenwood se debieron a que él detestaba la canción y planeaba arruinarla, pero fueron estos acordes los que le dieron la intensidad a la canción, en la Radio UK ONE fue baneada por ser demasiado “Depresiva”
74.-Ozzy Osbourne fue expulsado de Black Sabbath, pero se quedó con los derechos de “Mr. Crowley” y “Crazy Train” por lo que están bajo su nombre.

Análisis de 1984 (por Kevin Erives)

En algunas ocasiones nos encontramos con novelas, escritos, poemas u otros trabajos literarios que nos llamen tanto la atención, y que circunden temas y pensamientos que alguna vez, con un poco de suerte, o desgracia, han cruzado nuestras mentes, como el madero de un naufragio que emerge repentinamente de la superficie marítima, ideas que truenan en nuestras mentes y crean un ruido incesante, tan sutil como el canto del ave, tan tortuoso como una sirena policiaca. Naturalmente, si tus ideas se identifican con una novela como “1984”, esas ideas probablemente fueron de una naturaleza inquietante y angustiosa, quizá kafkiana.

Se trata de una novela del subgénero distópico, subgénero se intuye fue inaugurado por la novela “Nosotros” por Yevgueni Zamiatin. 1984 fue escrito durante el periodo comprendido entre 1947 y 1948 y finalmente fue publicada en 1949, por el célebre periodista, quien trabajó para la BBC, George Orwell, cuyo nombre real es Eric Arthur Blair, sin lugar a dudas, una de las figuras más complejas y polifacéticas del siglo XX, si me permiten hacer una analogía ante tan admirado autor, y su subversiva perspectiva de las estructuras políticas, diré que Orwell es a la política lo que Nietzsche es a la filosofía, y Georg Cantor a las matemáticas.

La novela es una anticipación casi profética de la sociedad futura, con una división política/geográfica que sólo admite tres “superestados”. Una sociedad donde la privacidad es asunto del incierto pasado, pues, el insidioso mecanismo que el autor ingenió, que hoy en día es una realidad tangible, las “telepantallas” vigilan constantemente a los habitantes de “Oceanía”, el superestado en el que se desenvuelve la novela, el cual junto, con los otros dos, se disputan la hegemonía mundial entre sí, en una guerra eterna que no busca ser ganada, ni mucho menos perdida, una guerra que se prolongue al infinito, una guerra constante sería, básicamente, lo mismo a una paz eónica.

La Omnisciente y Omnipresente figura del “Gran Hermano” (una sátira a Hitler y Stalin) es quien toma la prosopopeya de ejecutar la insidiosa tarea de inmiscuirse y perpetuar una vigilancia a todos los conciudadanos del Estado.

La rebelión esta encarnada en el protagonista, Winston Smith (con el cual es muy sencillo identificarse, sobre todo por sus pensamientos subversivos, crisis de identidad, búsqueda de la verdad y dudas filosóficas) quién duro años trabajando para el “Ministerio de la Verdad”, en donde ha trabajado tergiversando y falseando el pasado. En algún punto de su animálcula existencia se cuestiona el por qué trabaja ahí y si es lo correcto, políticamente lo es, la lógica se su posición se lo impone, pero en algún lugar de su cerebro, coexiste una voz que le dice cuan falaz es su vida y su trabajo.

Compra un cuaderno en el barrio de los “Proles”, que comprenden el ochenta por ciento de la población oceánica, donde pretende plasmar sus ideas revolucionarias, pero se encuentra rápidamente envuelto en la angustia por una enajenación indescriptible e inconmensurable, pues, ¿A quién iba dirigido susodicho diario? ¿Existía alguien que se interesara en leerlo?

Uno de los elementos clave de la novela son la duda y la incertidumbre, además de la negación de la realidad externa como ente que subsiste por sí mismo, pues los cuestionamientos poco metódicos que Winston Smith se formulaba, envuelven al lector en una atmósfera incómoda, angustiosa e incierta, pues, reparará más temprano que tarde, que Orwell no creo una ficción política muy alejada de las realidades sociales de los países a través del mundo, varios paralelismos se han encontrado en sociedades como la norcoreana, la cubana, Estadounidense, y las, naturalmente retratadas en la novela, U.R.S.S. Y la Alemania Nazi del Tercer Reich.

La novela tiene un tono sumamente pesimista y un desenlace tan plausible como aterrador, su argumento es dantesco y kafkiano simultáneamente, la novela es tan influyente (como los previamente mencionados autores; Franz Kafka y Dante Alighieri) pues se ha acuñado a la Real Academia Española el adjetivo “Orwelliano” a las sociedades jerarquizadas en la ignorancia y la desigualdad.

La sociedad descrita en la novela introdujo nuevos conceptos, tales como el neologismo que trajo consigo más neologismos, la “neolengua”, ficticio idioma impuesto por el partido con propósitos represivos, bajo la premisa de que lo que no puede ser pensado no puede ser ejecutado, lo cual haría prescindible la Policía del Pensamiento, otro neologismo mas y concepto concebido por la genialidad de Orwell, dicha policía persigue a las personas heréticas, El Partido en sí mismo se interesa más en los pensamientos de sus conciudadanos que en sus actos en sí, llegándoles a convencer que no hay diferencia entre pensar y actuar, yo, en lo personal, encontré cierto paralelismo con el proyecto de la CIA, el MK-Ultra, que buscaba la subordinación y el control del pensamiento ajeno, el cual, a su vez, se originó gracias a la idea que se desarrolló en secreto en la Japón durante la segunda guerra mundial, el “Escuadrón 731”, el cual realizó sus experimentos en un campo de concentración donde se experimentaba con chinos. Como era de esperarse, la novela no podía estar enajenada a los horrores del holocausto.

El pueblo oceánico está regido, como he mencionado con anterioridad, por cuatro ministerios, el Ministerio de la Abundancia, el Ministerio de la Paz, el Ministerio de la Verdad y el Ministerio del Amor, el cual, como esperaran, paradójicamente es el campo de concentración mismo, con una atmósfera depresiva y obscura. Es ahí a donde se envían a todos los herejes del pensamiento, la más perenne de las traiciones, y, en palabras de uno de los personajes; el poeta Ampleforth; “Sólo hay un crímen”1. Esos ministerios son las principales fuentes de empleo de la sociedad, y su función sólo puede ser cabalmente comprendida si se inicia en el arte intelectual del “doblepensar”, donde se aceptan dos realidades simultáneas y contradictorias, por ejemplo, el Ministerio de la paz trata asuntos de guerra, bien, pensando convencionalmente, la guerra no es la paz, pero si ejecutamos el “doblepensar” la guerra bien podría ser la paz, dado que “una guerra permanente podría ser lo mismo a la paz permanente”2. Está claro que para comprender la función y el significado del doblepensar es necesario y preciso, doblepensar.

El protagonista, Winston Smith, símbolo de rebelión en una sociedad donde los ciudadanos aceptan, aman y celebran su gobierno, una sociedad que está conforme con él y lo acepta sin rechistar. Entre sus dudas y reflexiones de hasta qué punto podía llegar el fanatismo y las mentiras del partido, se cuestionó si podía él, estar loco, pues, era convencionalmente aceptado que el pasado aceptaba alteraciones, si algo que podía ser considerado tan inequívoco, ¿No significaría eso que el partido podría decir que dos más dos son cinco y todos lo aceptarían? “La lógica de su posición se lo imponía”3, paralelamente a como se ejercía en la Alemania Nazi, coexistía una constante propaganda que negaba un concepto como verdad, y que pregonaba que esta podía ser controlada (aquí contemplamos en todo su esplendor la idea de un “Führer” casi divinizado, como lo fue Adolfo Hitler, Benito Mussolini o Stalin, quien dijo a su pueblo que no existía tal cosa como un Dios, que él, junto con el gobierno les daría todo lo que necesitarían, cosa que bien pudo ser inspirada en la filosofía de Friedrich Nietzsche y su constante negación hacía la verdad y su concepción de la ignorancia como modo de felicidad, cosa que puede estar interrelacionada con otro slogan “La Ignorancia es la Fuerza”) y que la voluntad era capaz de controlar susodicha realidad externa, “¿Y si la mente es controlable y por ende, se puede controlar lo que consideramos realidad? Tal filosofía no sólo negaba la experiencia, sino que, además, negaba la realidad externa”4. Hasta este punto podemos ver el compromiso de Winston Smith por la verdad, tras este debate interno, recordó a un amigo que conoció, O’brien, su rostro se proyectó en su mente, tras ese momento supo que el diario en el que plasmaba sus ideas iría dirigido a él, a O’brien, es a partir de este punto de no retorno, este punto de inflexión donde Smith tiene clara la idea de por qué se revelará y qué objetivos tiene, tras cuestionarse como sabemos que dos más dos suman necesariamente cuatro se dio cuenta que defender lo evidente y la inmutabilidad de la naturaleza era su más fuerte recurso contra la dialéctica “metafísica” y tiránica que no podría refutar, sin embargo, sabía él quien tenía razón, no ellos, pensando en O’brien, anotó en su cuaderno “La libertad es decir que dos más dos suman cuatro, si se concede esto, lo demás vendrá por sí mismo”, un indudable axioma, que sin duda refiere a la verdad objetiva, la libertad es decir que el mundo existe objetiva y por sí mismo, si te convencen de que todo es posible, no habrá libertad, si te convencen de que no existes, no habrá libertad, en mi opinión, este es el mensaje detrás de esa frase que parece tan sencilla y nos cuenta algo que en realidad, ya conocíamos, nadie duda de que dos más dos sean cuatro, pero, si todos lo creen, ¿Llegaríamos algún día a creer que es de otra manera? ¿Sabemos por qué dos más dos suman cuatro? La libertad consiste en afirmarlo sin limitaciones.

Conforme avanza la novela, Winston se encuentra con una mujer que le resulta desagradable, la odia, porque cree que ella obedece ciegamente al partido, quizá por el estigma que tiene de las muchachas jóvenes, que son las más fanáticas del partido y que denunciarían a cualquier rebelde del pensamiento, a cualquiera que se opusiera o sintiera cualquier especie de aversión por el mismo y lo que representa. Sumidas en una especie de “cacería de brujas”, el pueblo es inducido en una paranoia colectiva  en la búsqueda de herejes contra el partido, la mujer con la que se encuentra Winston forma parte de la “Liga Anti Sex”, una liga creada por el partido para difundir la represión e intolerancia por el sexo, dado que el sexo produce sensaciones de poder, libertad, amor y creatividad, es por eso que el partido requiere prohibirlo, nada debe distraer al individuo de su amor y deber por el Gran Hermano, como el partido debe sustentar y perpetuar su población, se permite el sexo sólo con fines reproductores, de tal manera que el sexo solamente se ve como “un deber para el partido”, pero sin placer alguno, y solamente se puede hacer un tiempo predeterminado y tener una cantidad de hijos exacta, una represión que hoy en día vemos en sociedades como la China. Naturalmente, a Smith esto le parece desagradable, estas y otras políticas que el partido hace creer a sus ciudadanos que son sus pensamientos. Esta naturaleza de ideas e identidad formaban parte de la ideología de su esposa, como el partido prohíbe el divorcio, ellos tan sólo deciden separarse. Winston siempre sintió aversión por su forma de pensar, pues consideraba que ella sólo repetía lo que el partido declaraba como cierto. Con ella fuera del panorama, Winston se siente sólo y olvida el amor, pero comienza a desarrollar un prejuicio hacía las mujeres y sobre todo las jóvenes, quienes son vigorosas y podrían denunciar contra la policía del pensamiento, juicio que tiene hacía la muchacha, quién finge, en una ocasión, estar herida frente a Smith, para llamar su atención, Smith la ayuda y recibe un papel suyo con la leyenda “Te Quiero”. Después de este evento, Winston comienza a verse con ella, quizá el motivo por el cual ella se sintió atraída a él fue que noto su rebeldía, dado que probablemente ella, al igual que Winston, se sentía sola en una rebelión que parecía inconcebible, quizá Winston representó para ella esa virilidad que tanto requería la rebeldía que ella deseaba. La razón por la cual a Winston le desagrado en un inicio fue por su devoción al partido, pero al darse cuenta que no era más que una cortina de humo, su amor fue sincero. Analizando la rebelión en sí y sus pecados contra el gobierno, nunca hubo rebeldía más allá que sus actos sexuales, que, como estipule antes, estaban prohibidos por recreación, la pareja solía esconderse en los bosques para verse y tener sexo. En una de las incursiones de Smith por el barrio de los proles entro a una vieja tienda con un cuyo dueño era el señor Charrington, lugar en el que Smith compró su cuaderno donde plasmaba sus ideas revolucionarias, rentó una habitación en la tienda del Sr. Charrington, donde se hospedaban Julia (la mujer de la que hable previamente, que se volvió la novia de Winston) y Winston, ellos comienzan a planear una rebelión, y por parte de un hombre que ambos conocen, O’brien,

Tras la revelación de Winston Smith de que el gobierno tenía el poder de controlar su percepción de la realidad y el pasado, con una constante manipulación de los hechos (pues la tergiversación del pasado es uno de los núcleos más relevantes de la historia) Smith se preguntó si siempre había sido así la situación social de su estado, pues, como había visto en un libro infantil, así lo mencionaba, tal libro mencionaba que todo había iniciado por una revolución, que los libró de los tiranos burgueses capitalistas de sombrero de copa (un claro paralelismo con el surgimiento del Tercer Reich en Alemania y la revolución de Octubre en Rusia, y a Inglaterra, en cuanto a la revolución industrial) y que ahora serían libres, pues ahora no existirían tiranos que se quedarán con la mayor parte de las ganancias del estado. En los días de Winston si existía la tiranía, pero estaba semi oculta,

Winston Smith comienza con certezas muy claras, se quiere revelar y lo hará con la verdad objetiva. Él tiene una relación muy estrecha con un hombre de apellido O’brien (el nombre nunca se menciona en la novela) el cual, aparenta tener una forma de pensar muy afín a la de Smith, Smith continuamente lo recuerda y opina que él estaría de acuerdo con su objetiva y subversiva forma de ver el mundo, O’brien se presenta como un farol en la oscuridad de la sociedad en la que vive. Él, O’brien, le informa que hay una “hermandad” dispuesta a iniciar una revolución, así que él se comienza a reunir con él, se reúnen en su casa, donde se encuentra su mayordomo, lo visita junto a Julia, y él les cuestiona

 

Cabe destacar que el partido prohíbe la enajenación de los individuos, cosa común en régimenes socialistas y colectivista, lo cual lleva a una contradicción si se toma en cuenta que este régimen es, a su vez, oligárquico, no muy diferente de nuestra sociedad actual donde en el uno por ciento de la sociedad se concentra aproximadamente el setenta por ciento de las riquezas mundiales y anualmente se lleva a cabo una reunión secreta por el “Club Bielderberg” donde asisten científicos, empresarios y militares de élite de todo el mundo. El régimen descrito en la novela de George Orwell dicta que los ciudadanos deben estar siempre acompañados, en una zona donde puedan ser vigilados por las cámaras del gran hermano, cualquier sujeto que se aleje de los grupos concurridos será objeto de sospechas, escribir queda implícitamente prohibido, pues, quien escribe reflexiona, cosa que se encuentra inherente con la constante “prolefeed” (conjunto de novelas, pornografía, etc. Con el propósito de entretener a las masas de la prole, pues, el partido considera que el conocimiento haría que quisieran revelarse eventualmente) lo cual nos lleva a analizar la estructura social que Orwell toma prestada de Karl Marx; En el libro ficticio intrínseco, “Teoría Y Práctica del Colectivismo Oligárquico”, por el personaje ficticio, a su vez, Emanuel Goldstein (mismo el que partido odia, pero de existencia dudosa, pues pudo ser una artimaña más del partido) Goldstein nos habla de una sociedad jerarquizada en tres clases, los altos, los medios y los bajos, los altos viven en la más grandiosa de las riquezas, los medios siempre van a querer ser altos, y los bajos buscarán eternamente una igualdad. No obstante, esta parece ser una constante eterna en la historia y el provenir de las sociedades, tal como un giroscopio siempre retornará a su punto original, por más que lo forcemos en otra dirección. El libro también habla de cómo un gobierno trata de hacernos vivir una ideología, una forma de ver el mundo, totalmente falaz, la cual es incompatible con la realidad de la guerra, y es está, pues, la guerra, la que más une al hombre y la sociedad con la realidad, mientras en la sociedad de las ciudades se acepte en filosofía, ciencia y ética que dos más dos pudiera llegar a ser cinco, en la guerra, por decir, en tanques de guerra, dos más dos tendría que ser necesariamente cuatro. De este y más modo, la guerra es un símbolo y motivo de cordura, pero las guerras descritas en la novela distan mucho de las guerras que convencionalmente conocemos, hoy en día y dentro de nuestra realidad, una guerra es casi por definición algo que debe tener, tarde o temprano un final, una indiscutible victoria o una humillante derrota, pero el estado encuentra más conveniente y prolífero crear guerras eternas, de esta forma se controla el miedo de las personas, y quién controla el miedo controla lo profundo de la psique de una sociedad, así que, por este medio, se mantiene firme el amor del pueblo hacía el gran hermano, pues es esté, quien encarna la salvación, de esta forma, mediante un mecanismo propagandístico (que bien podría ser la parodia de las películas propagandísticas nazis de odio a los judíos, gitanos, homosexuales, africanos y demás razas y culturas) llamados “semana del odio” y “los dos minutos de odio” donde, una semana al año se va al cine dos minutos al día donde ven las conferencias de Emanuel Goldstein y bajo el frenesí del público todos termina cediendo y gritando “Traidor” con odio al sujeto en la pantalla, lo mismo sucede con las demás superpotencias; Eurasia y Asia Oriental, con la primera lleva una guerra constante durante las dos primeras partes (son tres en total) de la novela, y esto va acorde inherentemente con el slogan del partido “La Guerra es la Paz; concepto que los miembros del partido comprenden sólo superficialmente”.

Tras un tiempo de la búsqueda de la rebelión, que básicamente fueron encuentros netamente sexuales con su novias, Julia, el partido decide cambiar el rumbo de la guerra, desde hacía cuatro años Oceanía guerreaba con Eurasia, pero de pronto los planes toman un giro radical y Oceanía declara que guerrea contra Asia Orienta, ¡Y todos tendrían que aceptar esa “verdad”! la inteligencia del sujeto se veía ofendida, claro que toda la propaganda de la de la semana del odio y esa estirpe tenía que ser removida y reemplazado, la historia tergiversada y los registros alterados, y, tras haberlos trastocados todos, el pueblo entero tendría que aceptarlo, aquí comprendemos cabalmente la expresión de George Orwell “Quién controla el pasado controla el futuro, quien controla el presente controla el pasado”, una posible interpretación a este hecho ficticio de la novela son los pactos y operaciones Nazis cercanos a la segunda guerra mundial, más específicamente el “Tratado de no Agresión entre Alemania y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas”, o, más conocido coloquialmente como; “Pacto Ribbentrop-Mólotov”, firmado entre la Alemania Nazi y la U.R.S.S. En Moscú el 23 de agosto de 1939 (capital Soviética) que básicamente firmaba la alianza entre los bolcheviques (forma común de llamar a los soviéticos de parte de los europeos) y los alemanes, ambos como miembros del grupo de los países del eje. Lo cual fue una cortina de humo, una fachada estratégica de parte de Adolfo Hitler, quién al haber fundado el Partido Nacional Socialista de los Trabajadores Alemanes (Nazi) el cual era ultra derechista, despreciaba a los bolcheviques por motivos políticos, raciales y culturales, el pacto se vio interrumpido por la sorpresiva maniobra ejecutada por las tropas alemanas en la denominada “Operación Barbarroja” (nombre en clave dado por Adolfo Hitler en honor al bucanero) un ataque a traición por parte de la Alemania Nazi que supuso altas bajas para la U.R.S.S. No obstante, el invierno ruso fue un fuerte golpe contra las tropas alemanas, que sucumbieron la mayoría por hipotermia y por la batalla de Stalingrado (U.R.S.S.). Yo personalmente apoyo esta interpretación, pues, en palabras del mismo Orwell, la novela es una sátira que refleja la vida política de la Europa de esos tiempos, en una visión futurista y maquiavélica, Orwell observó los rápidos y arbitrarios cambios de rival con el único propósito de adquirir ganancias, cosa que podemos observar durante la fundación de la Waffen SS en Alemania y la excusa de Hitler de tener una policía secreta tras la supuesta quema del edificio Reichstag en 1933 del gobierno alemán por parte de los bolcheviques comunistas, hecho que desemboco con la creación de la Waffen SS, lo cual se puede ver fuertemente “parodiado” con la policía del pensamiento, que si bien no era secreta, si estaba encubierta, como pudimos observar en la detención de Winston Smith por parte del casero Charrington

Conforme la novela avanza, Winston y Julia se encuentran en la casa alquilada en el barrio de los proles, todo parece calmo ese día, Winston sentencia para la eternidad que la esperanza subyacía en los proles “la clave residía en transmitir por generación la ahora secreta doctrina de que dos más dos suman cuatro”“nosotros somos los muertos”6 sentenció Smith, y una voz por detrás de ellos repitió la frase, ¡Estaban rodeados! Ese fue el final de la rebelión, todo deseo y esperanza de una revolución moría con eso, ¡Pero Winston había encontrado la vocación y esperanza, conocían la clave, los proles y la verdad lo eran! Cabe destacar que la novela, escrita por George Orwell, fue escrita en momentos de agonía y sufrimiento por la tuberculosis, enfermedad que casualmente ha aquejado a varios escritores como Howard Philips Lovecraft o Franz Kafka y esta es la razón por la cual Orwell excusa su novela tan encarnizada, en cualquier caso, Julia y Winston fueron capturados, una telepantalla se los informo y la casa fue rodeada, ¿Quién los delato? Charrigton, pues en realidad él era un oficial del pensamiento encubierto. Tras una turbia estadía en unos infinitos y lúgubres pasadizos, Winston, al no poseer punto de referencia supuso que se hallaba en el interior del Ministerio del Amor, donde se encontró a una prostituta que sembró la duda en la mente de Winston al decirle que bien podría ser su madre (tras haberle declarado que su apellido era el mismo) Winston afirmó que, dada su edad, era posible. En el umbral de la temible habitación 101, Winston se halló con un hombre al que una ventanilla le hablaba, ese hombre temía la habitación y, como cualquier otra persona en el lugar, prefirió cualquier castigo a ser enviado a tal habitación, dijo que les entregaría a sus hijas y esposa y los vería ser asesinados frente a él y permanecería inmutable, pero que no lo enviara a esa habitación, tal habitación es probablemente lo más lúgubre de toda la novela, y la determinación de ese hombre por no entrar ahí uno de los monólogos más encarnizados y escalofriantes de la novela entera. Finalmente, Winston se encuentra con tres personas que conoció previamente (aparte de Julia) a Ampleforth, quien es encarcelado por una indiscreción en su poesía, al emplear la palabra “Dios” en sus adaptaciones de poemas de Kipling, él era un amigo relativamente cercano de Smith, el hecho de que emplear la palabra “Dios” en un poema sea una herejía política es probablemente una sátira (muy tétrica y dantesca) al hecho de que Stalin y en general el comunismo, era ateo, y los líderes serían los que proveerían al pueblo en toda necesidad, por tanto, Dios era una superstición innecesaria, el asunto es que Ampleforth queda detenido, por el único crimen auténtico en Oceanía, el “crimental” (palabra neolingüistica en referencia al crimen de la herético al pensamiento) Ampleforth le exterioriza su preocupación a Smith, diciéndole que sólo existía 16 rimas de “Rod” en el inglés, presumiblemente, el partido había reducido el vocabulario y se jactaba de su carencia de palabras innecesarias, y cumplía con el cometido de facilitar el proceso de los criminales. El trágico e inesperado aprisionamiento de Ampleforth muestra hasta qué punto llegaba el fanatismo del partido por ser la imagen de fuerza más alta, parodia clara al comunismo, donde un líder, sea conocido como Lenin o Stalin se considera más allá de Dios y abastecerá al pueblo en un régimen ateo que puede deslindarse y prescindir llanamente de una deidad, un claro ejemplo de la relevancia que le da Orwell al arte y su expresión, demasiado conocimiento haría a las masas conscientes de su opresión proletariado y los sacaría de su aletargado adormecimiento, si bien el poder en la novela se ve reflejado con matices políticos, también parece satirizar las viejas pautas de los regímenes teócratas fascistas, tal como parodia la Santa Inquisición en las perpetuas búsquedas de herejes que si bien no le han vendido su alma a una entidad sibilina, si tienen ideas subversivas que atentarían con el más grande organismo de poder; El Estado Policiaco La segunda persona que Winston se halla en el Minimor (ministerio del amor) es O’Brien, quien considero él como su confidente amigo, pero resulta ser quien lo aprisiono ahí, pues él ser revela como un trágico capturado por el minimor, lo cual es interesante puesto que ahora forma parte del mismo y de la Policía del pensamiento, lo que da a entender que en algún punto de su vida fue un transgresor del partido y decidió revelarse ante él, fue capturado y convertido por el partido, y, probablemente, termino siendo aceptado como un funcionario más del mismo, lo que me lleva a teorizar que quizá lo mismo pudo pasar a Winston, quizá Winston no fue asesinado, sino convertido al partido como menciona O’brien, en fin, es sólo una conjetura que subsanaría la incertidumbre causada por el final abierto que se produce en la novela, la parte más compleja y polifacética de la novela en mi opinión es la tortura de Winston Smith, después de pasar por el dantesco proceso que representó su estadía en el lúgubre Ministerio Del Amor, el cual, naturalmente, es una clara referencia a los campos de concentración, particularmente de Auschwitz y otros más de calibre similar, Winston Smith se ve atrapado en una silla eléctrica que no lo asesinará, sólo le ocasionará un martirio tal que lo convencerá de cualquier cosa. En una surrealista escena de psicosis extrapolada, Winston Smith es forzado a ver la cantidad que O’brien sugestionase de dedos al mostrarle su mano, haciendo que el hecho de que dos más dos sumen cuatro hacerlo más dudoso que nunca, Winston persiste con su personalidad objetiva, argumentando que no puede evitar ver sino cuatro dedos en un inicio, hasta que la aguja de la silla aumenta a setenta u ochenta y el martirio eléctrico crece exponencialmente, O’brien le dice que comete un error al suponer que la realidad es objetiva, que al emitir el juicio a priori de que todos ven lo mismo que él hace uso de una soberbia que debe aprender a socavar, que sólo el partido, por ser colectivo y por ende inmortal, puede ver la verdad, así que la única forma de ver la verdad es por medio de los ojos del partido, así, toda las búsquedas de los filósofos de la verdad y de la humanidad en general serán innecesarias, Winston trata de persuadir a O’brien de que ve cinco dedos, cuando realmente sigue viendo cuatro quien habilidosamente discierne el hecho de que este tan solo desea engañarlo, pero Smith declara que en verdad quiere ver cinco, que decide formar parte de esa mayoría que lo hizo sentirse loco por tanto tiempo al orillarlo en la marginación de sostener una idea de una minoría de uno, finalmente, en una alucinación que se me antoja esquizofrénica, en susodicha alucinación Winston ve una serie de incontables dedos que danzan al son de una música extraña formando un bosque, cierra los ojos y ve exactamente lo mismo, finalmente los dedos comienzan a desaparecer intermitentemente hasta que sólo restan cinco, Winston declara que ve cinco dedos.

 

 

 

1 Orwell, 2013, 1984 pág 191 2Orwell pág 165 3Orwell, pág. 71  4 Orwell Pág. 71 5 pág 183 6 pág 183

Curiosidades del Rock parte I

Me he antepuesto la grata tarea de recopilar «Curiosidades Del Rock», aún cuando la pertenencia a una «tribu urbana» me ha eludido siempre , pues, es una forma de fragmentar la sociedad, el llamarse «rockero» no es un asunto de mera moda, el Rock y sus resonancias han echado profundas raíces en la sociedad y la cultura popular, en mi experiencia personal lo he experimentado, si bien el Rock no se desarrollo mucho en mi época (1997-presente 2015) las corrientes del Rock alternativo que hoy en día siguen bandas como Radiohead, R.E.M., Muse, etc. Siguen causando fuerte ruido en la conciencia social, sin más preámbulo, comenzaré pues, mi odisea de relatar susodichas curiosidades.

1.-Radiohead posee una canción llamada «2+2=5 (The Lukewarm) y está inspirada en la novela 1984 de George Orwell y el poema épico del poeta italiano del periodo entre el renacimiento y la edad media, Dante Alighieri «El Infierno».

2.- La Renga, banda argentina de Blues posee una canción llamada «2+2=3» que habla de la historia de un loco que va a parar al manicomio

3.-Brian May (guitarrista principal de Queen) formó una banda llamada 1984 antes de pertenecer a Queen en honor a la novela de George Orwell

4.-Rick Wakerman tiene un álbum llamado 1984 inspirado en la novela homónima de George Orwell

5.-La canción de «Testify» De Rage Against The Machines contiene una Frase del escritor y periódista inglés George Orwell «Quién controla el pasado controla el futuro, quien controla el presente controla el pasado»

6.-El álbum de Alan Parson Project «Eye In The Sky» está inspirado en 1984

7.-El ingeniero de audio del álbum “The Wall” de Pink Floyd Es nada menos que Alan Parson, líder de la la banda Alan Parson Project

8.- AC/DC en verdad tuvo 4 cantantes. Cuando a los hermanos Young no les parecio bueno para la banda Dave Evans (por ser más un cantante glam) de vez en cuando lo sustituia Dennis Laughlin, quien era el primer manager de AC-DC. Luego, Bon Scott en 1974 reemplazo a Dave Evans definitivamente. Tras la muerte de Bon Scott, Brian Johnson se encargó de la voz de AC-DC.

9.-Bon Scott (de AC/DC) se ahogó con su propio vómito en una fiesta, semanas después de grabar “Highway To Hell”

10.-Thom Yorke (De Radiohead)  Fue boxeador amateur durante su infancia

11.- Antes de Nirvana, Kurt Cobain había hecho una banda que versionaba canciones de Creedence Clearwater Revival (con kurt en la bateria, krist novoselic en guitarra y voces y Steve Newman en bajo).

12.- Se intuye que la canción “Dr. Robert” de los Beatles esta inspirada en Bob Dylan, quien les facilito el Cannabis Sativa por primera vez

13.- Eric Clapton le dedicó su canción “Tears In Heaven” a su hijo Conor, quien falleció el 20 de marzo de 1991 al caer accidentalmente del piso número 53 de une edificio de Manhattan La canción ocupa el puesto 353 de las 500 mejores canciones de todos los tiempos según Rolling Stone.

14.- Dave Mustaine era un integrante de la Banda de Thrash Metal; Metallica, pero fue expulsado por sus compañeros Cliff Burton, James Hetfield y Lars Ulrich por su carácter violento y su humor al embriagarse, Mustaine fue enviado en autobús a su hogar, él cual no estaba contento de su expulsión y por la rabia que esta le ocasionó decidió formar una banda que hoy en día se conoce como Megadeth.

14.- La canción del álbum Ride The Lightning, de 1984; “The Call Of Ktulu” está claramente influenciado en el cuento homófono de Howard Philips Lovecraft, Cliff Burton decidió cambiarle el nombre a dicho tema instrumental, el cual originalmente se llamaba “When The Hell Freezes over”, La razón del cambio de “Cthulhu” a “Ktulu” es el hecho de que escribirlo de la forma original es un medio de invocarlo, cosa que quería evitar el supersticioso Cliff Burton (bajista) y quizá también impedir problemas legales con el dueño de los derechos de Lovecraft. La canción fue reclamada por Dave Mustaine posteriormente y no logró quedarse con su parte.

15.- El nombre de la banda Led Zeppelin surgió a raíz de un mal chiste de Keith Moon (baterista de la banda The Who) que dijo que la banda fracasaría como un Zeppelin de plomo. Sin embargo, el bajista de The Who, John Entwistle, posee su propia versión de los hechos: «Después de cuatro años empecé a estar harto de los Who, así que hablé con un tío que ahora es jefe de producción de Led Zeppelin. Estaba hablando con él en un club, en Nueva York, y le dije ‘Sí, estoy pensando en dejar el grupo y formar el mío. Lo voy a llamar ‘Led Zeppelin’. Y como portada del disco voy a poner el Hindenburg en llamas, ya sabes, todo este negocio…’ Y unos dos meses después, empezó a trabajar con Jimmy Page, y como estaban buscando un nombre, él sugirió ‘Led Zeppelin’, a Page le gustó y salieron con la misma portada de disco que yo había planeado.

16.- Todas las canciones y letras del álbum The Dark Side Of The Moon de Pink Floyd tardaron en ser escritas 7 semanas.

17.- En 1958 Jimi hendrix obtuvo en el colegio solo una mala calificación, una F en la clase de música.

18.-John Lennon, admirador de Chuck Berry, tomó prestado un verso de la canción de Berry «You can’t catch me» para su canción «Come together» y fue demandado posteriormente por los administradores de Berry

19.- Se dice que en una ocasión Una noche en un club nocturno estaba Jimi Hendrix improvisando con los Chambers Brothers, cuando de un momento para otro sube al escenario Jim Morrison totalmente borracho y grita Quiero chupártela!!!, en ese momento lo oye Janis Joplin que estaba entre el público y sube al escenario con una botella de vidrio y se la parte en la cabeza a Jim, eso generó que los echaran a los 3 del local, Jimi y Janis se enojaron mucho pero por otro lado quedaron contentos por pegarle a Jim. Pero Morrison que yacía en el suelo borracho y riéndose a carcajadas no le afecto mucho.

20.- En la portada del álbum Load de Metallica se comenta que lo que realmente aparece en la portada no es ni fuego ni lava, sino es sangre de oveja y semen entre 2 láminas de plexiglás.

21.- Dimebag Darrel (ex guitarrista de la banda Pantera) fue asesinado en el 24° aniversario de la muerte de John Lennon, este mismo fue sepultado con una guitarra de Van Halen

22.- Antes de convertirse en el baterista de Metallica, Lars Ulrich, era tenista

23.- La canción Crazy Little Thing Called Love de la banda Queen la compuso Freddie Mercury mientras se duchaba

24.- La primer canción que Kurt Cobain (Líder de Nirvana) aprendió a tocar es Back in Black de AC/DC

25.- El nombre de la banda australiana “AC/DC” proviene de las dos corrientes principales que existen, La Corriente Directa (DC) y la Corriente Alterna (AC) patentadas por Thomas Alva Edison y Nikola Tesla respectivamente.

26.- Se cree que cuando John Lennon declaro en una conferencia ¨Somos más grandes que Jesús¨ (en referencia a los Beatles y a la popularidad de estos) alguien en el vaticano dijo ¨Tiene Razón ¨

27.- Ozzy Osbourne aspiro hormigas por su nariz porque perdió una apuesta.

28.- El nombre de la banda Guns and Roses deriva de la combinación de los nombres de 2 bandas muy importantes en Hollywood los L.A Guns y los Hollywood Roses

29.- Los Ramones en sus comienzos se ponían nerviosos antes de tocar debido a eso, tocaban rápido y saltaban, lo cual fue muy característico en el Punk y una pauta que fue seguida por el mismo subgénero posteriormente.

30.- El riff de la canción de los Rolling Stones (Satisfaction) llego a Keith Richards en un sueño en mayo del 65 mientras dormían en un hotel de florida en una parada de la tercera gira por los estados unidos de los Rolling Stones

31.- el álbum “La Leyenda de la mancha” de Mago De Oz está inspirada en la novela “El ingenioso Hidalgo Don quijote de la Mancha “ de Miguel De Cervantes Saavedra, al igual que el tema homónimo y temas como “Molinos De Viento” donde se referencia explícitamente a Sancho. Con una imagen de un Don Quijote más “Rockero” con una camiseta de AC/DC

32.- Debido a los incidentes destructivos que causaba el baterista Keith Moon, la cadena hotelera Holiday Inn prohibió al conjunto The Who alojarse en cualquiera de sus sucursales de modo vitalicio

33.- The Who inició con la en ocasiones imitada costumbre de romper los instrumentos en vivo.

34.- La señal de los cuernos (lml) fue introducida por la banda Coven en su álbum de 1969 “Witchcraft Destroys Minds and Reaps Souls”, contrario a la creencia popular de que fue introducido por Ronnie James Dio quien a su vez lo tomó de su abuela que empleaba dicho ademán para espantar los espíritus obscuros cual talismán (Dio si empleo este ademán pero posteriormente a Coven)

35.- La banda de Rock Progresivo Jethro Tull Tiene una canción inspirada en la pieza de música clásica homónima de Johan Sebastian Bach “Boureé”

36.- La Banda “Imagine Dragons” tocó en vivo con el compositor de videojuegos mayormente conocido por ser el compositor de las exitosas franquicias The Legend Of Zelda y Mario Bros Koji Kondo pertenecientes a la Multinacional fundada en 1889; Nintendo tocando una canción de ellos “It’s Time” y temas de la susodicha franquicia The Legend Of Zelda

37.- Antes de unirse a los Red Hot Chili Peppers, John Frusciante era fan y seguidor de la banda

38.- La Banda Coven posee una canción llamada “Black Sabbath” y el guitarrista se llama Os Osborne, otras coincidencias se han encontrado entre ambas bandas, como su género, estilo y ademanes, además del enervado interés en el esoterismo.

39.- El cantante Kurt Cobain a menudo escribia mal su nombre como por ejemplo: Kurdt Kobain o Curt Cobain, Es probable que sufriera de disortografía y/o disgrafía.

40.- La banda Bad Religion tiene un tema llamado “Stumping On A Human Face Forever” en referencia a la novela de George Orwell 1984.

41.- Pink Floyd inspiró su álbum “Animals” en Rebelión En La Granja De George Orwell

42.- En el momento que Joey Ramone murió escuchaba ¨In a little while¨ de U2

43.- la canción de Ozzy Osbourne “Mr. Crowley” va dedicada al místico británico Alisteir Crowley, quien trabajaría para Winston Churchill en contraposición a la sociedad Thuel y Vril durante la segunda guerra mundial.

44.- En la portada del álbum Sgt. Pepper Lonely Hearts Club Band (que es un alter ego de los Beatles) aparecería el actor mexicano Mario Moreno “Cantinflas” pero no pudo asistir a la sesión fotográfica, no obstante, aparecen Edgar Allan Poe y Alisteir Crowley y una versión más pusilánime de los Beatles.

45.- El álbum de la banda británicas de Heavy Metal Iron Maiden “Brave New World” esta inspirado en la novela homónima de Aldous Huxley de 1932, y contiene otro tema inspirado en una novela del británico Clave Staples Lewis; “Out Of The Silent Planet”.

46.- En MOTHER2 (EarthBound) hay muchas referencias del grupo The Beatles puesto que Shigesato Itoi es fan de este grupo. Estas referencias incluyen: la pregunta de un edificio de Onett («A Beatles song: Yesterday») con la canción Yesterday, el ritmo de música cuando el grupo de niños sale de Dungeon Man (similar a Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band (Reprise)) y parte de la letra de una canción de los Runaway Five con la canción beatle Money (That’s What I Want).

47.- Farrokh Bommi Bulsara nacio en Zanzibar (actual Tanzania).Quien es más conocido como Freddie Mercury.

48.- Ozzy Osbourne dejo la escuela a los 15 años.

49.- En 1985 Michael Jackson compró el catálogo de canciones de The Beatles. Hoy en día el 50% de este catálogo pertenece a Sony/ATV y el otro 50% continua perteneciendo a Michael Jackson hasta su muerte.

Si tienes más curiosidades compártelas en la caja de comentarios.

Mi Musa

Quizá estas palabras no convenzan tu alma

Pero si estremezcan tu espíritu

Tu cuerpo cuya alba ensalma

Imágenes vívidas que admiran tu virtud

Quizá esta prosa no consiga

Más que un leve arqueo en tu mejilla

Pero no hay curva más hermosa en tu ser

Que la sonrisa majestuosa

Que reflejan y proyectan los labios de tu boca

Esclarecientes de radianticos destellos de luz vital

No hay dios ni diosa, número o concepto

Con el que este hombre lleno de pasiones

Pueda identificarte o compararte

Eres el único punto de referencia

Entre cielo y océano

No hay más que tú, mi diosa, mi anhelo

Mi todo y mi nada

Mi cero y mi infinito

Mi pregunta y mi respuesta